Vocablos

 

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El pensamiento, y por tanto, el conocimiento, se basa en, y se adquiere con, la palabra y su significado ya que es imposible conocer, y argumentar sobre, aquello cuyo significado se ignora.

En esta sección se presenta una colección de palabras, que, actualmente, se usan poco pero se utilizaban en la jerga cotidiana de Malpica de Tajo y que, bien han caído en desuso, o bien continúan vigentes pero tiene alguna peculiaridad propia o específica, es decir vocablos que o no son corrientes en otras zonas o no suelen utilizarse en el pueblo en la actualidad pero se usaban, con mayor o menor asiduidad, en "un tiempo no muy lejano". Sobre el uso, utilización y significado de algunas, o varias, de estas palabras seguramente habrá discrepancias y distintas opiniones, he plasmado, como no puede ser de otra manera, los que yo conozco y recuerdo, que no tienen por que coincidir con la tuya, pero "para mudar de opinión es previo y necesario tener alguna".

He glosado las palabras que se me antojaban con alguna curiosidad o peculiaridad, pero, evidentemente, es muy posible que, para otras personas, "no lo sean todas las que están ni estén todas las que deberían", así que si conoces alguna otra palabras que no se ha incluido en la lista o deseas hacer algún comentario o rectificación de las existentes, ve al foro y haz la propuesta para que sea introducida; será añadida a esta colección citando a la persona, si es que así lo desea, que la ha propuesto.

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A

Abanto(1): 1. Torpe, memo, simple. 2. Que todo lo acapara o destruye.

Abarco: Manojo de plantas, más usado para los espárragos.

Abarrotar: Atestar, estar lleno hasta la bandera. Apretar o fortalecer con barrotes algo.

Abasto, ‘abundancia’: Dar abasto ‘llegar, ser suficiente’.

Abocinar: 1. Inclinarse la caballería hacia delante sobre el cuarto delantero. 2. Caer de bruces.

Abombar: Dar o tener forma convexa.

Abotargado(2): 1. Hinchado de forma no natural. * 2. Atontado, torpe.

Ábrego: Viento del Sur, que sopla de África y es áfrico, por tanto.

Abrevadero(3): Pila o pilón en donde bebe el ganado.

Abrojo(4): Tipo de hierba con fruto punzante que conocen bien los ciclistas .

Abubilla: Pájaro insectívoro, del tamaño de un tórtola, con un penacho de plumas en la cabeza, el cuerpo rojizo y las alas y la cola negras con listas blancas. Desprende mal olor.

Abuja : Aguja..

Abujero: Agujero(5).

Abujetas: Agujetas (6).

Abulaga, ulaga: Aulaga, planta con pinchos de flores amarillas .

Abundio: Más tonto que Abundio(7).

Abusón: Que abusa.

Acabose, el ...: El no va más.

Acamar(8): Hacer que las mieses se tiendan por efecto del agua y el viento.

Acantear (apedrear): Tirar piedras o cantos a alguien o a algo. En los años de mi infancia, carentes aún del móvil (y de casi todo), uno de los entretenimientos infantiles consistía en retarnos, entre pandillas, a una "cantea", especie de asilvestrado torneo que consistía en lanzarnos cantos unos a los otros en las graveras o "sacatierras".

Acascaporro: Con mucha abundancia.

Acear(9) (acedar): Volverse ácido, normalmente por fermentación.

Acebuche: 1. Acibuche, olivo silvestre. 2. Un bruto. El Diccionario de Autoridades recomienda escribirla con z, "Azebuche", al provenir del árabe.

Acérrimo: 1. Muy fuerte, vigoroso o tenaz. 2. Intransigente, fanático, extremado.

Acequia: Canal para regar.

Achaparrao: Achaparrado/a, una persona gruesa y de poca estatura.

Achaque(10): 1. Excusa o pretexto, para no hacer nada. 2. Dolencia leve. 3. Atribuir, imputar a alguien o algo un delito, culpa, defecto o desgracia, generalmente con malicia o sin fundamento.

Achicharrar: Tostar o quemar.

Achiperres: 1. Cachivaches, trastos viejos e inútiles. 2. Trebejos, conjunto de instrumentos, utensilios.

Achispar: Poner casi ebria a una persona.

Achorchar: Aplastar, chafar, estrujar, achatar, espachurrar, despachurrar o abollar.

Achuchón: 1. Apretón cariñoso o con intención erótica a una persona. 2. Empeoramiento brusco del estado de una persona.

Achuzar: Incitar a los perros para que embistan. Irritar, estimular (azuzar).

Acial: 1. Instrumento formado por dos palos estriados, unidos por un extremo y que se anudan por el otro, usado para sujetar a las bestias por el labio superior del hocico, a fin de que se estén quietas al esquilarlas o herrarlas. 2. Látigo, hecho con una vara y una correa, para castigar o avivar a las caballerías.

Acicalarse(11): Aderezarse, retocarse la cara y el peinado, etc.

Acicate: 1. Espuela para picar el caballo. 2. Estímulo o incentivo. (A.M.C.).

Acirate: Montículo pequeño o terraplén.

Acolumpiarse: Columpiarse.

Acoquinar: 1. Poner cada persona lo que le corresponde pagar. 2. Amilanar, acobardar, hacer perder el ánimo.

Acribar: Cerner o cribar.

Acristianar: Bautizar.

Acular: Retrocedar, recular, las caballerías sobre todo.

Adán: Hombre desaliñado y sucio.

Adefesio(12): Persona o cosa ridícula, extravagante o muy fea.

Adobe: 1. Especie de ladrillo hecho de barro y paja, secado al sol y usado en la construcción de muros y paredes. 2. Persona ignorante.

Adobo: Los lomos, costillares y chorizos, que en las matanzas y después de secos, se fríen un poco y se conservan en ese aceite, adobados.

Adoquín : 1. Ladrillo. 2. Persona torpe o ignorante.

Adrede: A propósito, con intención deliberada.

Afilaor: Afilador.

Agarbarse: Encogerse y ocultarse.

Agarrao: 1. Tacaño, roñoso. 2. Bailar agarrao es el baile lento en que las parejas aprovechan par "darse el lote o filete". 3. Si se nos quema alguna comida al fuego se suele decir que se nos ha "agarrao". "Agarrá" sin embargo se suele calificar a la mujer embarazada.

Agavillar: Formar gavillas o montones de mies, normalmente de cereales, garbanzos, lleros,etc.

Agazapar: Agacharse, encogiendo el cuerpo contra la tierra, como hace el gazapo cuando quiere esconderse de quienes le persiguen.

Agilipollao: Gilipollas(163), gilipuertas.

Agonías: 1. Estertores, últimos dolores. 2. Persona pusilánime y pesimista. 3. Persona ansiosa y acaparadora.

Agostar: 1. Secar las plantas por excesivo calor. 2. Consumir, debilitar, o destruir las cualidades físicas o morales de alguien.

Aguachinar: Aguar, diluir una bebida o ensopar la tierra de agua.

Aguachirle(13), aguachirri, aguachurri: Bebida o alimento líquido, como el vino, el caldo, la miel, etc., sin fuerza ni sustancia.

Aguacil: Alguacil.

Aguaderas(14): Especie de armazón con divisiones que colocado sobre las caballerías servía para llevar cántaros de agua u otras cosas. Serón.

Aguadilla: Forma afeminada o más ripipi del zampuzón, meter a una persona en el río empujándolo de la cabeza u hombros. Ahogadilla.

Aguanieve: Lluvia mezclada con nieve.

Aguanosa: Fruta con mucho zumo o jugo.

Aguaor/ora: Se ganaban la vida portando agua a donde se lo pedían. "Hacer más viajes que un aguaor".

Aguardo: Espera, se suele usar para denominar un tipo de caza (mayor normalmente).

Aguarije: Líquido seminal que se segrega al principio de la eyaculación, precede o rige a la evacuación del esperma en una paja, calentón u orgasmo. Posiblemente sea una palabra compuesta de agua + rige ya que conduce o guía (es previo a) la salida del semen.

Aguate: Guiso o licor aguado.

Agüecarse: Lanzar un pedo. (A.M.C.). Cambiarse de sitio, normalmente con sigilo o presteza.

Agüelo: Abuelo.

Aguilón: Pared de un edificio que sigue hasta el caballete del tejado, formando un ángulo igual a sus alas. (P.C. y F. C.)

Aguzar: 1. Sacar punta a alguna cosa o afinar la que ya tiene. 2. Arreglar la punta a la reja del arado. 3. Aguzar el oído, afinar el oído, prestar más atención.

Ahijar: Hechar hijos o plantas secundarias las cosechas.

¡Aivá!: Expresión de sorpresa.

Ajea(156): Ajete, puerro silvestre. (F.C.).

Ajunquera: Lugar poblado de juncos o junqueras. Juncal.

Ajuntar: Hacerse amigo de alguién o intentar llevase bien con alguien.

Ajustar: Acordar salario o precio.

Al retortero: Cuando se ponen las cosas u objetos sin orden ni concierto.

Albañal: Hueco en la parte baja de una pared que comunicaba con la calle, o incluso con la casa vecina, para la salida de las aguas residuales y de lluvia.

Albarca: Calzado rústico, formado por una suela con reborde, que se sujeta con correas o cuerdas sobre el tobillo y el empeine. Abarca.

Albarda: Aparejo de las caballerías de carga, que se compone de una especie de dos almohadas rellenas, generalmente de paja, unidas por la parte superior y que caen sobre el lomo del animal.

Alboroque: Convite para celebrar algún evento. "Alboroque y santidad mitad y mitad".

Alcahejas(15): Ancla con cuatro ganchos para sacar algo de un pozo, generalmente los cubos caídos desde el brocal.

Alcahueta, alcagüeta: Aquí las más frecuentes son las cotillas o chismosas, metomentodo, aunque también existen las que se inmiscuyen en asuntos amorosos. También se llamaban alchuetas a los alcahueses.

Alcorque: Hoyo que se hace alrededor del tronco de los árboles para retener y acumular el agua en los riegos.

Alcuza(161): Recipiente para contener o sacar aceite .

Aldaba(16): 1. Pieza de metal que se pone a las puertas para llamar golpeando con ella. 2. Pieza, generalmente de hierro, fija en la pared para atar en ella a una caballería. 3. Barreta de metal o travesaño de madera con que se aseguran, después de cerrados, los postigos o puertas.

Aldeo: Acción de coger o recolectar, a mano, las aceitunas que habían sido impulsadas más alejadas del tronco y fuera de las mantas debido a la fuerza del vareo.

Alelao, estar: Alelado, una persona lela o tonta.(A.M.C.).

Alféizar: Vuelta que hace la pared en el corte de una ventana, tanto por la parte de dentro como por la de fuera, dejando al descubierto el grueso del muro.

Alfilitero: 1. Alfiletero, recipiente cilíndrico para guardar los alfileres y las agujas. 2. Está como un alfiletero, está delgado.

Alforja(17): Especie de talega abierta por el centro y cerrada por los extremos, los cuales forman dos bolsas grandes, donde, repartiendo el peso para mayor comodidad, se guardan cosas para su transporte.

Algarabía: Griterío, vocerío sin orden ni concierto.

Almanaque(18): Registro o catálogo que comprende todos los días del año, distribuidos por meses, con datos astronómicos y noticias relativas a celebraciones y festividades religiosas y civiles. Calendario.

Almiara: Almiar, haces de paja.

Almirez: Mortero de metal, pequeño y portátil, que sirve para machacar o moler en él.

Almuerza: Ambuesta, porción de cosa suelta que cabe en ambas manos juntas y puestas de forma cóncava.

Alpargata: Calzado de lona con suela de esparto o cáñamo que se sujeta con cintas al tobillo.

Aluego: Más tarde o después.

Alverjón: Tipo de legumbre que se cultivaba para alimentar a los animales, y personas en épocas pasadas de escasez, pero se dejo de usar pues su consumo en grandes cantidades puede producir latirismo. (A.M.C.).

Amachambrar: Amachihembrar, encajar perfectamente dos tablas o dos bloques de piedra que tengan sendas ranuras por el borde.

Amanillar: 1. Atar las patas de los animales para que no se alejen, maniatar. 2. Hacer manillas, manojos o abarcos con las plantas.

Ambigú: Zona de la sala de baile donde se despachan las bebidas, bar en locales de espectáculo.

Ambrosio: Persona acaparadora. Aquí le dábamos cierto matiz despectivo.

Amilanarse: Seguramente derivado de avilanarse (de vilano): andar despistado o desorientado dando vueltas como el ave. Acobardarse, amedrentarse.

Amitalar: Dividir algo por la mitad. Mi abuelo lo usaba con mucha frecuencia.

Amodorrado(19): Adormilado o con modorra.

Amolar(20): Fastidiar, molestar, romper, estropear.

Amormao, amormá:1. Amormado/da, constipado/da. 2. Una persona tediosa y aburrida, um muermo.

Amos!: Interjección que denota sorpresa. (F.C.) También para dar ánimo.

Amoto: Moto. (A.M.C.). También "estar como una_moto".

Amurriado: Desganado, entristecido.

Andanas Llamarse a ...: Desentenderse de un asunto o compromiso o hace caso omiso de las peticiones o solicitudes. Acogiéndose al derecho de no poder ser detenido en lugar sagrado, antigúamente, algunos perseguidos, se refugiaban en lugar sagrado y eso se denominaba "llamarse a andana".

Andancio: Enfermedad epidémica leve.

Andas: Tablero que, sostenido por dos varas paralelas y horizontales, sirve para sacar las imágenes en procesión.

Andorga: Barriga, vientre, tripa. Llenar la andorga, llenar la tripa.

Andorrero: Persona que no para de andar de un sitio para otro, está casi siempre fuera de su casa.

Andrajo: Ropa hecha jirones o vieja. Harapos.

Andurrial: Sitio de difícil acceso, paraje extraviado o fuera del camino.

Angarilla:1. Aguaderas para llevar utensilios de barro (cántaros, botijos o pucheros). 2. Aparejo de palos o metal para llevar haces, de mies o leña. 3. Camilla para transportar a pulso enfermos, heridos o cadáveres.

Anguares: 1. Tirar de anguares es desnudarse o quitarse la ropa. 2. Especie de tabardo.

Antaño: Hace años, en otros tiempos.

Antier: Antes de ayer.

Antiantier: Antes de anteayer.

Apalancarse: Acomodarse en un sitio sin querer moverse de él.

Apancar: Tomar una cosa para sí.

Apañar: 1. Arreglar, componer, remendar. 2. Apropiarse de algo ilícitamente. "Es/está muy apañao o apañá". " Hacer el apaño" o "concertar un apañó"

Aparcería: Contrato para ir a partes en un arrendamiento.

Aparejo: Arreo que se pone para montar o cargar a las caballerías.

Aparranao: Sentado o tumbado en el suelo.

Apencar: Apechugar, emprender un trabajo, normalmente duro. Hacer frente a una dificultad o a algo que disgusta.

Apiolar: Entrecuzar las uñas de la patas de los conejos y liebres para colgarlos. También si las aves cuando se enlazan de dos en dos pasándoles una pluma por las ventanas de las narices.

Apiparse: Atracarse de comida o bebida.

Apontocar: Poner el dinero que corresponde en un reparto, pagar una deuda.

Aporrillo: En abundacia, "con las lluvias de este año se van a coger espárragos aporrillo".

Apretón: 1.Presión muy fuerte y rápida. 2. Acción de obrar con mayor esfuerzo que de ordinario, "¡vamos que nos queda el último apretón!" 3. coloq. Movimiento violento e incontenible del vientre, que obliga a evacuar, "me dió un apretón que hube de ir a toda prisa al retrete.".

Aprisco: Sitio donde se recoge al ganado para protegerlo del frío, ordeñarlo, etc.

Apuritamente: Casualmente. Precisamente en este momento u oportunidad.

Arcás: Arcadas, movimientos del estómago, excitadores del vómito.

Armatoste: Objeto grande inservible y aparatoso.

Arqueta: Pileta quese hace en los desagues para controlar el flujo y caudal del agua.

Arramplar, arramblar: Llevarse codiciosamente todo lo que hay en algún lugar. Ramplar.

Arranciarse: Ponerse rancio algún alimento.

¡Arre!: Voz usada para ordenar a las caballerías que comiencen a andar o ande más deprisa.

¡Arrea!: Exclamación de sorpresa o desaprovación.

Arrebañar: Aprovechar la comida sin dejar nada, recogiendo hasta los restos más pequeños.

Arrebato: Sonrojo, ponerse la cara de color rojo; sofoco.

Arrebujar: Recoger algo sin orden, arrugándolo, generalmente ropa.

Arrichucho: Arrechucho, mal repentino y generalmente pasajero o síntoma de algo más grave.

Arreciar: Llover con más intensidad.

Arrecido: Entumecido, muerto de frío.

Arregostarse: Acostumbrarse a algo.

Arrejuntarse: 1. Formar pareja sin oficializarla. 2. Hacerse amigos o amigas, ¡ya no te arrejunto!.

Arremedar: Remedar o imitar.

Arreos: Correajes que se ponían a las caballerías.

Arripámpanos: Faldones largos y anchos.

Arroba(164): Medida de peso equivalente a unos 11,5 kg. Con el advenimiento de internet es otra cosa que no tiene nada que ver, solo comparten símbolo.

Arrope: 1. Algo muy dulce. 2. Dulce hecho concentrando azúcares, normalmente de las uvas, miel o frutas.

Arrumaco: Demostración de cariño hecha con gestos y ademanes.

Artesa: Recipiente de madera en forma de tronco de pirámide invertido, usado para amasar y otros usos, como la matanza.

¡A santo de qué!: Interrogación de desconcierto, asombro o sorpresa.

Ascape: A escape, a toda prisa.

Asaúras: Asaduras(165): Conjunto de las entrañas del animal. (A.M.C.).

Ascua: 1. Pedazo de materia sólida y combustible que por acción del fuego se pone incandescente y sin llama. 2. "Estar en ascuas", estar inquieto, sobresaltado y expectante.

Asomadilla: Altozano. Terreno en pendiente. En Cebolla ha evolucionado hasta la "Somailla" (bar).

Asperón: Especie de arenisca que se usa para piedras de amolar; también se usaba para limpiar la chapa de las cocinas y cacharros de cocina ennegrecidos y sucios.

Astial: Hastial, palo alto para asegurar algo.

Astil: Mango de madera de herramientas, azadas, hachas, etc.

Atacao, atacá: Persona que está nerviosa, irritada o alterada por alguna urgencia que está a punto de perder la calma.

Atalaje: Adorno del vestido o la ropa no muy conjuntado o de mal gusto.

Atalar: Recoger todo lo que halla.

Atarreras: Buceras, suciedad alrededor de la boca.

Atavío: Adorno, compostura, traje o vestido.

Aterrar: Arrimar tierra a una planta.

Atiborrarse: Lo que algunos hacen en las comidas gratuitas de las fiestas.

Atillo: 1. Porción atada de leña, mieses, ropa, etc. que se puede transportar con facilidad. Haz. 2. Cuerda de esparto trenzado que servía para atar los haces de mies.

Atisbar: Para mí tiene dos significados contradictorios: 1. Ver de forma difusa o fugaz. 2. Observar cuidadosamente

Atizar: 1. Remover el fuego para avivarlo. 2. Dar golpes a alguien. 3. Avivar discordias.

Atollarse: Atascarse el carro en el barro.

Atontao: Un aturdimiento pasajero o bien una persona tonta de manera pasajera o, lo que es más preocupante, permanente.

Atosigar: Abrumar, apabullar, incomodar.

Atozinarse: Suele ocurrir cuando uno, o una, se casa: engordar, llenarse de grasa o tocino.

Atrancar: Originalmente significaba cerrar la puerta con la tranca y, por extensión, atascar.

Atrochar: Tomar una trocha o vereda, adelantar o atajar camino.

Atrojar: Meter o almacenar el grano en la troje o granero.

Atufar: 1. Despedir mal olor. 2. Llenar un recinto de mal olor. 3. Trastornar o aturdir con el tufo.

Aturullar: Confundir a uno, desconcertarle, turbarle de modo que no sepa qué decir o cómo hacer algo. Aturrullar.

Atusar: 1. Alisar el pelo. 2. Componerse o adornarse mucho.

Aupar: Subir a alguien encima o ayudar a alguien a subir encima de algo.

Ausiones: Gestos desmesurados o teatrales.

Aveceruco: Abejaruco: Pájaro que se alimenta de insectos (abejas principalmente, de ahí su nombre) y suele cavar sus nidos circulares en taludes de la barranca del río o sacatierras. (A.M.C.).

Aventar: Echar al viento los cereales trillados para que éste separe el grano de la paja. Beldar.

Aviar: 1. Preparar, arreglar, cambiarse de ropa y ponerse otra nueva o limpia. 2. Aderezar la comida. 3. Apresurar y avivar la ejecución de lo que se está haciendo.

Avío: 1. Provisión de víveres o ropa que los pastores o labradores se llevan al trabajo durante el tiempo que se tarda en volver al pueblo. 2. Hacer buen avío, ser algo de buena utilidad, prevención, apresto.

Avilanao (Estar): A mí me suena más y mejor "amilanao". Andar distraído, de un lado para otro, como los vilanos (milanos), pero sin rumbo fijo. No confundir con amilanar o amilanarse que significaría "intimidar o amedrentar a alguien o uno mismo".

Los dos seres vivos "andan de un lado para otro" pero ambos, el vegetal y el ave, no lo hacen por distracción, tienen una función biológica procedente de una adaptación al medio, el primero dispersar (por acción del aire o el viento), lo más eficazmente posible, las semillas de las que depende la siguiente generación y el ave para vigilar desde las altura la presencia de roedores pequeños, insectos y carroñas, que le sirven de alimento.

Azorao: (Estar) sobresaltado o confundido.

Azotazo: Golpe en el culo con la mano. Solía ser "cariño de madre".

Azuela: Herramienta de carpintero que sirve para desbastar, con corte de hierro acerado y mango corto de madera en forma de recodo.

Azumbre: Medida de capacidad para líquidos de distintas equivalencias según la zona, unos dos litros por estos lares.

Azulete: Pasta o polvo añil en bolas o en bolsitas, que añadida a la colada blanca le daba un color blanco-azulado.

B

Bacía(21): Vasija cóncava de metal o porcelana, con una escotadura semicircular en el borde, usada por los barberos para remojar la barba.

Bacín: Orinal, bacinilla.

Bache: 1. Vasija o recipiente casero, cachivache. 2. Hondonada o barranco de un camino producida al evaporarse un charco o por el tránsito de vehículos pesados.

Badana(22): 1. Piel curtida de carnero. 2. "Zurrar la badana", pegar una paliza.

Badil: Paletón para recoger la lumbre o sacar la ceniza. Badila.

Baldao, baldá: Como suele encontrarse una persona después de un esfuerzo excesivo. Imposibilitado, impedido, tullido.

Balde(23): 1. Recipiente de zinc, a modo de cubo grande, con dos asas. 2. De balde, gratis, sin coste alguno. "Si es de balde, no importa lo que cueste"

Baldío: Terreno que no se cultiva.

Ballico o vallico: Planta invasora, como la cizaña, y resistente que suele salir en cosechas poco cuidadas.

Barcino: De color amarillento (rubio) o rojizo (pelirrojo).

Barreño: Vasija de barro, más ancha por el borde que por el fondo, destinada a varios usos: fregar, hacer la matanza, confeccionar la masa de los dulces, etc.

Barreñón: Barreño gande.

Barrera: Falda de un cerro o monte. (P.C. - F.C.).

Barriga(24): Vientre.

Barrizal : Terreno manadizo y con barro, barricero, lodazal.

Barruntar: Prever o presentir, por algún indicio o señal.

Barullo: Jaleo, confusión, desorden, mezcla de cosas o personas.

Baruto: Que no tiene sujeción, andorrero, andar errante sin saber donde ir, sin meta o finalidad. Mi padre lo usaba mucho.

Bártulos(25): Enseres, herramientas, trastos.

Basar: Vasar. Especie de encimera antigua, formada por un madero que iba de un lado a otro de la cocina, usado para dejar los cacharros.

Basca: coloq. "La de la Tasca".

Basilisco: Persona furiosa o dañina a modo del mito griego y romano de la serpiente así llamada que podía matar con la mirada.

Batacazo: Pues eso, una buena caída.

Batiburrillo: Mezcolanza incontrolable.

Bebercio: Acción de beber o sitio donde se bebe.

Belorta: Cada una de las abrazaderas de hierro, dos por lo común, que sujetan al timón la cama del arado.

Belortazo: Golpe o vuelta.

Bergante: Sirvengüenza o pícaro. Se usaba para calificar cariñosamente a un niño travieso.

Berraco, verraco: Cerdo grande. Hombre con muchas amoríos.

Berrinche(26): Llantina continuada de los niños.

Berzotas(27): Persona ignorante o necia. Me recuerda a algún maestro delgado como un palillo que lo usaba mucho.

Berrendo: Color blanquinegro de una res. A nosotros nos suen más por cierto popular fontanero.

Bicharraco: Persona aviesa y de malas intenciones.

Bichear: Por desgracia ni la palabra ni la acción están en desuso: cazar con bicho.

Bicoca: Chollo, ganga. Procede del nombre de una ciudad italiana en que libraron batalla españoles y fanceses y conseguimos una fácil victoria.

Bierno/a, bieldo, bielda, bielno: Horquilla de madera para aventar o cargar la paja. El de hierro se solía usar para el estiercol.

Bigardo(28): Gandul, vago pero también persona alta y corpulenta.

Binar: Dar segunda labor a las tierras.

Birria(29): Persona o cosa de poco valor.

Biruje o biruji: Viento frío.

Bochinche: 1.Tumulto, barullo. 2. Enfadado, enojado. 3. Chisme, a veces calumnioso, contra una persona o familia, que cobra mayor proporción y maledicencia a medida que pasa de una persona a otra.

Bochorno: Calor sofocante en verano.

Bodrio(30): Una comida poco apetitosa. Algo desagradable.

Bofes: Asaduras, hígado y pulmones de los animales. Es una voz onomatopéyica que viene del verbo bufar, formado a partir del sonido buff que se hace al resoplar.

Bolo(158): Según el DLE sería, referido a una persona, "hombre ignorante o de escasa habilidad" pero en Toledo ha perdido su matiz despectivo y ha quedado como una especie de apodo o mote, "bolos" somos todos, y también se se usa a veces, sin matiz despectivo, en expresiones como "¡anda bolo!", "¡mira que eres bolo!" o "¡qué bolo eres!"; en el pueblo para darle el matiz despectivo se solía usar "boluso".

Boluso: Despectivo de bolo, ignorante, ingenuo, torpe o necio. (A.M.C.).

Boquerón: Abertura grande por donde se metía la paja en el pajar para almecenarla para el invierno. Agujero considerable.

Borra: 1. Cordera de un año. 2. Sucedáneo de la lana que se hacía con trapos.

Botarate: Hombre alborotado y de poco juicio.

Botijo: Vasija de barro con vientre abultado, con asa en la parte superior y dos bocas, una para echar el agua y otra, un pitorro, para beber. Botija.

Bozal: Pieza de esparto (a veces era una especie de rejilla metálica semiesférica) que se pone en la boca de las bestias de labor para que no se paren a comer, mientras están en el campo; también se usa para perros.

Bragazas: Hombre que no manda en su casa. Timorato. Cobarde. (A.M.C.). "¡Calzonazos!" le haría exclamar Pepe a la Lisarda.

Braguetazo(31) dar un ...: Casarse con una mujer/hombre rico/rica.

Brasero: Pieza de metal, con borde, en el que se echa lumbre para calentarse. Generalmente se encajaba en una tarima con un agujero en el centro, que había debajo de las mesas camilla.

Breva: 1. Primer fruto que anualmente da la higuera y que es mayor que el higo. 2. Cigarro puro algo aplastado y menos apretado que los de forma cilíndrica. 3. "Aflojarse una breva", tirarse un pedo gordo, duradero y flojo. 4. "No caerá esa breva"(159), falta de esperanza de alcanzar algo que se desea vivamente. (A.M.C.).

Bridas: Conjunto del freno de las caballerías, correaje que lo sujeta a la cabeza y las riendas.

Brincacepas: Persona que muda de opinión frecuentemente y sin sentido. Persona inquieta física y mentalmente. (J.M.)

Brisca(32): Juego de cartas con seis jugadores en dos equipos, ¿se juega aún?.

Brocal: Antepecho de seguridad alrededor de la boca del pozo, para evitar el peligro de caer en él.

Broza: 1. Suciedad, malas hierbas. 2. Cuerpo extraño metido en un ojo.

Búcaro: Florero, jarrón en donde se colocan las flores o jarra para servir el agua.

Buche: 1. Cría de burro, asno pequeño que aún mama. 2. “Ponerse como un buche”, comer en abundancia. 3. Bolsa membranosa que comunica con el esófago de las aves, en la cual se reblandece el alimento.

Bufar: 1. Resoplar y salir escaldado, generalmente el gato. 2. Manifestar alguien su enojo y enfado lanzando improperios.

Buje: Pieza metálica que sujeta cada rueda del carro, para que gire en torno al eje.

Bulla: Griterío o ruido que hacen una o más personas.

Bureo, ir de ...: Ir de juerga.

Burraquear: Enfadar a alguien.

Burriagas: Suciedad alrededor de la boca.

Burriciego: Que ve poco, no ve tres en un burro.

C

Cabalito(33): Lo justo y cabal.

Cabás: Caja de madera o cartón, usada para portar los útiles escolares.

Cabezada: 1. Correaje, generalmente hecho de cuero, con que se sujeta la cabeza de una caballería. 2. Sueño corto, “dar una cabezada, dormir un poco”.

Cabezón: Vino de alta graduación que se sube a la cabeza.

Cabrilla: 1. Manchas que se hacen en las piernas por permanecer mucho tiempo cerca del fuego. 2. Juego de muchachos que consiste en tirar piedras planas sobre la superficie del agua de modo que corran largo trecho rebotando sobre la superficie.

Cachaza: 1. Lentitud en el modo de obrar. 2. Flema, pachorra.

Cachete: Golpe ligero que se da en la cara u otra parte del cuerpo con la palma de la mano.

Cachivache: Trasto, cosa rota e inservible.

Cacho: 1. Trozo pedazo. (F.C.) 2. Límite en que se dejo una tarea y en el que se reanuda de nuevo. 3. pillar ... = ligar.

Calabozo: 1. Instrumento de hierro con que se podan y cortan árboles. (F. C.) 2. Cárcel.

Caliqueño: Cigarro puro de escasa calidad. Aunque por aquí, "echar un caliqueño", se entendía como realizar el acto sexual.

Cardillo, caillo: Planta común en lindes y caminos en primavera, que se usa cocido como guarnición.

Cagalera: Cólico, diarrea. Una de las más famosas era la "chupaina" (A.M.C.).

Cagaletear: Trabajar con poco nervio sin prisas o sin ánimo.

Cagandando: Cagueta. Persona con poca entidad, temeroso o pusilánime. (A.M.C.).

Cagarruta(34): Excremento de las ovejas y cabras, por extensión de conejos, liebres y otros animales, en forma de bolitas.

Cagueto/a: Persona cobarde o pusilánime.

Calada: Cada chupada que se da a un cigarro o puro.

Calambuco(35): Recipiente en forma redondeada.

Caldero: Caldera pequeña de suelo semiesférico, y con asa sujeta a dos argollas en la boca.

Calero: Persona que hace o vende cal. (A.M.C.).

Calostro(36): Primera leche que produce una hembra que ha parido.

Cambalache(37): Trueque hecho con desprecio, jactancia, malicia, satisfacción... Componenda, chanchullo.

Campano(38): Vaso grande generalmente de vino, cubalibre.

Campechano(39): Franco, directo, afable, sencillo, de campo.

Camposanto: Cementerio.

Camueso(40): Bruto, tonto o inocente.

Camuñas(41): Personaje imaginario que servía para atemorizar a los críos.

Candil: Utensilio para alumbrar, dotado de un recipiente de aceite y torcida y una varilla con gancho para colgarlo.

Cangilón: Vasija de barro para sacar o portar agua.

Canícula(42): Calor excesivo. Neblina tenue producida por la calor.

Canilla: 1. Espita, especie de grifo de madera para sacar el vino de las cubas. 2. Parte más delgada de la pierna. 3. Carrete de las máquinas de coser.

Cántara: Medida de capacidad para líquidos que equivale a 16,13 litros, aproximadamente.

Cantarera: Lugar situado bajo el fregadero donde se guardan los cántaros.

Cántaro: Vasija grande de barro, más ancha por la barriga que por la boca o la base, con una o dos asas, para transportar o contener agua.

Cantazo: Pedrada.

Cantea: ¿Juego? de lanzarse piedras o cantos unos a otros, entonces no teníamos el móvil, la web, la Wii ni la Nintendo.

Cantero: 1. Trozo de tierra, largo y estrecho, usado generalmente para sembrar hortalizas. 2. Un trozo grande y alargado de pan que contiene parte de corteza.

Canto: Piedra pequeña y arrojadiza.

Capador: Persona que tiene el oficio de capar.

Capar(43): Castrar.

Capazo, capacho: Cesto o espuerta grande con asas, de cáñamo o esparto, que se usaba para ir de compras o para transportar algo, incluso como cuna para niños.

Capillo: 1. Paño con que se cubría la ofrenda, generalmente el pan, que se hacía a la iglesia. 2. Lienzo usado como filtro para el colado de la leche. 3. Gorro de tela blanca que se pone a los niños al bautizarlos. 4. Red pequeña de cordel con la que se enredan los conejos al salir de las madrigueras al sentir al "bicho".

Capiscar: Entender, captar el sentido de algo.

Capón(43): Golpe dado en la cabeza con el nudillo del dedo corazón. Gallo joven.

Carámbano: Pedazo de hielo largo y puntiagudo.

Carcamal: Persona decrépita y achacosa.

Cardar: Ahuecar y preparar la lana antes de hilarla.

Cardicuca: Seta de cardo.

Carear: Pastar o pacer el ganado cuando va de camino.

Carraca: Instrumento de madera, con una rueda dentada que al girar golpea en una lengüeta y produce un sonido ronco y seco; se usaba en Semana Santa en lugar de las campanas.

Carrasca: Matorral de encina, cada una de sus hojas.

Cascabillo: 1. La mitad inferior de la bellota que se usaba cómo dedil para recogerlas o para recoger la aceituna del suelo.2. Parte inferior de la pezuña del cerdo, se dice que del cerdo se aprovechaba hasta los cascabillos.

Cascajo: 1. Fragmentos de piedra y de otras cosas que se quiebran. 2. Trasto o mueble viejo. 3. Vasija rota e inútil.

Cascar: colq. Hablar demasiado, normalmente de cosas sin importancia, intrascendentes o vanales. Cascante es el habla demasiado (a veces un delator o propalador de "cuentos").

Cascarrabias: Persona que se enoja fácilmente.

Cascarria: 1. Barro o excremento adherido a la lana o pelo de las ovejas y vacas. 2. Moco. 3. Resto de excrementos pegados a los calzoncillos, o bragas.

Cataplasma: Persona pesada y fastidiosa. (A.M.C.).

Cataplines(44): Eufemismo de testículos, pelendengues o cojones.

Cate: 1. Puñetazo. 2. Suspenso en una materia o asignatura.

Cavilar(45): Reflexionar, pensar mucho y tenazmente.

Cazurro(46): Persona bruta, tosca y torpe.

Cebá: Cebada. (A.M.C.)

Celemín: Medida de capacidad para áridos equivalente a 4 cuartillos o 4.625 mililitros.

Cenaguero: Sitio lleno de lodo o barro, una ciénaga.

Cencerrá(47): Cencerrada. Ruido desapacible con cencerros, cuernos, etc., destinado a las mozas o mozos recién casadas o a forasteros casados con alguna joven del pueblo que no pagaban lo estipulado a los mozos del mismo o simplemente era muy o poco popular.

Cencerro: 1. Campana pequeña y tosca que se ata al cuello de ovejas y reses. 2. Estar como un cencerro, estar mal de la cabeza.

Censo: Persona de pocas luces y/o poca energía.

Cenutrio(48): Persona lerda, zoquete o estúpida.

Ceporro(49): fig. Hombre rudo y torpe.

Cerner: 1. Separar el salvado de la harina, una vez que se ha molido el trigo en el molino. 2. Se dice de los cereales, dejar caer el polen de la flor.

Cernícalo: fig. Persona ignorante y ruda.

Cerril: Persona que se obstina en una actitud o parecer, sin admitir razonamiento alguno.

Ceviles, civiles: La pareja de la Guardia Civil.

Chaira: Navaja o cuchillo.

Chambergo: Abrigo grueso. Por asimilación a las casacas que llevaban los integrantes de la guardia creada en Madrid durante la minoría de edad de Carlos II para su protección.

Chamuscar: Quemar algo por la piel, sobre todo el cerdo en la matanza.

Chamusquina: 1. Olor que se produce al quemarse algo. 2. Acción de chamuscar. 3. Me huele a chamusquina, desconfianza.

Chaparrón: Lluvia recia y de corta duración.

Chascarrillo: Anécdota ligera y picante, cuentecillo agudo o frase de sentido equívoco y gracioso.

Chibitil: Chivitil, habitación muy pequeña. Deriva del lugar en que se separaban los chivos de su madre.

Chicharra: Cigarra.

Chicharrero: Sitio donde hace mucho calor en verano y cantan las chicharras o cigarras.

Chicharrón(50): Residuo que queda después de derretir la manteca del cerdo.

Chichinabo, de ...: De poco valor.

Chiflar: Silbar.

Chiflito o chiflo:(51) Denominación vulgar de los aspersores de riego.

China: Piedra pequeña. Se usaba en los tirachiñas o tiradores además de la construcción.

Chinarro: Piedra algo mayor que una china, guijarro.

Chinchar: Molestar o fastidiar a alguien.

Chinchorrero, ra: Persona de una conducta: Impertinente o molesta. Quisquilloso, picajoso. En Malpica, o al menos en mi entorno, se us más con el significado de persona que le gusta mucho alternar y estar fuera de casa sin perderse ningún acto social o fiesta, generalmente, ara estar al tanto de lo que sucede y de los cotilleos. (D.I.C.)

Chingar: 1. coloq. Importunar, molestar a alguien. 2. malson. Practicar el coito con alguien.

Chinostra: Chilostra, cabeza.

Chiripa: De casualidad, por suerte.

Chisquero: Encendedor de bolsillo, que constaba de un cilindro metálico con piedra, rueda y una larga mecha. Cruce entre yesquero y chispero.

Chivarse: En la escuela un chivato era quien delataba o acusaba (normalmente de una falta o faena) a otro compañero.

Chocho: 1. Que chochea. 2. Hueso de la fruta o las aceitunas. 3. Coño, vulva, vagina.

Chorcha(52): Excremento del ganado vacuno.

Chorlito: Cabeza de chorlito, persona ligera y de poco juicio.

Chorra: 1. Suerte. 2. Pene.

Chorrascar(se): Churruscar. Se chorrascan los pelos del cerdo en la matanza y nos chorrascamos el pelo (fundamentalmente, de manos cejas y pestañas) en la lumbre (chosca) de la fiesta del Santo .

Chosca: Fuego, lumbre. Provenía de la chasca que se usaba para hacer la lumbre

Choto(53): Ternero.

Chucho: Perro feo, despectivo de perro. En el Salvador se usa para nombrar al perro en el náhuat, en la actualidad “chuchu” ha sido adoptada como chucho.

Chufla: Cuchufleta. 1. Estar de chufla, estar de guasa, de broma. 2. Montar una chufla, hacer una juerga.

Chujardo(54): Cuchitril, cobertizo. Casa pequeña, pobre y normalmente algo ruinosa.

Chuminá: Chuminada. coloq. Tontería, estupidez, cosa sin importancia.

Chumino: Órgano sexual femenino.

Chupa(55): 1. Chaparrón. 2. Cazadora o ropa de abrigo que se usaba en el ejercito, por extensión ese tipo de ropas de abrigo.

Chupón: 1. Cómo término floral se usaba para denominar las varas nuevas de los olivos que sólo "chupan" la savia y la fuerza del olivo y no dan aceitunas; cada otoño me tocaba ir a quitar chupones. 2. Dicho respecto de la fauna es un gorrón o aprovechao.

Cibanto(56): 1. Montículo. 2. Ese desnivel que ahora se ha puesto de moda en las entradas y salidas de los pueblos para regocijo de los mecánicos y desgracia de conductores.

Cielo raso: En las casas antiguas, entretecho confeccionado de cañas amitaladas y unidas y revocadas con yeso.

Cincha: Correa que rodea la barriga de las caballerías y sirve para sujetar la silla, la albarda o el aparejo.

Cincho: Trenzado de esparto usado para hacer quesos a modo de arillo.

Cinta: Lomo del cerdo.

Cipotazo: Golpe o guantada.

Cipote(57): 1. Hombre torpe o bobo. 2. Pene, más bien grande. 3. Cachiporra.

Ciringoncias(58): Hacer movimientos no rectos, o desacompasados.

Cisco: 1. Carbón menudo. 2. Desorden, reyerta. Algo que va muy rápido, echa cisco (arde muy deprisa).

Clueca o cuecla: Gallina que se echa sobre los huevos para empollarlos.

Cobertera: 1. Tapadera metálica con asa. 2. Alcahueta (pues encubre las relaciones amorosas).

Cobertor: Colcha o cobertero, manta de abrigo que se coloca encima de las camas.

Cobijarse: Ponerse a cubierto, resguardarse.

Cochiquera(59): Pocilga, porqueriza, guarrera.

Cochura: Masa de harina que se ha preparado para hacer el pan. Acción de cocer el pan.

Cocinilla: Cocina pequeña y alternativa a la principal en donde se cocinaba a diario (en tiempos fue famosa la de mi abuelo pues era donde celebrábamos las noches o amaneceres de juerga). 2. Antaño, hombre aficionado a la cocina y tareas domésticas en general.

Cocoso: Dañado, lleno de agujeros producidos por orugas, hueco.

Cogorza(60): Borrachera, melopea.

Cojones(61): Huevos, testículos.

Colación: 1. Traer algo a colación, Aducir pruebas o razones a favor de una causa. 2. ón, Hacer mención de alguien o de algo.

Collera: Especie de collar hecho de cuero, relleno borra y paja y terminado en pico, que se les pone a las caballerías para que apoye el horcate y facilita a éstas los trabajos de tiro.

Condumio: Comida, a veces, en exceso.

Confite: Bola de dulce pequeña y redonda que se obsequiaba en los convites de boda.

Corropla(62): Grupo de personas con intención de divertirse, ir de jarana.

Cortapichas: Tijereta, cortapicos.

Costal: Saco alargado de tela o lona para transportar o guardar grano que costaba echarse a las costillas (palabra de la que procede). Tmabién se usaba para envasar la harina que si procedía de mezcla de distintos tipos de grano se decía lo de "es harina de otro costal" pues debían separarse las harinas de cereales distintos.

Coscarrudo: 1. Demasiado duro por exceso de cocido o fritura. 2. Tierra prieta y dura que dificulta clavar la reja del arado.

Coscurro: 1.Trozo de pan duro, por haberse deshidratado o frito.2. Extremo de una barra de pan que suele estar más tostado.

Costalada: Caída, golpe que uno se da al caer al suelo de costado o de espaldas.

Cotarro(63): 1. Centro de una reunión. 2. Actividad o asunto determinados. 3. Situación o estado de cosas. 4. Jaleo o enredo.

Coyunda(64): Correa fuerte y ancha, con que se uncen los bueyes. Por similitud acto sexual.

Cozcurro, coscurro: Trozo de pan duro.

Crisma(65): Cabeza.

Cuajar: Solidificar la leche para obtener queso.

Cuajarón: Coágulo de sangre que se encuentra dentro del cerdo cuando se destaza.

Cuajo: 1. Fermento de la mucosa del estómago de los mamíferos en el periodo de lactancia, que coagula la leche. 2. Sacar de cuajo, sacar de raíz, totalmente. 3. Tener mucho cuajo, tener mucha calma, pachorra.

Cuarterón: 1. Paquete de picadura de tabaco. 2. Trozo de chocolate.

Cuartilla: Medida de capacidad para el cereal que indica la cuarta parte. Extensión de tierra que se podía sembrar con este grano.

Cuartillo: 1. Medida para líquidos (0,504 litros, cuarta parte de la azumbre).

Cuchitril: (véase chujardo) Habitación o local pequeño y destartalado. Pocilga.

Cuesco: Ventosidad, pedo. Onomatopeya del hueso de la fruta al caer.

Cuévano: Cesto hondo de poca anchura.

Cuezo: 1. Comedero de animales. 2. Meter el cuezo es meterse indiscretamente en conversación ajena y meter la pata.

Culera: Parte de los pantalones correspondiente al culo. Remiendo en los calzones o pantalones sobre la parte que cubre las nalgas. Mancha, desgaste, parche o remiendo en la parte de la prenda que cubre las nalgas.

Curda: (véase cogorza) Borrachera.

Cutio: De continuo, continuamente (solo recuerdo habérselo escuchado a mi padre).

D

Daleao, daleá: Ladeado. Torcido o desviado, generalmente de la vertical. "Ese árbol al crecido daleao"

Dar: En si mismo este vocablo nada tiene de especial, lo referencio porque sí se dicen en el pueblo unas cuantas expresiones hechas que empiezan por este verbo, de las cuales explicito algunas de las que recuerdo y se me antojan "más castizas":

- Dar la matraca: Si alguien se pone pesado reiterando algo, que molesta, muchas veces.

- Dar la tabarra: Similar a la anterior en lugar de la cual se usa.

- Dar la vara: Otra expresión de significado parecido a las dos anteriores.

- Dar por saco: Si ya te fastidian mucho hasta el punto de comenzar a enfadarte.

- Dar la vena o un venazo: Barruntar o presentir algo y ponerse manos a la obra inmediatamente.

- Dar que hacer: Algo que te toca hacer en lugar de otra persona que no sabe o no quiero hacerlo.

- Darse un aire: Parecerse o asemejarse.

- Darse la panzá: Hacer alguna tarea sin descanso hasta acabarla, terminando exhausto/a o al menos aagotado/a.

Dedil: Funda de cuero, caña o bellota, que se usaba para proteger el dedo índice en la siega.

Dejaó: Que practica la procrastinación.

Demediar: Partir por medio.

Dengue: 1. m. Melindre que consiste en afectar delicadezas, males y, a veces, disgusto de lo que más se quiere o desea. 2. Enfermedad febril, epidémica y contagiosa, que se manifiesta por dolores de los miembros y un exantema semejante al de la escarlatina. 3. Tic nervioso. 4. En el tresillo, jugada que consiste en reunir el as de bastos y el de espadas.

Dentaúra: Dentadura.

Dentera: Sensación desagradable que se experimenta en los dientes y encías al comer sustancias agrias o acerbas, oír ciertos ruidos desapacibles, tocar determinados cuerpos y aun con solo el recuerdo de estas cosas.

Desaborío/a: Persona algo sosa que te desprecia lo que le ofreces.

Desanzolarse: Quedarse libre de algo.

Descalabrar, escalabrar: Herir a alguien en la cabeza con un canto o piedra.

Descojonarse Partirse de risa.

Descuajaringar(66) Descuajeringar, escuajaringar: Destrozar, desvencijar.

Desemborujarse: Escaparse, librarse de algo (la ropa de cama al levantarse, por ejemplo) o alguien.

Desgañitarse: Esforzarse violentamente gritando o voceando.

Deslindar: Señalar los límites de una finca o lugar. Terminar o aclarar un asunto o discusión.

Desollón: 1. Rasponazo, desolladura. * 2. Desconchón en la pared.

Desparpajo: Facilidad en el hablar y en las acciones.

Despatarrarse, espatarrarse: Caerse al suelo con las piernas abiertas. Abrirse de piernas.

Despiporre Desbarrajuste o desorden, normalmente con sentido festivo.

Desterronar: Deshacer los terrones.

Destripaterrones: Hombre tosco, cazurro. (Despectivo) Labrador.

Desván(67): Parte más alta de la casa, inmediatamente debajo del tejado, que suele destinarse a guardar objetos inútiles o en desuso.

Devolver: Vomitar.

Dimanar: Sugir, salir, provenir de algo.

Diñarla: (procede del caló) Morirse, palmarla, doblar la servilleta. Espicharla.

Divieso: Forúnculo. Pequeño tumor inflamatorio, puntiagudo, doloroso y con pus, que se forma en la piel.

Ducho: Entendido, experimentado, diestro.

Duz: Dulce que se daba en las bodas de antaño.

E

Echarpe: Chal.

Embarragunar: Embarrar, ensuciar, pinta mal un lienzo.

Embozar: Se emplea para indicar que el arado se llena de broza, raíces, hierbas, barro, etc. Cubrise el rostro hasta los ojos (el bozo o boca).

Embuchar: Introducir o embutir la masa en las tripas de los cerdos para las morcillas, chorizos, salchichones y lomo en las matanzas.

Endiguá, endigual, entiguá, entigual, entivé, de ...: En vez de... (A.M.C).

Empantanar: Desordenar, esparcir o dejar algo inconcluso y liado.

Emparvar: Recoger y amontonar en forma de parva la mies recién trillada.

Empecinarse(68): Obstinarse, aferrarse, encapricharse.

Empellón: Empujón fuerte que se da con el cuerpo.

Empinar: 1. Levantar en alto. 2. Beber mucho. 3. Ponerse sobre las puntas de los pies y erguirse. Empinar el codo para beber vino del porrón, por extensión beber una bebida alcohólica.

Empingorotar: 1. Adquirir una posición social elevada y engreírse de ella ydrae excesiva importancia. * 2. Ponerse elegante. Un pingorote es según el DLE "Porción saliente y puntiaguda de algo".

Empiparse: Atracarse de bebida. Emborracharse.

Empleita: Tira o faja de esparto o pita formada con ramales o tiras cosidos una junta a otra. Mi abuelo se pasó los últimos años de si vida tejiéndolas para hacer seras, serijos y serones entre otras muchas labores de espartero.

En cá ...: En casa de... (F. C.).

Enantes: Antes, en un tiempo anterior, en el pasado.

Encandilar(69): 1. Deslumbrar, alucinar, embelesar. 2. Despertar o excitar el sentimiento o deseo amoroso.

Encasquetar: 1. tr. Meter a alguien algo en la cabeza, por lo común sin el debido fundamento. 2. tr. Encajar bien en la cabeza el sombrero, gorra, boina, etc. 3. tr. Hacer oír palabras insustanciales o impertinentes. 4. prnl. Dicho de una cosa: Metérsele a alguien en la cabeza, arraigada y obstinadamente. (A.M.C.).

Endeble: Débil, flojo, delgado.

Endiñar: (procede del caló) 1. Hacer que otro cargue con algo desagradable. Endilgar. 2. Dar un golpe.

Enfurruñarse: Enfadarse. Enfurruscarse.

Engatusar(70): Ganar la voluntad de uno con halagos, para lograr algo.

Engüerar: Enhuerar. Volver huero o vacío.

Enjalbegar, jalbegar: Blanquear las paredes con cal.

Enjalma: Especie de aparejo de bestia de carga, como una albardilla ligera. (A.M.C.).

Enramada: Una de las piezas de una casa que servía como trastero, establo o granero. Tal vez por su originario techo de ramas.

Enreda: Marullero, persona que gusta de embrollar o liar los asuntos con vistas a obtener alguna ventaja.

Entangar(71): Prepararse una tángana o tangana.

Entelerido: Paralizado por el frío o el temor.

Entoligar(72): Endosar a alguien un trabajo o quehacer, generalmente desagradable.

Entremedias: En medio, en la mitad.

Envilo: Persona que está espectante o nerviosa esperando que suceda algo, que le preocupa.

Enzambrarse: Enzarzarse. Liarse en una discusión o disputa.

Enzarzar: 1. Reñir, pelearse. 2. Enredar a varios entre sí, sembrando discordias y disensiones.

Era(73): Lugar, generalmente a las afueras del pueblo, formado por un terreno llano y firme donde se trillan, avientan, etc. las mieses.

Eriazo: Terreno sin cultivar o labrar. (F. C.)

Escabechina: 1. Destrozo. 2. Abundancia de "calabazas" en un examen.

Escacharrar: Romper, hacer cacharros. Escachufar, eschangar o escarchar.

Escacío(74): (Estar) Débil, famélico, delgaducho, enfermizo o flojo.

Escampar: Dejar de llover, dejar la lluvia de caer en el campo.

Escagarruciado: 1. Que se ha hecho de vientre involuntariamente por miedo o temor.

Escapulario: 1. Distintivo de algunas órdenes religiosas consistente en un trozo de tela con una abertura por donde se mete en la cabeza y que cuelga sobre el pecho y la espalda. 2. Objeto devoto formado por dos pedazos pequeños de tela unidos con dos cintas largas para echarlo al cuello

Esclavar: Podar los olivos.

Escobón: Escoba grande, hecha de ramas, que se emplea para barrer las eras o jalbegar.

Escondite: Juego de muchachos en el que unos se esconden y otro busca a los escondidos.

Escornarse: colq. Descornarse, trabajar mucho, esforzarse demasiado. Dejarse los cuernos.

Escuajeringar: Romper o estropear algo. Véase: Escuajaringar.

Escuchimizao: Escuchimizado: Pequeño, débil o flaco.

Escupitajo(75): Salivazo.

Eslomao/eslomá: Deslomado/da, con dolor en los lomos de tanto trabajar.

Esmallao, esmallá: Persona desmallada, falta de fuerza o "muerta de hambre".

Esmirriado: Flaco, enteco.

Esnucar: Desnucar, muerte de un animal o "persona humana" por un golpe en la nuca.

¡Espachar! a ...: Despachar, aquí se solía usar principalmente cuando se entraba en un establecimiento comercial y se deseaba ser atendido.

Espachurrar: Machacar, despanzurrar.

Espantajo: 1. Especie de muñeco que se pone en los sembrados para ahuyentar a los pájaros. Espantapájaros. 2. Persona despreciable.

Espartero: Persona que fabrica obras de esparto (serones aguaderas, ...) o que las vende. (A.M.C.).

Espelechar(76): 1. Tirar el pelo. 2. Esperrar o desperrar, dejar a uno sin blanca, sin cromos o sin bolas o canicas.

Esportillo: Cesta de esparto con asas para portar herramientas o útiles de matanza.

Esportón: Recipente grande de esparto, últimamente de goma.

Espuela(77): Última copa que toma el bebedor antes de separarse de sus amigos.

Esquena: Las espinas del pescado.

Esquilar: Cortar con la tijera el pelo o la lana de los animales.

Esquililla: arc. Cencerro pequeño de sonido agudo.

Estacazo: Golpe dado con la estaca, garrotazo.

Estampanar: Arrojar con fuerza una cosa contra una superficie dura o contra el suelo con intención de que se rompa.

Estañador: Persona ambulante que arreglaba útiles de cocina con estaño, lañero o lañdor.

Estera: Alfombra pequeña tejida de esparto, juncos, etc. Felpudo.

Estijeras: Tijeras.

Estraleja: Hacha pequeña. Destral, (Del lat. tardío [dextrālis], y este der. del lat. [dextra] 'diestra', porque suele manejarse con esta mano.

Estrazar(78): Trocear el marrano en la matanza. Trocear u animal grande, cordero, jabalí, ciervo...

Estrolaje, estralaje: Desorden.

Estropicio: Destrozo.

F

Faltiquera(79): Faltriquera. 1. Bolsillo en las prendas de vestir. 2. Bolsillo que se atan las mujeres a la cintura y llevan colgando debajo del vestido o delantal.

Fanega: 1. Medida de capacidad para cereales equivalente a cuatro cuartillas. 2. Cantidad de grano que cabe en una fanega. 3. Medida agraria de superficie.

Fararse(80): Resbalarse, patinar, escurrirse.

Faratar: Desbaratar. Estropear, romper algo o alguna organización. "Se ha faratado el partido de fútbol"

Farruco(81): 1. Ufano, arrogante, presuntuoso, altanero. 2. Paco.

Formón: Pieza del arado que se añade a la reja por delante para profundizar más.

Finodo: Ultracorrección fonética que se aplicaba irónicamente a quien, intentanto hablar culto o "fino", cometía alguna ultracorrección fenétca (Bilbado por Bilbao, bacalado por bacalao...). (A.M.C.).

Fosfatina: 1. Dicho de una cosa, destrozada o muy dañada. 2. Dicho de una persona, agotada y muy cansada.

Francachela: Reunión de varias personas para regalarse y divertirse comiendo y bebiendo, en general sin tasa y descomedidamente. Estar de francachela, estar de fiesta.

Fravar: Desbravar, atenuar algo.

Fuelle(82): Instrumento para dar aire en una dirección determinada y avivar el fuego.

Función: Fiesta patronal del pueblo, baile de las fiestas de los pueblos.

Fusca: Maleza, hojarasca, hierbas secas.

G

Galbana: Pereza, falta de ganas de hacer algo.

Gamusinos: Animal imaginario que mandamos buscar y cazar a quien queremos gastar una broma. También se usa, en ocasiones, cuando la persona no se desea dar explicaciones del lugar al que se dirige.

Gandarras o gandarros: Cencerros (menor que una zumba y mayor que una esquililla) que antiguamente portaba el ganado vacuno y actualmente los morraches de la fiesta del Santo. Gandarrero, el que porta los gandarros. Galdarro -a.

Gandul(83): Tunante, holgazán.

Gandumbas: 1. Haragán, perezoso, apático, calzonazos. 2. Testículos.

Gango: Chozo, cobertizo que se hacía en verano en la época de la trilla.

Gañote(84): Gaznate o traquea. (P. C. - F. C.)

Garbeo: Paseo pequeño sin destino fijo.

Gargajo: Flema espesa, mezcla de saliba y mocos que se expulsa por la boca. (véase Escupitajo).

Garrucha(85): Polea para sacar el agua del pozo.

Garrulo/a: Persona basta, zafia y rústica, sobre todo en el habla. Paleto.

Gavilla: 1. Conjunto de mieses de menor tamaño que un haz. 2. Grupo de muchas personas, generalmente de baja calidad.

Gavillar: Hacer gavillas de la siega.

Gavillero: Fila formada por gavillas.

Gaznápiro/ra: Persona palurda, simplona, torpe, que se queda embobada con cualquier cosa.

Goler: Oler.

Gorgorito, golgorito(86): 1. Burbuja que hace un líquido. 2. Quiebro de la voz al cantar.

Gorriato: Gorrión.

Gorrino: 1. Guarro, cerdo, cochino, marrano. 2. Persona desaseada o de mal comportamiento en su trato social.

Goruño: Hacer una pelota. Gurruño.

Gozne: Herraje articulado con que se fijan las hojas de las puertas y ventanas al quicio para que, al abrirlas o cerrarlas, giren sobre aquel.

Grancias: Residuos de paja larga y gruesa, espigas, granos sin descascarillar, etc., que quedan de los cereales después de aventar y cribar. Granza.

Grillado: Ido, loco.

Guantá: Guantada, golpe que propina con la mano abierta, generalmente en la cara.

Guarro Antón: El cerdo que se cebaba alimentándose suelto por las calles del pueblo y después se rifaba el día de San Ántón. (A.M.C.).

Güerta, güeso y güevo: Huerta, hueso y huevo.

Guipar: Ver, descubrir, calar.

Guisopo: Que suele meterse a "guisopear", alcagüete que además pretende malhacer o malmeter.

Guripa: Soldado, guardia pero también golfo, pillo o sinvergüenza.

Gusarapo: 1. Poca cosa, ruin. 2. Gusano.

H

¡Haber!: Exclamación de asentimiento o afirmativa. ¡Háber! ¡haber! : Por descontado, por supuesto. (P. C. - F. C.)

Haiga(87): Auto grande y lujoso normalmente de orígen americano.

Haldeo: Parte baja de las olivas.

Haragán: Holgazán, gandul, vago, que rehúye el trabajo.

Hatillo: Diminutivo de hato: Porción de ropa que alguien coge para su uso y lo ata haciendo una especie de saquito.

Hato(88): Sitio de acampada de pastores y jornaleros.

Hebrear: Acobardar, molestar con frecuencia.

Hebra prender la ...: colq. Trabar accidentalmente conversación, o prolongarla más de la cuenta. Título de un libro de Miguel Delibes. (A.M.C.)

Hiscal: Iscal, Cuerda de esparto, de tres ramales, que se usaba para atar la mies.

Hocino: Hoz pequeña y resistente para cortar leña.

Hogaño: Este año, ahora.

Horca: Instrumento agrícola formado por un palo rematado en dos o más puntas y que sirve para varios usos: hacinar las mieses, levantar la paja, volver la trilla, etc. Bierno, bieldo o bielda (véase la entra correspondiente).

Horcate: Arreo de madera o de hierro, en forma de herradura u horca (vocablo del que procede), que se pone a las bestias de tiro encima de la collera y al cual se sujetan las cadenas o correas de tiro.

Hornacha: 1. Hueco por donde se introduce la leña, la paja y el fuego a la gloria. 2. Horno del herrero o alfarero.

Hornacina: Hueco en la pared a modo de nicho.

Hornajo: Especie de canalón de madera o de labor en donde se echaba de comer a los cerdos. Pesebre. Dornajo.

¡Hostin!: Exclamación eufemística de ¡Ostias!

Hozar: 1. Remover la tierra con el hocico los cerdos. 2. Hurgar.

Huebra(89) o güebra: 1. Jornada de trabajo que realiza un hombre en un día o una pareja de animales arando. 2. Mozo y yunta que se alquilan para trabajar un día.

Huero, güero: Huevo (güevo) no fecundado.

Hule: Especie de tela impermeable con colores, usada de mantel. Golpes o azotes de cuando las madres y padres "sacudían el hule" a los niños.

I

Iguala: Convenio entre un médico (y el practicante) y un cliente, por el que éste plana se diría ahora, igual, que de ahí viene el nombre, se decía entonces) a cambio de los servicios médicos de aquel. Antecedente de la Seguridad Social.

Infiernillo, infernillo: 1. Aparato metálico con lamparilla de alcohol para calentar (como dicen del infierno los que allí has estado) agua o hacer cocimientos. 2. Utensilio eléctrico y portátil destinado al mismo fin.

Ínfulas(90): Presunción, vanidad.

Inorante: Ignorante.

Intríngulis(91): Razón oculta, dificultad, enredo, maniobra. 2. Intención solapada o razón oculta que se entrevé o supone en una persona o en una acción.

J

Jacho: Especie de azada pequeña y manejable.

Jairao: Atravesado, torcido.

Jalbegar, enjalbegar(92) : Blanquear las paredes con cal.

Jalbiegue, jalbegue: Acción de enjalbegar, período de tiempo en que se realiza esta labor.

Jamacuco: Indisposición o desmayo repentinos y/o pasajeros.

Jamar: Procede del caló y significa comer.

Jamba: Cada una de las dos piezas labradas que, puestas verticalmente en los dos lados de las puertas o ventanas, sostienen el dintel o el arco de ellas.

Jarana: 1. Diversión bulliciosa, alboroto, juerga, jolgorio, parranda, cachondeo.

Jarapos: (harapos) Partes de las prendas interiores, la camisa o camiseta que asoma por debajo del jersey, antiguamente era síntoma de persona descuidada en el vestir, actualmente de vez en cuando se pone de moda enseñar los jarapos, incluso los calzoncillos, eso sí "en condiciones" como el Cacerolo. "Llevar a jarapo sacao"

Jarca(93): Despect. Grupo de gente ruin y despreciable. Grupo de personas, corropla.

Jerga(94): 1. Tela gruesa y tosca pero en casa de mi abuelo se refería al "conjunto de costales o sacos para envasar el grano". 2. Colchón de paja o hierba, esto era el "jergón".

Jerga: 2. Lenguaje especial y no formal que usan entre sí los individuos de ciertas profesiones y oficios.

Jergón, jerga: Colchón de paja.

Jeringar: Molestar, enfadar a alguien. La jeringa es la aguja que el practicante o veterinario usaba para inyectar las medicinas.

Jetón: Persona golosa que le gusta probar un poco de todo; individuo entrometido o cotilla, que tiene mucha jeta (caradura) y mete las narices en todos sitio, normalmente con la malsana intención de difamar o chivarse.

Jinchar, pinchar: Molestar, hurgar.

Jiñar (procede del caló): Cagar, se usaba y usa como eufemismo.

Jofaina: Vasija en forma de taza, de gran diámetro y poca profundidad, que sirve principalmente para lavarse la cara y las manos.

¡Jolín!, ¡jolines!: Exclamación eufemística para expresar asombro, enfado o irritación.

Jopo: Cola del zorro o, en general cola peluda de un animal.

Joventú: Divino tesoro.

Jubón: Vestidura que cubría desde los hombros a la cintura, ajustada al cuerpo.

Juchear: Molestar y resabiar. Los animales o peces están tan "jucheados" que no entran al lance.

Jumento: 1. Burro, asno. 2. Persona de pocas luces, atolondrado. 3. Aquí también se empleaba para designar a una mujer de mucho carácter.

Jumera: La que se formaba en la cocinilla de mi abuelo, por defecto de tiro de la chimenea.

Juncia: Junco delgado.

Justillo: Prenda interior de la indumentaria similar a un chaleco, que ciñe el cuerpo y no baja de la cintura.

L

Labia(95): Verbosidad persuasiva y gracia en el hablar.

Lameculos: Persona aduladora y servil, excesivamente abundante por estos lares.

Lampar: Tener mucha hambre o ansia de algo.

Lámpara: Mancha grande de aceite y grasa que cae en la ropa.

Lamparón: Mancha grande de grasa en la ropa o los manteles.

Lanza: Palo largo que se une al juego delantero de un carro y sirve para darle dirección y enganchar a sus lados las caballerías. Pértiga.

Laña: Grapa para recomponer objetos rotos: platos, cazuelas, etc.

Lañador, lañero: Hombre que por medio de lañas o grapas compone objetos rotos, especialmente de barro y loza.

Lechuzo: 1. Goloso. 2. Persona sin sustancia, de poco juicio.

Lefa: Esperma, semen.

Leguis: Especie de calza de paño o cuero que cubre la pierna hasta la rodilla. Polainas.

Lesna: Instrumento compuesto de un hierro con punta fina y un mango de madera,

Lía: Soga o cuerda de esparto trenzada.

Liga(96): 1. Tipo de pegamento usado para cazar pájaros. 2. Cinta o banda de tejido normalmente elástico para sujetar las medias o los calcetines. 3. Agrupación o concierto de individuos o colectividades humanas con algún designio común. 4. Competición en que cada uno de los equipos inscritos ha de jugar contra todos los demás.

Lobanillo: Bulto no cancerígeno.

Llovisnear, llovisna: Lloviznar o llovizna.

Longuis: Hacerse el longuis es hacerse el distraído.

M

Macaco: 1. Especie de mono. 2. Niño pequeño. 3. coloq. Persona insignificante, mindundi. (A.M.C.)

Machorra: Se dice de la hembra de los animales (fundamentalmente ovejas y cabras) que ya no cría.

Machungo: Antiguamente, mujer con comportamiento de hombre.

Magrear: Lo máximo a que podíamos aspirar antaño en nuestras relaciones con el sexo opuesto, se solía practicar en parques y cines.

Malaleche, malauva: Persona que hace mal a propósito, con intención de perjudicar. De eso por aquí no andamos muy faltos, no.

Malmandao: Lo que nos decían nuestros padres si remoloneábamos cuando nos mandaban a algún "recao".

Malqueda: El que no cumple sus promesas.

Mamao: Que se ha pasado bebiendo y no precisamente leche materna.

Mamarracho: Persona ridícula o extravagante, está emparentada fonéticamente con moharrache de donde, probablemente derivó morrache y marrache.

Mameluco(160): Hombre necio y bobo. (A.M.C.).

Mancera: Esteva del arado.

Mandangas: Tonterías, cuentos, pejigueras.

Mandil: Delantal.

Manducar: Coloq. Comer.

Manejanta: Coloq. Se solía usar para las mujeres marimandonas y que todo lo querían manejar o gobernar.

Manejera: 1. Correa que se ponían los segadores en la mano izquierda para evitar cortarse con la hoz. 2. Intrumento que es de fácil manejo.

Mangante: Ladrozuelo, ladrón de poca monta, sinvergüenza.

Maña(97): Destreza, habilidad.

Maraña(98): 1. Enredo de hilos o cabello. 2. Embuste inventado, mentira. 3. Hacer marañas, hacer trampas. 4. Nubes altas de poco espesor que cubren el cielo sin que lleguen a impedir del todo el paso del sol.

Marrano(99): Cerdo.

Maromo: Mozo, novio.

Marras: En tiempo de marras, en tiempo pasado y ya citado y consabido. "Lo de marras", U. para designar despectiva o humorísticamente algo consabido por el hablante y el oyente, ahorrando la necesidad de mencionarlo explícitamente.

Martingala: Artificio o astucia para engañar a alguien, o para otro fin.

Maruso: Homosexual, afeminado, gay, marica. (A.M.C.).

Matacaballo: A mata caballo, atropelladamente.

Mataúra: Herida que se produce por un rozamiento continuado.

Matacán: Liebre grande, ya resabiada por haberla corrido los perros.

Matachín: Persona que mata y estaza al cerdo durante la matanza. Matarife.

Matanza: Conjunto de labores que se realizan al matar el cerdo.

Matraca: 1. Burla o chasco con que se molesta. 2. Insistencia molesta en un tema. 3. Rueda de tablas fijas en forma de aspa, entre las que cuelgan mazos que al girar ella producen ruido grande y desapacible son las carracas que se usaban en Semana Santa en lugar de as campanas para llamar a "Los Oficios".

Matute: Niño que nace antes de casados sus padres, a escondidas o clandestinamente. "De matute", de contrabando.

Maula(100): 1. Holgazán, perezoso, remolón, vago. 2. Cosa de poco valor, utilidad o importancia. 3. Engaño, artimaña o artificio encubierto.

Melecina: Vejiga del cerdo que se empleaba para hacer zambombas.

Melga: Medida de superficie, porción de tierra en que se esparcía la simiente cuando se sembraba a mano.

Melindres, melindre: 1. Delicadeza afectada y excesiva en palabras y ademanes. 2. Dulce de pasta de mazapán con baño espeso de azúcar blanco, generalmente en forma de rosquilla muy pequeña.

Mellique: Niño al que le falta algún diente.

Melopea(101): Borrachera.

Mendrugo: 1. Pedazo de pan duro, sobrante o desechado. 2. Hombre rudo y zoquete y, en ocasiones, buenazo.

Menudillos: Despojos del pollo, cordero, etc.

Mequetrefe: Persona entrometida y de poco provecho. Sin.: botarate, fantoche, mamarracho, chiquilicuatre, chiquilicuatro, chisgarabís, tarambana y zascandil.

Meticón: Entrometido.

Miaja: Cantidad insignificante de una cosa, porción menuda y pequeña. Migaja.

Miedica: Miedoso.

Mimbrera: 1. Asiento de mimbre con respaldo y brazos. 2. Lugar cerca del agua donde se cría el mimbre.

Mindundi(157): Persona sin importancia. (A.M.C.)

Minga: Pene.

Mocho: 1.Pieza fabricada de palo con puntas a los extremos de unos 15 a 20 cm de longitud que se golpea con la tala para jugar al mocho. 2. Juego que se practica con la tala, el mocho y un circulo dibujado en la tierra de un terreno lo suficentemente despejado. Un jugador, con la tala o romo, de palo o, posteriormente, pala de madera se impulsa un palo pequeño y puntiagudo por ambos lados (el mocho) colocado en el suelo (o lanzado al aire), el golpe lo hace saltar, y en el aire se le da un segundo golpe que lo impulsa a la mayor distancia posible para evitar que el segundo jugador al lanzarlo lo introduzca en el redondel dibujado en el suelo, en cuyo caso el golpeador pierde y se intercambian los papeles pasando a ser lanzador. 3. Pieza de la fregona, de material absorbente, con que se friega el suelo.

Modorra: 1. Sopor. 2. Dícese de la oveja que padece una enfermedad que la pone como loca y aturdida. (véase ciringoncias).

Mohíno(102): 1. Mulo, hijo de caballo y burra, que tiene el hocico de color muy negro. 2. Triste, melancólico, disgustado.

Molla: El biceps.

Mollera: 1. Cabeza. 2. Ser duro de mollera, tener dificultad para aprender.

Momios hacer...: Muecas.

Monda(103): 1. Cáscara, peladura. 2. Ser la monda, parecer extraordinario en buen o mal sentido. 3. Las Mondas son las fiestas que se celebran en Talavera de la Reina , el sábado posterior a la Semana Santa.

Mondar: Limpiar el cauce de las arroyos de broza y pecina.

Mondongo(104): Intestinos del cerdo usados para hacer morcillas y, por extensión, caldo de cocer las morcillas.

Monicaco: Monigote, canijo, hombre de poco valor.

Monsergas: Exposición o petición fastidiosa o pesada. ("No me vengas con monsergas").

Moña: coloq. Borrachera.

Moñigo: Boñigo/boñiga. Zurullo. (A.M.C.).

Moraga(105): En el pueblo, era un trozo del lomo del cerdo que se asaba a la lumbre en las matanzas. Apodo también muy popular en el pueblo.

Morapio: Vino tinto.

Morrache: Marrache, mamarracho, persona disfrazada, arlequín. El personaje central de nuestras fiestas de San Sebastián. (léase el comentario al vocablo "Birria").

Morillera: Artilugio curvo con asa y patas que servía para sujetar los pucheros a la lumbre.

Mostagán: Hombre vago y algo bruto.

Mostrenco(106): 1. Ignorante, tardo en discurrir o aprender. 2. Persona muy gorda y pesada. 3. Que no tiene casa ni hogar, ni señor o amo conocido.

Mote: Apodo, sobrenombre.

Muda: Conjunto de ropa interior que se pone uno limpia.

Mudación: Cambio de tiempo.

Mueso: Tengo entendido que al de Carpio se le apodaba así porque su estructura mandibular, con la inferior sobresaliente, le confería un especto especial.

Mugre(107): Suciedad grasienta y añeja, en la ropa, la casa, etc.

Mulgaño murgaño: Cierto tipo de araña.

Murria: Especie de tristeza o cargazón de cabeza que hace andar cabizbajo y melancólico a quien la padece.

Musarañas, pensar o estar en las: Andar distraído o pensando en otras cosas. (A.M.C.).

N

Napias: coloq. (del caló) Narices grandes.

Narria: Pez pequeño.

Nene: 1.Niño de corta edad. 2. En el pueblo se usaba para designar al órgano sexual femenino. (A.M.C.)..

O

Ochavo: 1. Moneda antigua de cobre. 2. No tener un ochavo, no tener dinero. 3. Uno de los quintos del antiguo señorío de Valdepusa.

Ogaño: Hogaño. En el presente año o en la época actual. (A.M.C.).

Ojete: Opérculo del culo.

Olaga: Planta espinosa de hojas lisas terminadas en púas y flores amarillas. Aulaga.

Orear: Secar algo al sol.

Orejeras: Piezas a los lados de la reja del arado que voltean la tierra.

Ornajo: Recipente en donde se echa la comida a los cerdos, dornajo.

¡Ostren!: Interjección de sorpresa o ponderación. ¡La hostia!

P

Pabellón: Colcha, manta o cobertor para la cama. (F. C.)

Pachasco(108): ¡Faltaría más! ¡Si lo sabía yo! ¡Por supuesto! ¡No podía ser de otra manera! ¡Anda que ...! ¡Háber, haber!

Pachorra(109): Tranquilidad, parsimonia, flema, indolencia, lentitud para hacer algo.

Pago: 1. Distrito determinado de tierras o heredades, especialmente de viñas u olivares. 2. Paraje, término en una zona rural.

Pajar: Lugar donde se almacena paja, heno, etc.

Palante "echao...": Atrevido, osado, intrépido, audaz, resuelto. (A.M.C.).

Palabro: Palabra rara, malsonate o vulgarismo, no regogida en los diccionarios académicos.

Palancana: Vasija en forma de taza grande y poco profunda, destinada a contener agua para lavarse las manos o la cara. Jofaina, palangana.

Palanganero: Mueble para poner la palangana.

Palitroque: Palo pequeño y tosco.2. Palos de la orquilla del yugo.

Palmatoria: Candelabro bajo con mango y pie en forma de platillo.

Palomino: Mancha de excremento en la ropa interior.

Pamplina: 1. Dicho o cosa de poca entidad, fundamento o utilidad. 2. Planta herbácea anual, de la familia de las papaveráceas con flores amarillas muy apreciada por tórtolas y palomas antes de la difusión del girasol y demás cultivos oleaginosos.

Panarra/o: Persona simple, con escasa iniciativa y poco fundamento, tontuela.

Pandorga(110), andorga: 1. Vientre, barriga, panza. Comilona (Llenar la pandorga).

Pánfilo(111): Cándido, bonachón, pasmado.

Papo: vulg. Parte externa del aparato genital femenino.

Papona: Forma afectiva de dirigirse entre mujeres, con cierto matiz de ingenuidad.

Parienta: Pues eso, la mujer de uno.

Parranda: Juerga bulliciosa, especialmente la que se hace yendo de un sitio a otro y de noche.

Parva: Extender la mies o esparcirla en la era en forma circular para ser trillada.

Pasil: Vado o paso de un río o arroyo por una zona poco profunda y firme. De los más usados son el del camino la Puebla o el del charcón de Merejo.

Pectorejo: Oreja de cerdo.

Pegostrón: Bola, pegote.

Pejiguera(112): 1. Persona o cosa que, siendo poco provechosa, causa molestia o perjuicio de manera insestente o continuada. 2. hierba de las poligonáceas, la Polygonum persicaria L.

Pelandusca, pelandrusca(113) : Mujer de vida y costumbres sexuales muy libres, alegres y desenvueltas.

Pelendengues: Tal vez por que cuelgan como un perendengue o pendiente.

Pelerina: Toquilla de punto, como capa corta, que usan las mujeres.

Pelfa: Por aquí se suele usar como sinónimo de una victoria abultada en un enfrentamiento, deportivo o físico, pero en otras latitudes es sinónimo de golfa.

Pellica: 1. Piel del conejo u otro aninal pequeño. 2. Prenda de abrigo con pieles, pelliza.

Pelliza: Chaqueta de abrigo con el cuello y las bocamangas reforzadas de otra tela o piel. Pellica.

Pendón: Aunque se usa principlamente como epiceno (en ocasiones es escuchado también pendona) por aquí suele usarse para las mujeres de vida licenciosa o desarreglada (generalmente referente a sus relaciones sexuales) aunque también se usa para calificar a las personas poco amantes del trabajo.

Penterre: Si te da sufres un venazo o se te ha metido una idea fija (generalmente momentánea) en la cabeza .

Percal: Clase, categoría, ambiente. 2. Tela de algodón blanca o pintada más o menos fina, de escaso precio.

Percatarse: 1. Advertir, notar o percibir algo. 2. ("conocer bien el percal", percatarse).

Perilla: Interruptor de la luz.

Perillán(114): Persona pícara y astuta.

Periquete: Espacio brevísimo de tiempo. Instante.

Permanencias: Clases extraescolares remuneradas, o no, que impartían algunos maestros o maestras.

Perol: Del cat. perol. Vasija de metal, de forma semiesférica, que sirve para cocer diferentes cosas o almacenar líquidos.

Perras: Dinero, capital, tal vez de cuando existían la "perra gorda" y La "perra chica".

Pértiga: 1. Lanza del carro. 2. Vara larga.

Pescozón(115): Colleja, golpe o manotazo dado en cogote o parte posterior del pescuezo.

Pestorejos: Cuello, pescuezo, parte de la cara del cerdo.

Petaca: Recipiente de cuero donde se guarda el tabaco picado.

Peto: 1. Pieza que protege el pecho y el costado del caballo del picador. 2. Mandil del macho cabrío. 3. Parte de la armadura que cubría y protegía el pecho. 4. Prenda suelta o parte de una prenda de vestir que cubre el pecho.

Plexiglás: Material transparente y flexible del que se hacen telas, tapices, etc.

Picatel: Mosquito.

Pichote: Compite con Abundio, "metió la picha en un bote y no la pudo sacar". (léase esa entrada).

Picia(116): 1. Fechoría, propia de niños. 2. Avería, daño o rotura. 3. Ataque defectuoso o fallido con el taco de jugar al billar. Pifia.

Picio mas feo/a que ...: Persona poco agraciada o fea.

Piejo: Piojo.

Pijotá: Tontería o broma de mal gusto o poco valor.

Pijotero: No es la persona que hace "pijotás" sino la que que causa hastío o molestia, frecuentemente por poner pegas a todo.

Pilila(117): 1. Voz usada en el lenguaje Infantil, pene. 2. Gallina pequeña.

Pilili: Gallo pequeño.

Pilón: 1. Bebedero público para el ganado, consistente en un receptáculo de piedra hecho en una fuente. 2. Pesa de la romana que puede moverse a lo largo del brazo mayor de ella.

Pilonga: Castaña no comestible, fruto del castaño de indias.

Pimplar: Beber vino y, por extensión, cualquier licor.

Pingajo: 1. Harapo, jirón que cuelga, andrajo. 2. Persona o cosa en muy mal estado, maltratada, deteriorada.

Pingo: Muchacha o moza que pasa mucho tiempo fuera de casa y le gusta la juerga y el "pingoneo".

Piporro: Porrón o botijo.

Piripi, estar: Estar borracho.

Piscolabis(118): Especie de aperitivo a media mañana, que se suele tomar por las reglas de cortesía.

Pitas-Pitas: Palabra usada para llamar a las gallinas.

Pitiminí(119): Pequeño, menudo, de poca importancia. ("Tenía ojos o cara de pitiminí").

Pituso: Niño pequeño, gracioso o lindo. (A.M.C.)

Pololo(120): 1. Pantalón corto, generalmente bombacho, que usaban los niños pequeños. 2. Pantalón bombacho corto que se pone debajo de la falda y enagua en los trajes regionales.

Porra: 1. Ultimo. 2. Pene.

Porrazo: En el pueblo lo usábamos también como sinónimo de pelea cuerpo a cuerpo. (A.M.C.).

Porretas, en: En cueros, desnudo.

Porrón: Recipiente de vidrio en forma de matraz, con un pitorro que sirve para beber vino a galgo.

Posío: Terreno no sembrado.

Pote: 1. Vasija de hierro, con barriga, boca ancha y tres pies; suele tener dos asas pequeñas laterales y otra grande en forma de semicírculo. 2. Darse postín, darse tono.

Potorro: Örgano sexual femenino, generalmente si es grande y hermoso.

Potra(121): Buena suerte.

Poyata: Repisa.

Poyo: Asiento de piedra u otra materia, adosado a las paredes.

Pregonero: Persona que, por una pequeña cantidad de dinero, se dedicaba a pregonar, de viva voz y toque previo de corneta, por las calles.

Pretender: Cortejar.

Pringá: 1. Pringada: Rebanada de pan empapada en pringue. 2. Pringado/pringada es una persona que se deja engañar fácilmente. (A.M.C.).

Puñetas mandar a hacer, o hacer ...., : Echar sin miramientos algo o a alguien, dar por terminado o fracasado algún asunto pero si te "hacen la puñeta" te han hecho "la pascua".

Purrela: Cosa despreciable, de mala calidad y sin valor.

Q

Quema: 1. Incendio. 2. Toque de campanas que avisa de un incendio.

Quicio: 1. Parte trasera de las puertas terminada en un espigón sobre el que se mueve y gira. 2. "Sacar de quicio"(122), exasperar a alguien, hacerle perder el tino.

Quincallero(123): Persona que se dedica al oficio de arreglar, estañar o vender utensilios de cocina y cosas de poco valor.

Quinto: Mozo desde que se sortea hasta que se incorpora al servicio militar.

R

Ramal: 1. Correa o soga unida a la cabezada de una bestia que sirve para dirigirla. Rienda. Brida. 2. Cada uno de los cabos de que se componen las cuerdas, sogas, pleitas y trenzas.

Ramalazo(124): 1.Golpe de viento o lluvia. 2. Tener un ramalzo: Ser marica.

Randa: 1. Ratero, granuja. 2. Encaje de bolillos.

Rasero: Palo cilíndrico que se pasaba por encima de la fanega llena de grano, para que éste quedara al ras.

Rebañar, arrebañar(125): Recoger de un plato o vasija, para comerlos, los residuos de algo hasta apurarlo, normalmente con un trozo de pan o directamente con la lengua (lambucear).

Rebujo: Envoltorio que con desaliño y sin orden se hace con la ropa y otras cosas.

Rebullir: Dicho de algo que no está quieto, empezar a moverse algo que sí lo estaba.

Rebusco: Recogida de las aceitunas que quedan después de la varea u otros restos de cosecha que quedn en el campo. El de la aceituna ya no se practica, pero el maíz sí se rebuscan las mazorcas para alimentar a las gallinas.

Reclinatorio: Especie de silla con dos posiciones, para sentarse y arrodillarse, usada preferentemente en la iglesia.

Recoveco: Sitio escondido, rincón. (procede de cueva)

Recua: (Despectivo) coloq. Grupo de personas de aspecto despreciable que van siempre juntas. 2. Conjunto de animales de carga, que sirve para trajinar o transportar. 3. coloq. Multitud de cosas que van o siguen unas detrás de otras.

Redaños(126): Tener redaños, tener valor.

Redor: Estera.

Reilar: Dicho de una persona o de una cosa significa moverse como temblando. Aquí se solía decir que "le entraba o tenía un reilar" cuando alguien por frío o algún susto se ponía nerviosa y le temblaba o reilaba todo el cuerpo.

Rencajo: Punta o astilla, mayor que una espina, de cualquier cosa, que se clava en la carne. Rancajo.

Repanchingao, repanchingá: Persona que se coloca de forma relajada y cómoda en un lugar.

Repelús: Escalofrío, rechazo o repugnancia que inspira algo.

Repilo: Parte del pelo que suele quedarse tieso y curvado, normalmente en la frente o la coronilla.

Rescoldo(127): Últimas brasas de la lumbre resguardadas por la ceniza.

Resistero: Lugar y tiempo en el cual aprieta más el sol.

Respailando: Raspahilando. Muy deprisa, atropelladamente, sin casi poner los pies en el suelo.

Retahíla: Serie de muchas cosas que están, suceden o se mencionan por su orden.

Retortero(128): Andar de acá para allá. Venir con varias personas.

Retranca: Colocación posterior a la primera línea.

Retratarse: Pagar lo que se debe.

Revolcón: Actividad sexual rápida y frenética normalmente al aire libre, hoy en día es más frecuente en un automóvil "llendo de caminillos".

Rezagao/rezagá: Rezagado/da, persona que se queda atrás.

Rezno: Garrapata de los perros henchida de sangre.

Ribazo: Trozo de tierra en pendiente.

Rimbombante: Ostentoso, llamativo, ampuloso, pomposo, grandilocuente. Procede del italiano [rimbombare] que a su vez deriva del látin [bombus] "bomba" por el ruido. (A.M.C.)

Ringlera: Fila o línea de cosas, hilera.

Ringurango: Ringorango: Adorno superfluo y extravagante. Floritura. (A.M.C.).

Ronda pagar la ...: 1. Invitación a comer o a beber que a su costa hace uno de los participantes en una reunión. 2. Los forasteros habían de invitar a los quintos del pueblos para que se les permitiera cortejar a una moza, o "ir al pilón". (A.M.C.).

Rondar: Dicho de los mozos: Pasear las calles donde viven las mozas a quienes galantean. (A.M.C.). "Y lo que te rondaré, o y lo que te rondaré, morena". Para dar a entender que algo va a ser muy reiterado o continuado.

Roña: 1.Porquería, suciedad pegada fuertemente. 2. Sarna del ganado lanar.

Roñica: Persona roñosa.

Roñoso: 1. Persona tacaña. 2. Oxidado.

Ropón: 1. Ropa larga que suele ponerse suelta sobre los demás vestidos. 2. Acolchado que se hace cosiendo unas telas gordas sobre otras, solía usarse como empapador en cunas y camas.

S

Sabañón: Hinchazón de la piel, principalmente de las manos, de los pies y de las orejas, con ardor y picazón, causada por el frío excesivo.

Sacatierras: Gravera. El que yo conocí primero y era muy popular, por estar en las afueras del pueblo, entre los críos de entonces era el del quinto "Término" cuyos restos aún hoy subsisten cual herida del paisaje.

Salío/a: En celo, persona ansiosa por o que desea con apremio "hacer astillas".

Sangua: Mezcla de agua y jugos de las aceitunas (generalmente de color sangre o tinto) que se obtiene al lavar los restos del prensado de las aceitunas para obtener el aceite. (F.C.).

¡Sape!: Para espantar al gato o ahuyentar algún mal.

Sarrieta: Espuerta de lona o esparto en que se echa de comer a las caballerías en el campo.

Sejar: Obligar a las caballerías a andar marcha atras, en contra del natural.

Semos: Vulgarismo de somos.

Serijo: Cesto de paja con asas laterales, para la compra.

Serón: Especie de alforja, generalmente de esparto, que se usa para transportar cargas y que se coloca sobre la albarda de los burros, mulas, etc.

Sinapismo(129): 1. "Es un sinapismo" Persona o cosa que molesta o exaspera, pesado . 2. Cansancio o molestia.

Sinencambio, sin en cambio: "Más sin embargo". Es una combinación de las locuciones adverbiales "sin embargo" y "en cambio". (A.M.C.).

Sinoés: En escasa cantidad o tiempo.

Sinsoleo: Persona que carece de gracia, sosa, boba, hasta puede que estúpida y tontorrona.

A.dP.S.

Sobaquillo: Forma de lanzar a mano una piedra, de forma que ésta pasa por debajo del brazo contrario al del lanzamiento, que estará separado del cuerpo.

Socaire(130): Sitio protegido del viento.

Socarrón: Persona que procede (habla o actúa) con astucia y disimulo acompañados de burla encubierta. (A.M.C.).

Soflama: 1. Calor que desprende el fuego. 2. Discurso, alocución, perorata.

Solana: Lugar donde da el sol de lleno y está resguardado de vientos; suelen reunirse allí las personas mayores para comentar noticias y hablar de sus asuntos.

Somanta(131): Tunda, zurra, paliza.

Sonruedo: Rodada profunda en el camino producida por el carro o tractor. Alrededor de. Corona de tierra circular barrida, compactada y adecentada alrededor de la oliva de cuando se vareaban las aceitunas y se cogían a mano del suelo.

Sopapo(132): Bofetada, cachete.

Sopié: Parte baja de una barrera.

Soplamocos(133): Golpe dado en la cara, especialmente en las narices.

Sostén: Sujetador, sujetatetas.

Sulfurarse: Enfadarse, irritarse.

T

Taba: 1. Hueso del talón. 2. Juego que consiste en lanzar al aire la taba de un cordero y apostar sobre cuál de los cuatro lados que tiene queda a la vista.

Tabarra(134): Molestia, lata (como el sonido del tabarro o tábano).

Tabanque: Lío, enredo.

Tajá: 1. Trozo de carne. 2. Borrachera. 3. Parte de algo mayor.

Tajo: 1. Trozo de tabla gruesa usado para partir o picar la carne. 2. Ir al tajo, ir al trabajo. 3. Escarpa alta y cortada casi a plomo, de ahí el nombre de nuestro río pues en la parte alta abundan las escarpaduras o tajos.

Tala: Para jugar al mocho, palo o, posteriormente, pala de madera con la que se impulsaba un palo pequeño y puntiagudo por ambos lados colocado en el suelo (o lanzado al aire), el mocho. El golpe lo hace saltar, y en el aire se le da un segundo golpe que lo impulsa a la mayor distancia posible para evitar que penetre en redondel dibujado en el suelo, en cuyo caso el jugador golpeador pierde y se intercambian los papeles pasando a ser el lanzador que intente introducir el mocho en el círculo de salida.

Talandango(135): Control; sin mucho talandango sería hacer algo sin meditar o medir el efecto o alcance de sus acciones.

Talega: Saco largo y estrecho, generalmente de lona.

Tanganillo (tarangallo) : Palo colgado del cuello de los perro que se colocaba, cuando todos los perros estaban sueltos por las callles, para dificultar el correr y evitar que cazasen en veda.

Tapaculos: Fruto del escaramujo de color rojo intenso y forma oval.

Tapial: Pared hecha con tierra amasada.

Tapujo: Enredo, asunto turbio.

Tarambana(136): Persona mudable y alocada, de juicio cambiante.

Tarima: Cama de madera.

¡Tate!: Excalamación que se usa en dos acepciones: ¡Cuidado, poco a poco! o para denotar haber venido el conocimiento de algo en lo que no se había caído o no se había podido comprender .

Tarugo: 1. Taco de madera, trozo cilíndrico de leña para quemar. 2. Zoquete.

Teclero: Persona siempre disconforme.

Tejemaneje: Enredo poco claro para conseguir algo, lío. "De tejer y manejar a la vez".

Telele: Patatús, soponcio, desmayo, lipotimia, síncope, jamacuco, arrechucho.

Tenazón: Disparo hecho sin apuntar, por intuición.

Teniente: colq. Persona sorda o dura de oído.

Tentempié(137): Refrigerio.

Terciar: Intervenir o mediar en algún asunto o discusión, aportando alguna solución. Colgar la escopeta o fusil.

Tergal: Tejido de fibra sintética muy resistente que dió nombre a una tienda, que no sé si aún existe, en Talavera.

Terrón: Masa pequeña de tierra compacta después de haber perdido la humedad al secarse.

Te se ...: Se te ...

Testarazo: Golpe con la cabeza o testa.

Tetorras: Tetas gandes. No confundir con la homofonía "te torras" que sería quemarse al sol o "chorrascarse o choscarrasse" (churrascarse) en la lumbre del santo.

Tiberio: Alboroto, confusión, quizá por Tiberio, emperador romano, 42 a. C.-37 d. C., por alus. a sus orgías..

Timbote: LLeno a rebosar, tal vez por "de bote en bote".

Tiquismiquis(138): Persona que tiene reparos o escrúpulos de poca importancia, persona quisquillosa.

Tirabuzón(139): Rizo de cabello, largo y pendiente en espiral.

Tirachinas: Horquilla con mango a cuyos extremos se unen los de una goma para stirarla y disparar así proyectiles, generalmente piedras. Tirador.

Tirador: Tirachinas.

Tirillas: Persona delgada y débil.

Tiro: 1. Conjunto de caballerías que tiran del carro 2. Ponerse de tiros largos, vestirse con ropa de fiesta.

Tirria: Manía, odio u ojeriza hacia algo o alguien.

Tísico: Se dice de la persona delgada y enfermiza. Afectado por la tisis o toberculosis.

Titiritero: 1. Persona que maneja los títeres. 2. Persona que con habilidad y arte nda y voltea por el aire sobre una cuerda o alambre y hace otros ejercicios semejantes.

Tiznar: Manchar con tizne, hollín u otra materia semejante.

Tizne: Humo que se pega a las sartenes, peroles y otras vasijas que han estado a la umbre.

Tizón: 1. Palo a medio quemar. 2. Brasa apagada y negra.

Tocateja(140): Expresión que quiere decir al contado y cada uno su parte.

Tole tole: Andar deprisa, sin mirar atrás y, a veces, con una meta predeterminada.

Tontuna: Además de referirse a la tontería en sí, también se usa para calificar a quienes las aventuran.

Torrezno: Trozo de tocino frito o para freír que ya sólo se usa en las migas.

Torvanera: Remolino de viento con polvo, tolvanera.

Tostón: 1. Tabarra, lata. 2. Persona pesada y plasta. 3. Garbanzo cocido y rebozado con harina y sal.

Toza: Repisa al final de la campana de la chimenea que servía para colocar cacharros de uso común en las cocinas populares de antaño.

Trajinar(141): Andar de un sitio a otro, con cualquier ocupación. Trabajar.

Tralla: Látigo provisto de una trencilla en su punta para arrear a las bestias. Dar tralla, gopear a alguien psicológicamente.

Transío/a: Persona muy cansada o agotada o muy sedienta.

Trapacero(142): Persona que con astucias, falsedades y mentiras procura engañar a alguien en un asunto.

Trapisonda: Bulla o riña con voces y acciones. Jaleo, bullicio.

Trasegar(143): Pasar el vino a otro tonel o del recipiente al estómago.

Trastá: Trastada, jugada, travesura, acción de funestas consecuencias.

Trasto(144): 1. Objeto viejo, inútil e inservible, que estorba mucho. 2. Chico o chica travieso o traviesa.

Tratante: Persona que se dedica a comprar géneros (a menudo animales) para luego venderlos.

Trébede, estrébedes(145): Utensilio de cocina formado por un aro de hierro con tres patas, usado para poner las vasijas sobre la lumbre. A veces va acompañado de un asidero largo.

Tresbolillo, al ...: Colocado en los vértices de un triángulo equilátero.

Trifulca(146): Desorden, camorra, riña entre varias personas.

Trillar: 1. Triturar la mies en la era y hacer que el grano se separe la paja y de las espigas con el trillo. 2. coloq. Frecuentar y seguir algo continuamente o de ordinario, "muy trillado". 3. Llevarse bien juntos.

Trillo: Antiguo apero agrícola consistente en uno o varios tablones unidos, inclinados hacia arriba en su parte delantera, armados con trozos de pedernal y cuchillas de acero por abajo, usado para triturar las mieses y siendo arrastrado por caballerías. Del lat. tribŭlum.

Tripisí: Dolor repentino de estómago o la tripa, normalmente por haber comido en demasía.

Trocha: Vereda recien abierta o poco utilizada que comunica dos puntos, en ocasiones, de forma no directa.

Troje(147): Granero pequeño; compartimento del desván donde se depositaban pequeñas cantidades de cereales o leguminosas.

Trompazo: Golpe o caída fuerte. No tiene nada que ver con Donald Trump aunque la mascota del partido republicano sea un elefante.

Tronera: 1. Ventanuco que sobresale en el tejado, para acceder al mismo y que entre la luz. 2. En las mesas de billar, cada una de las aberturas por donde entran las bolas. 3. Abertura en el costado de un buque, en el parapeto de una muralla, etc., para disparar con seguridad y acierto los cañones. Procede del verbo [tronare] "tronar, trueno" luego está más directamente relacionada con la acepción 3 auque aquí se usaban má las otras dos.

Tufo: Gas que emana de los braseros o de la fermentación del mosto en las bodegas.

Tunante: Pícaro, bribón.

Tunda(148): Paliza.

Turbión: Golpe fuerte de lluvia o viento, que deja los charcos y cauces turbios por las tierras y lodos arrastrados.

Turuntuntun, al ...: Hacer algo a lo loco, sin pensar, al azar o de forma desordenada, sin preocuparse mucho por las consecuencias.

Tuso: Perro

U

Uncir: Del lat. [iungĕre]. Sujetar o atar al yugo las bestias.

Unte: Salsa o grasa con que puede untar. Ungüento. Pago de dinero para aflojar voluntades reacias.

Uñate, a: Coger las aceitunas con las manos.

Urdimbre: Conjunto de hilos colocados en el telar paralelamente unos a otros y preparados para formar una tela.

Urdir: Maquinar cautelosamente algo contra alguien o para conseguir un fin, tramar algo.

V

Vaina, un: Persona despreciable.

Vainica: Bordado que se hace especialmente en el borde de los dobladillos.

Varandal: 1. Palo largo usado para golpear las aceitunas y almendras y hacerlas caer del árbol. Vara larga, varal.

Varea: Recolección de la aceituna vareándola.

Varear: 1. Derribar con los golpes y movimientos de la vara los frutos para que caigan de los árboles. 2. Golpear la lana con la vara para que quede esponjosa.

Vélailo, velaílo: Míralo.

Vareta, irse de ...: Teneruna diarrea que nos hace "cagar a hilillo".

Verdascazo: Golpe propinado con una vara o rama verde (verdasca).

Vergajo: Vara o látigo para golpear. Como es la verga del toro también se usa como sinónimo de pene. (A.M.C.).

Vericueto: Lugar con muchos recovecos y por donde se anda con dificultad. "Andarse ", andarse con rodeos.

Verraco, berraco : Cerdo usado como semental.

Verrendo: Berriolo. Dominado por el apetito sexual. De dos colores.

Vide: Como mi abuelo decía ví.

Viruji: Aire o viento frío.

Virulé, a la: Estropeado o torcido.

Y

Yerba: Así pronunciamos hierba.

Yero: Planta leguminosa parecida a la veza.

Yesca(149): Materia que está sumamente seca y dispuesta a encenderse.

Yugo: Instrumento de madera para uncir las mulas por el cuello. (Léase la nota de la palabra siguiente, yunta).

Yunta(150): Par de mulas que se uncen juntas.

Z

Zafra: Recipiente de cinc en se alamacenaba el aceite.

Zagal/ zagala: Muchacho o muchacha que ha llegado a la adolescencia.

Zaguán: Vestíbulo en la entrada de una casa.

Zahones, zanjones: Calzones de cuero, con perniles abiertos que se atan a los muslos, usado por pastores y campesinos para proteger el vestido.

Zahorra: Mezcla de cantos pequeños con tierra y arena, usada para arreglar caminos. Grijo.

Zamacuco, jamacuco(151): 1. Persona astuta que suele intentar salirse siempre con la suya. 2. Ataque fisiológico repentino y grave.

Zamarra: Chaqueta rústica de piel de carnero u oveja.

Zambomba(152): Vejiga del cerdo inflada. Instrumento musical típicamente navideño construido atando una piel de conejo o cordero sobre un recipiente cilíndrico con un cardihuso en el cento, al hacer fricción con la mano en la paja, se hace vibrar la piel que emite el característico sonido de la zambomba.

Zampabollos: Persona que come con exceso y con ansia.

Zancá: Paso, normalmente más largo de lo habitual.

Zanguanga hacer la...: Zanguango(153) que simula alguna enfermedad, ò impedimento para trabajar.

Zarandaja: Dicho o cosa de poco valor y de poca importancia, tontería. "Dejarse de zarandajas", dejarse de tonterías y líos.

Zascandil: Persona que va de un lado a otro sin hacer nada de provecho, zascandileando.

Zocato: Zurdo.

Zopenco: Tonto, bruto. (Distinguido calificativo que a menudo usa la Lisarda) .

Zoquete: 1. Pedazo de pan grueso y de forma irregular. 2. Persona de poco entendimiento.

Zote: Ignorante, torpe, que le cuesta mucho aprender.

Zumba: Cencerro grande.

Zurcir: 1. Coser la rotura de una tela, juntando los pedazos con puntadas o pasos ordenados, de modo que la unión resulte disimulada. 2. Suplir con puntadas muy juntas y entrecruzadas los hilos que faltan en el agujero de un tejido. En estos tiempos que corren sólo saben hacerlo, y lo practican con cierta asiduidad, mi madre y otras cuantas, no muchas, mujeres de su edad.

Zurra(154): Paliza, castigo.

Zurraspas: Palominos, excrementos pegados a los calzoncillos o bragas. "La tía ...", apodo que asigna Pepe a otro de los arquetípicos personajes femeninos de sus obras.

Zurriagazo: 1.Golpe dado con el zurriago.2. Patada fuerte al balón.

Zurriago:Vara a la que se añade, mediante una cuerda, otro trozo de palo al final y que se usaba para varear las bellotas de las encinas.

Zurrón: Bolsa, normalmente de cuero, que usan los pastores para guardar y llevar la comida y otras cosas.

Zurullo: Moñigo. (A.M.C.).


A.M.C. : Alejandro Mata Camacho.

A.M.C. : Aurora de Pablos Sanz.

D.I.C. : Diego Illán Cisneros.

J.M. : José Morales.

F.C. : Fermín Caballero.

P.C. : Paco Corral.




1) Abanto: En el Diccionario de la Lengua Española (DLE) de la RAE, la tercera acepción es alimoche (ave rapaz semejante al buitre pero de menor tamaño), tal vez fundándose en ella se entiende en la zona un abanto como "una persona que arrampla (o arrambla) con todo lo que pilla". >>

2) Abotargado o abotagado está el muñeco de la marca de neumáticos Michelín o la persona con abundantes "michelines". >>

3) Abrevadero: Se me antoja chocante que derivando del verbo latino [bibere] (beber) la segunda se escriba con uve. >>

4) Abrojos: En el Imperio romano, los campesinos que vivían en lugares en los que abundaban los abrojos recibían la advertencia aperi oculos "abre los ojos" de ahí pasó a llamarse el fruto de esta planta Abreojos y después abrojos. >>

5) Agujero: Proviene del ojo de la aguja concretamente del "alfiletero" (que es otra de sus acepciones) u "objeto hueco, generalmente cilíndrico para guardar las agujas" y es de las pocas cosas que nada contiene pero que le suelen tapar aquellos a quienes le toca "un pellizco" en la loteria, las quinielas o apuestas similares. Modernamente está muy de moda, por desgracia, el agujero de ozono y los agujeros negros (que se tragan todo y no dejan salir ni la luz) y los agujeros de gusano (supuestos túneles que servirián de atajos para conectar lugares distantes del universo). >>

6) Agujetas: De las siete acepciones que nos propone el DLE, la más conocida (al menos para mí) es la séptima "Dolor muscular tras un esfuerzo no habitual e intenso" que entró en el diccionario en el siglo XVIII y que se suele relacionar con (y derivar de) las agujas, pues son dolores punzantes que semejan a agujas que se clavan en los músculos. La explicación más extendida, pero falsa, es que se produce al cristalizar un subproducto del esfuerzo muscular, el ácido láctico, cuyos pequeños cristales produciría los pinchazos, hoy se sabe que las agujetas son producidas por pequeñas fisuras en las fibras musculares (concretamente en el citoesqueleto celular) por el sobresfuerzo. Por tanto, tampoco es verdad la creencia popular según la cual "beber una disolución de azúcar sirve para aliviar las agujetas al disover el ácido láctico", solo es un placebo, lo único que puede prevenir las agujetas es planificar y dosificar la intensidad del ejercicio. >>

7) Abundio. Se documentan y postulan unos cuantos candidatos para ese famoso tonto que, entre otras "proezas", "en una carrera en que participaba el solo, quedó el segundo", "vendía los zapatos para comprarse las trencillas o cordones, o el coche para comprar gasolina", "intentaba regar su parcela con su orina" o "iba a vendimiar y llevaba uvas de postre" pero, como es lógico, nadie se ha idenficado. Como otros candidatos a tontos seculares se citan a Pichote "que se cayó de espaldas y se rompió el cipote" o "metió el cipote en un bote y na lo pudo sacar", Juan Hostias e incluso algunos lo confunden con Panete (o Paneque) cuya pobre madre, que ya debe estar cubierta de mierda, solo tenía la culpa de haberlo parido, así como otros tontos también famosos "El tonto/a del bote", "el tonto de Capirote", "el tonto el haba", ... Otras "lindezas" relacionadas con el tema de los tontos que por aquí se lanzan son: "Eres más tonto que el asa de un cubo", "más tonto que una albarda", "es más tonto que hecho por encargo", "un tonto a las tres", "es más tonto que el que asó la manteca", "cuando un tonto coge la linde, la linde se acaba pero el tonto sigue", cuyos orígenes puede que algún día investiguemos. >>

8) Acamar: Esta palabra tiene un significado más específico que "encamar" de significado más general y que incluye al de acamar, el primero se usa preferentemente para personas y animales y este para las mieses que se doblan, debido a su peso, por la acción del viento y/o el agua aunque ambas derivan de cama. >>

9) Acear: Mi abuelo David lo usaba con mucha frecuencia (y buen criterio, en mi opinión, pues acedado/acedada o aceda me suena a cursilada o ultracorrección), cuando el gazpacho o la fruta (para el vino no, pues nunca le ví beberlo) estaban agrios o ácidos, "el gazpacho hoy acea o esta pera está acea". >>

10) Achaque: Palabra procedente del término árabe [accakká] (quejarse, denunciar), lo utilizaban (y lo utilizamos) las personas mayores para quejarse de alguna molestia propia de la edad, a la menstruación femenina se le tildaba también de achaque (ya en desuso) y las multas que imponía el Juez del Concejo de la Mesta, el Achaquero que imponía los achaques o multas contra quienes quebrantaban los privilegios de los ganaderos y ganados trashumantes que tal vez forzaron el significado de achacar como "Atribuir, imputar a alguien o algo un delito, culpa, defecto o desgracia, generalmente con malicia o sin fundamento". >>

11) Acicalar: La palabra acicalar (limpiar, pulir, sacar brillo a sables o cuchillos) viene de un árabe hispano *[al-ṣiqal] y este del árabe [ṣaqal] (pulir). Supongo que por semejanza pasaría a usarse para las personas que nos limpiamos y arreglamos el aspecto externo. >>

12) Adefesio: Se deriva de la antigua locución adverbial "ad Efesios", que proviene, a su vez, de las palabras latinas [ad Ephesios] (a los habitantes de Éfeso), nombre de una epístola de San Pablo en la que se aludía a las penalidades sufridas por el santo durante su peregrinación a esa ciudad. >>

13) Aguachirle: Formado por agua y chilre (insustancial, insípido). La forma aguachilre es una metátesis de aguachirle y la otra variante, aguachirri, deriva a su vez de ella. >>

14) En algunas ocasiones he escuchado la frase "De todas manera, aguaderas" que creo que se usaba ante un problema de difícil solución pero cuyo asunto no era muy importante. >>

15) Entre los pescadores, las alcahejas, más conocidas como "poteras" que sí admite el DLE, eran muy populares, por su efectividad, pero se prohibieron por que no discriminaban las distintas especies de peces. Era el método de pesca, al tirón o "a robo", favorito de Pepe "el Cuadrao", y las llamaba "el bicho marrón" (por el color del bronce en que se fabricaban o bañabam en aquella época) y era un espectáculo (ya de por sí Pepe era un showman) cuando pescábamos, al volar la hormiga de ala, en el muro haciendo el "paseíllo" desde la esquina superior a la inferior. Cada vez que ensartaba un barbo gritaba, "!Y otra, y otra!, ¡bola, bola, bolaaa...!", ¡vaya una hormiga dura!", ¡señores, esto la acabose!" lo que hacía arremolinarse el puente de espectadores a contemplar la actuación. Cuando llegaba la primavera y los barbos subían a los arroyos, a aparearse y/o desovar, si quería comer pesca o le encargaban peces, se iba al charcón de "Marrangua" del Pusa, con una línea de sedal grueso y resistente, por si enganchaba la zarza, las raíces o la arcilla, del fondo, y unas cuantas poteras y se hacía con un saco de barbos "al robo" en una jornada de pesca.

De este vocablo existen bastantes variantes sinónimas, más o menos homófonas y distinta homágrafía, pero ninguna de ellas está recogida en el DLE que asigna este significado a la "rebañadera". Alguna de ellas serían: "Arcahejas", "arcaejas", "alcaejas", "alcabejas", "espetejas", "alpatejas". >>

16) Por estos lares se decía que una persona "con muchas aldabas" era una persona influyente que podía hacer que se le abriesen muchas puertas del poder y un "tragaldabas" era una persona glotona o tragona, capaz de ingerir hasta esos objetos. >>

17) Una expresión relacionada con esta palabra que se usaba por aquí era "cazador de alforja" para nominar a la persona que practicaba la caza sin escopeta y, más usado, era el refrán "Para ese viaje no se necesitan alforjas" que venía a significar que "no merecía la pena el esfuerzo empleado para el resultado obtenido o que la ayuda prestada era tan o más onerosa como el resultado perseguido". >>

18) Esta bonita palabra proviene de la árabe [al-manākh], "el clima", ésta a su vez derivaba del árabe clásico [munāẖ], cuyo significado literal era ‘alto de caravana’, pues los pueblos de la antigüedad comparaban los astros y sus posiciones para hacer las paradas con los camellos en ruta, de ahí pasó a "mansiónes" que es como llamaban a los signos del zodíaco y cuando se hicieron constar las fases o "mansiones" de la luna ya tenemos un calendario. >>

19) El modorro, en vasco, es un árbol sin ramas, y tener modorra sería pues dormir como un tronco. De ahí sale el castellano modorra (sueño), amodorrar (dar sueño) y amodorrado (somnoliento). Por aquí se se usaba la expresión de "parece una borra modorra" para indicar una persona alelada que tiene la misma cara que alguien somnoliento y su capacidad intelectual parece disminuida. Las ovejas modorras padecen la cenurosis, modorra o torneo (pues en una fase avanzada las ovejas dan vueltas sobre sí mismas sin ton ni són), que es una enfermedad parasitaria producida por la presencia en el cerebro, y menos frecuentemente en algún punto de la médula espinal, de la fase joven, el cenuro, de una lombriz aplanada (tenia), que cuando es adulta vive en el intestino del perro, las deposiciones de este contaminan los pastos que después consumen las ovejas. En ocasiones también pueden propagarse a los humanos pues se contagia accidentalmente al ingerir los huevos que expulsan los perros a través de las heces, bien por contacto oral con manos sucias, o por la ingestión de alimentos o agua contaminada por heces de perro. >>

20) Supongo que os sonarán expresiones como "¡hay que amolarse!" o "¿no te amuela?". >>

21) La inmortal bacía universalmente más famosa es la bacía, el baciyelmo (como termina por llamarlo Sancho para zanjar la controversia) de Mambrino, que Don Quijote quita a un barbero que la llevababa puesta sobre la cabeza para protegerse de la lluvia pensando que era el alegórico yelmo de oro puro que hacía invulnerable a su portador, propiedad original del legendario rey moro Mambrino, personaje de una novela de caballería titulada "Orlando innamorato", aventura que se narra en el capítulo XXI del Quijote. >>

22) Usábamos una badana para unir las gomas del tirachinas (tirador para nosotros) formando una especie de cazoleta en que colocar los proyectiles. >>

23) Relacionadas con la segunda acepción provienen las expresiones "de balde" que significa "gratuitamente, sin coste alguno", "en balde" que significa "en vano, sin motivo o causa" y "estar de balde" que significa "Estar de más, estar ocioso". >>

24) Algunas expresiones relacionadas con la palabra barriga que he oído por estos lares son: "Hacer una barriga a una mujer" por dejarla embarazada y "rascarse o tocarse la barriga" que significa holgazanear. >>

25) Uno de los jurisconsultos más famosos del siglo XXIV fue Bartolo de Sassoferrato, cuyos libros fueron usados durante algunos siglos como textos fundamentales para el estudio del derecho, hasta bien entrado el XXVII, de manera que podía verse a los estudiantes de derecho llevando consigo esos libros a los que popularmente se llamaba "los Bartolos" de ahí pasó a "Bártulos" y el vocablo terminó por generalizarse a cualquier objeto que se portara o llevase. >>

26) La palabra berrinche proviene de la entrada anterior, verraco (cerdo macho) un animal muy rebelde y que emite berridos cuando lo hacen rabiar. Las causas de los berrinches en los niños son frustración, cansancio y hambre. Los niños también pueden tener berrinches para buscar atención, obtener algo o evitar hacer algo. >>

27) Berza designa a la col o a las variedades más toscas de la col, pero también sobre todo a la tosca berza de pastor o cenizo, verdura silvestre comestible y muy áspera, considerada de muy escaso valor. Unas berzas, y más unas "berzotas" son algo tosco, bruto e indigerible, aparte de algo con vida vegetativa y sin entendimiento. >>

28) Los begardos fueron una secta religiosa hereje de monjes mendicantes surgida entre los siglos XIII y XIV que se extendió por Alemania, Países Bajos, Francia y España. Aunque aseguraban ser franciscanos, no observaban su regla y vivían a su aire, sin someterse a ninguna regla. A su aspecto desaliñado y sucio se aunó su fama de vagos e indisciplinados de ahí que hayan quedado esas reminiscencias en el significado actual de la palabra bigardo. >>

29) Aunque parezca una extravagancia poco creíble podemos relacionar esta palabra con nuestros morraches, veamos cómo y porqué.

Si inspeccionamos un poco las tradiciones folclóricas, veremos que especialmente en tierras leonesas existe un personaje grotesco que sale en procesiones del Corpus y carnavales de invierno con el nombre de «el Birria», Pero no es sólo el Birria una máscara del Corpus, sino que otras festividades carnavalescas de invierno de la Tierra de Campos en Zamora, de la provincia de Salamanca, de la de León, destacando especialmente el área de Astorga, del Cerrato de Palencia, de Asturias e incluso de Santander, nos muestran «Birrias» con diferentes variantes del nombre (Birria, Birrio, Guirria, Gurrio). Y hasta la tradición carnavalesca penetra, en parte, en Galicia y en el norte de Extremadura. Son, en cualquier caso, personajes grotescos, zafios, provocadores y bufonescos, ataviados con zaharrones y con ridículos aditamentos (carracas, palos, cencerros, etc., según los casos).

Un extenso artículo de Javier Peris Álvarez resume los rasgos de tales personajes enmascarados diciendo:

«Todos estos personajes presentan características comunes entre las que cabe distinguir las siguientes:

1) Visten de forma estrafalaria y llamativa —abundando el rojo, amarillo y verde— de forma asimétrica, o bien el vestido se hace de harapos; sin faltar ciertos atributos animales, como unos cuernos, unos cencerros, una cola de zorro o de caballo. Con todo ello se dotan de un aspecto cómico-monstruoso, con el que ya estamos familiarizados.

2) Este carácter «temible» que poseen en buena parte, se ve reforzado por la presencia de armas —látigos, porras o palos— con las que golpean al público.

3) Por otro lado, el carácter cómico se refuerza, además de por su atuendo, por las bufonadas que hace y, con ellas, por las burlas de que es objeto por parte de los participantes del festejo.»

El autor relaciona semejantes personajes con antiquísimos rituales de carácter apotropaico que hunden sus raíces en prácticas ancestrales relacionadas con conceptos como el del chivo expiatorio, etc. Y un poco más adelante añade:

«Hay que destacar, además, que el carácter fustigador de estos enmascarados parece estar vinculado con cierto ritual profiláctico, por cuanto aparentemente se busquen los golpes por parte del público, en especial por las mujeres, y más en concreto por las mozas, siendo frecuente que sean las piernas o los muslos la parte golpeada».

La palabra «birria» según el DRAE es sinónima de mamarracho, cosa de lamentable, facha o adefesio estrafalario, y también significa algo muy malo o de poco valor. Asimismo designa a un zaharrón o vestido ridículo de colores poco armónicos propio de mojigangas y ciertas representaciones teatrales. Y es aquí donde enlazo con parte de lo que digo en mí página web sobre la palabra morrache:

Si acudimos al Diccionario de la lengua española de la RAE (en su versión electrónica) y consultamos la palabra "Morrache", se nos responde que “no está registrada en el Diccionario” y que “podría estar relacionada con el vocablo [Moharrache]". Si pulsamos sobre ella se nos deriva a [Moharracho] que, con la misma etimología que el vocablo (más coloquial) mamarracho (del ár. hisp. [*muharrág o *muharríg], y este del ár. [muharrig], 'bufón') y en su segunda acepción significa: Persona que se disfraza ridículamente en una función para alegrar o entretener a las demás, haciendo gestos y ademanes ridículos. Si profundizamos un poco consultando el diccionario inverso DIRAE.es encontramos que ya aparecía en el Vocabulario español-latino (1495) de Antonio de Nebrija. Acudimos al "Tesoro de la lengua castellana o española" (1611) de Sebastián de Covarrubias, para constatar la evolución del vocablo y, efectivamente, encontramos el vocablo [moharrache] (pag 552) en que se dice que significa lo mismo que [momarrache] (página 554) término que define como “el que se disfraza en tiempo de fiestas con hábito y talle de zaharrón; y por la libertad que en un tiempo tenían de decir gracias, y a veces lástimas, se llamaron momarraches

¿No encontráis relación? >>

30) Aunque originalmente este vocablo no tenía una connotación peyorativo, ahora sí la tiene. Etimológicamente llegó al castellano desde el italiano [brodo] y originalmente se pronunciaba como ‘bródio’. El significado de dichos vocablos era el de ‘caldo’ y hacía referencia a una sopa que antiguamente se preparaba con las sobras (mendrugos de pan, verduras y/o legumbres) y que se cocinaba, sobre todo, en los conventos para servirla a los pobres y como solía tener poco sabor y realizado con productos de deshecho originó que se le diera la connotación negativa al término, llegando hasta nuestros días sin apenas tener referencia alguna a la sopa original y sí a aquello que no es de nuestro agrado. >>

31) La expresión viene del medievo. A los hombres que eran padres de familia numerosa y podía demostrar que tenía siete o más hijos legítimos y todos ellos eran varones se le nombraba ‘hidalgos’, Pero los nobles y caballeros no llevaban demasiado bien eso de que cualquiera pudiese disfrutar y beneficiarse de una hidalguía solo por el hecho de haber copulado sin medida y traer esa cantidad de criaturas al mundo, así que comenzaron a llamarlos despectivamente con el término ‘hidalgo de bragueta’. La bragueta era la abertura de los calzones a través de la cual los hombres copulaban con las mujeres, quienes solo se levantaban la falda. >>

32) La brisca es un juego de cartas de origen francés que proviene del apellido de un pésimo actor del siglo XVII y gran jugador de brisca, que se llamaba Briscambille o Briscambulle. >>

33) Esta interjección y adverbio modal típica de Malpica es de uso obsoleto y no se encuentra registrado en la RAE. Se asegura que antaño fue empleada para denonar alguna chanza, broma, burla, determinación, firmeza, audacia, sarcasmo, sorna e ironía. En su etimología está compuesto del adjetivo «cabal» y del sufijo «ito» que indica diminutivo de. >>

34) Del verbo latino [cacare] salió el castellano cagar, y de ahí deriva cagarruta, añadiendo el sufijo despectivo [-uto/a] y el infijo, también despectivo [-rr-]. Para mi, las más molestas son las de los pájaros sobre el automóvil cuando lo aparcas a la sombra de un árbol >>

35) Mi padre su usaba mucho, era el recipiente de plástico en donde acumulaba y del que, posteriormente, distribuía las sobras como comida a los perros, entre otras funciones. Si consultamos el DLE nos define como "Persona que ostenta falsa o exagerada devoción" procedente de Cuba o un tipo de árbol americano. No sé cómo aquí y en otras latitudes del centro peninsular ha llegado a designar "cualquier cacharro para contener líquidos y/o sólidos". >>

36) Etimológicamente proviene del latín [colostrum] antiguo vocablo que ya aparece en algunos autores romanos como Plauto y Plinio. Los de las cabras y ovejas se solían consumir mezclados con canela. >>

37) Etimológicamente proviene del latín [cambium] pero lo que no está claro es de dónde proviene el sufijo [-ache], puede que sea un "cambalache" de los sufijos [-azo] y [-ción]. >>

38) Supongo yo, y puede que sea mucho soponer, que proviene de otra de la forma de cencerro invertido, que suelen tener los vasos en que se sirven estas bebidas, y que es otra de las acepciones del vocablo campano. >>

39) Los dos reyes que más "llevaban a gala", más presumían de serlo, el Felón y el Emérito, nos "salieron rana". >>

40) La etimología de esta palabra está relacionada con la primera acepción del DLE "Árbol, variedad de manzano" y provendría del árabe [camuesa] que significa "pecho de mujer" que, por la semejanza en su forma, daría nombre a ese tipo de manzana. De la procedencia de la segunda acepción que aquí su usaba (recuerdo a una moza, "mujer echa y derecha" ya, que la usaba mucho) no tengo ni idea. >>

41) Comencemos por el principio, Camuñas procede del vocablo árabe [alcamoniya], que tras varias peripecias lingüísticas se castellaniza derivando en [camunia], lo que viene a significar "cominos" y es el nombre de un pueblo de la provincia de Toledo en el que nació (el 11 de septiembre de 1762) el guerrillero de la guerra de la independencia contra los franceses Francisco Sánchez Fernández conocido más tarde como "Francisquete" y es el protagonista de la injusta leyenda de asustaniños.

La muerte por fusilamiento de su hermano (cuya vida los franceses habían prometido respetar), unido a los abusos de la dominación francesa sobre la localidad​ y al fallecimiento de su hijo Francisco el día 13 de julio a los diez años de edad, al que no puede hacer más exequias que la sepultura, impulsa a Francisco a recorrer los pueblos vecinos llamando en su auxilio a algunos amigos. Reúne a treinta hombres a caballo, hábiles tiradores y jinetes, y comienza su heroica lucha contra los franceses, quienes popularizarán la frase "¡Que viene el tío Camuñas!", que gritan horrorizados al verle llegar por su fama de despiadado. Después de múltiples y exitosos golpes contra los franceses, la vida del Tío Camuñas se apagó en octubre de 1811, a los 49 años. Se encontraba con su partida en Belmonte (Cuenca), donde fue sorprendido, capturado y fusilado. Murió el hombre y nació la leyenda, en Camuñas, su pueblo natal, es un ídolo recordado generación tras generación y conmemorado el primer fin de semana de agosto desde el año 2008 por motivo del bicentenario de la Guerra Napoleónica, Camuñas, le dedica una calle del municipio "Calle de Francisquete" y ha erigido en la plaza del Ayuntamiento un busto de bronce que representa la imagen de Francisquete. En el pueblo donde fue fusilado, Belmonte (Cuenca), el 12 de noviembre de 2011 y con motivo del segundo centenario de su muerte, la asociación "La Partida de Camuñas", la asociación local "Infante D. Juan Manuel" y representantes de los Excmos. Ayuntamientos de Belmonte y Camuñas lo homenajearon y se le otorgó el nombre de una de sus calles, "Calle Tío Camuñas" y una segunda placa donde se mencionan unas palabras del propio Francisquete extraídas de una carta enviada al General Nescencia, que rezan así: "Yo no he estudiado nada, pero sé por la luz natural, que un pueblo oprimido es un pueblo que sufre violencia". >>

42) Cualquier persona a quien le guste la lengua española reconoce enseguida que la plabra es un dimutivo de can (perro) y en efecto, la expresión canícula, derivada de [canis] y alude al fenómeno de calor abrasador que coincidía, en el hemisferio norte, con los días en que la estrella Sirio (apodada la Abrasadora), en la constelación del Can Mayor (también llamada por los romanos [Canicula]), salía y se ponía al mismo tiempo que el sol. Este periodo iba del 15 de julio al 23 de agosto. Sin embargo, actualmente, debido a la precesión del eje terrestre, Sirio reaparece en el cielo matutino a principios de septiembre a la vez que el tiempo de más calor comienza 75 días antes, el 21 de junio: el solsticio de verano. >>

43) "Capar" procede del latín vulgar [cappo-onis] (este, a su vez, del clásico capo-onis) "gallo castrado" y como era poco alegante se optó por la palabra "castrar" de donde vienen los "castratti" a quienes en España, ya desde el siglo XV, se les llamaba "capones" y fueron anteriores a los italianos y eran los sucesores de los antiguos "eunucos" de los tiempos tardorromanos (eran populares los de la capilla de Santa Sofía) que vivían en la corte imperial y en el seno de las familias aristocráticas. El capador, oficio que después pasó a ser desempeñado por los veterinarios (yo recuerdo a D. Manuel con sus instrumentos del oficio ir a capar los guarros o cerdos destinados para la "matanza"), era el profesional que originalmente realizaba la capa. Por cierto recuerdo que uno de los chistes de curas más celebrados de Pepe, que era (y sigue siendo) uno de los mejores y más fecundos contadores de chistes de entre nuestros coetáneos, se basaba en la confusión de esas dos palabras homógrafas y también recuerdo haber leído que, en Bejar, "caparon" al entonces rey Juan Carlos I en una ceremonia homenaje de los representantes de la entonces floreciente industria textil de Bejar, cuya prenda (masculina) más emblemática, y seña identitaria, era la capa.

En la obra poética licenciosa cuya autoría se ha atribuido a Leandro Fernández de Moratín "Las Fábulas futrosóficas o La filosofía de Venus en fábulas", hay una titulada «El capador y el cerdo», en la que el pobre animal implora:

Llévate hasta las orejas,

Y cede a mis persuasiones.

De mí no oirás más quejas,

Antes sí mil bendiciones,

Si las gandumbas me dejas. >>

44) A algunos les sonaba infantil y a otros obscena. Plural de ¡cata-plín!, voz expresiva de la misma familia que cataplún, cataplán o cataplón, usadas para representar un porrazo, una sorpresa, etc. Supongo que sería la interjección emitida por la sorpresa que se produce al mostrarlos. >>

45) La palabra cavilar viene del latin [cavillare] que en origen no era tanto pensar y dar vueltas a algo, sino sobre todo ingeniárselas para decir chistes o chanzas y mofarse de y crear sofismas. El verbo se deriva de [cavilla], palabra que anteriormente fue [calvilla] (broma, chanza o engaño). Todo ello se deriva de un verbo latino, [calvor], que significa "engañar" y comparte raiz con la palabra calumnia. >>

46) Cazurros son los leoneses. Sobre el origen de la palabra hay diversas teoría, la primera trata de cuando los habitantes del Reino de León emigraban para trabajar en las fábricas de Asturias. Muchos de ellos procedían de la localidad zamorana de Cazurra, por lo que se extendió a todos los emigrantes de la Región Leonesa (León, Zamora y Salamanca), es una explicación inverosímil, porque la palabra ya existía en la Edad Media. La segunda teoría habla de que los asturianos llamaban así a los leoneses porque significaba tacaño, muy apegado al dinero y poco espléndido o generoso. Curiosamente, el rastro hacia atrás en el tiempo nos lleva a encontrar ese mismo significado en el vocabulario castellano-latín de Antonio de Nebrija (1494), pues el gran gramático sevillano hace a [caçurro] equivalente de "avaro". Pero este significado se perdió en el español general. Por su parte, los primeros diccionarios académicos (siglo XVIII) adjudicaban al cazurro la condición de ser "de pocas palabras". O sea, que también ahorraban en hablar. Y ese sentido se desvaneció igualmente. Corominas y Pascual conjeturan en su diccionario etimológico que el término "cazurro", cuyo uso documentan ya en el siglo XIII, tiene origen prerromano; es decir, que la palabra andaba de boca en boca por la Península antes de que llegaran los legionarios con su latín y sus acueductos. La romántica explicación de que procede del árabe [cad ur] ("el que no cesa") circula mucho por Internet, pero los filólogos no la consideran verosímil. y recientemente Mario Lozano Alonso consultó esta pretendida etimología con Raad Salam Naaman, experto en lengua árabe, quien le respondió que no es cierto. Así que la controvrsia sigue abierta. >>

47) Como Evaristo y Arsenio han publicado sendos interesantes artículos aquí y aquí, a ellos, los artículos, remito. >>

48) El vocablo tiene la gracia de evocar a un animalote informe de cuerpo fusiforme y que son totalmente torpones fuera del agua, y tiene la gracia de hacerlo con cierta apariencia cultista. El vocablo parece haber aflorado tan recientemente que nadie ha abordado su explicación etimológica, que sólo podemos basar en conjeturas. De hecho el CREA nos recoge una primera aparición literaria en 1981, en la obra del escritor y guionista andaluz Carlos Pérez Merinero. El diccionario de la Academia recoge la voz por primera vez en 1983. No podemos saber si la palabra es un andalucismo o si es un madrileñismo. El término, bastante usado en Madrid tiene ese toque del argot madrileño que tan frecuentemente parodia un tono cultista. Evidentemente esta voz es un cruce sin que tengamos la garantía de cuál es el primer elemento. Palabras como "ceporro" (tarugo integral, lerdo y negado) o "cenizo" (aquel que todo lo hace mal y atrae la mala suerte) podrían ser candidatas. Pero también podemos pensar en algunos animales cuyo nombre empieza por [ce-] y se asocian a la burrera, como cebú o cerníicalo, o que como el celacanto (pez que es casi un fósil viviente) es paradigma de lo raro y anacrónico, así como de lo hibrido y de lo poco sociable. El segundo elemento parece más seguro, mucho más asociable a la voz "nutria", cuyo cuerpo alargado y patas cortas evocan una anatomia informe, con un cambio de género que siempre conlleva una gran fuerza despectiva (compárese con "merluzo", hombre completamente tonto, a partir de merluza). >>

49) La palabra ceporro aparece recogida por primera vez en un diccionario en 1780 y su significado es "cepa de vid vieja que se arranca ya por inservible y que no es más que un tarugo destinado al fuego". Pero hacia mediados del s. XIX se introduce sobre todo su sentido figurado, que es el que más ha prevalecido hoy, de "individuo torpe e ignorante que no tiene ninguna utilidad y es tan tosco como un tocón leñoso". Se forma sobre el vocablo [cepo] (en origen pie del tronco de un árbol, testimoniado ya en el s. XI. Su variante femenina cepa aparece en Berceo (s. XIII). Este vocablo viene del latin [cippus], voz latina que designaba a las piedras o columnas funerarias que marcaban una tumba, también a los mojones que marcaban límites de campos, etc. Pero asimismo en lenguaje militar el [cippus] era una especie de trampa para detener al enemigo: era una piedra aguda clavada en un agujero disimulado del terreno o cubierto con broza. De ahí que con ese sentido, la palabra latina [cippus] haya dado lugar también al vulgarismo "cepo" (trampa para cazar que atrapa pies o patas). De ahí también el vocablo cipote. Pero sufijo [-orro] está cuestionado con valor diminutivo y despectivo como es este caso. Una expresión común por aquí es "dormir como un ceporro". >>

50) La palabra "chicharrón" (corteza frita de cerdo) viene de la onomatopeva [chich-] (sonido que hace el chicharrón al freírse). De ahí tenemos también: achicharrar (freir hasta que tenga sabor a quemado) y chicharro (otra manera de referirse al chicharrón). Sebastián de Covarrubias ya registra la palabra chicha en su diccionario de 1611, cuando los niños dejan de ser amamantados "empiezan a comer carne: a le cual llaman de este nombre (...) porque en tanto que se asa cae sobre las brasas lo gordo se derite, y hace el sonido de chi, chỉ". >>

51) El origen del vocblo puede ser onomatopéyico, y derivar del sonido característico del chiflito durante el riego: chif, chif, chif... También pueden haber influido los verbos "chiflar" o "chuflar", derivados del latín [sifilare], que tienen el significado de silbar a través de una chifla, especie de silbato rudimentario. >>

52) Es una voz onomatopéyica. Los sonidos [chaf o chof] siempre se asocian en castellano con el hecho de aplastar, y aquí podría ser el sonido de una chorcha al caer al suelo. >>

53) La palabra choto, también empleada en femenino chota, designa a la cría de la cabra, macho y hembra. En algunas zonas de España la usamos también para la cría de la vaca. Y es que en realidad quiere decir "animal que mama". Se deriva del verbo chotar (mamar una cría de animal, especialmente las de cabra), verbo que procede del latin [suctare] (mamar, succionar) de donde también procede succión. Debido al carácter jugueton de los chotos, el vocablo genera palabras derivadas como chotear y choteo (burla y pitorreo) y forma parte de expresiones como "estar como una chota", idéntico a "estar como una cabra", estar completamente majareta. >>

54) Evolución de la palabra "chahurda", procente talvez del germánico [sau hürde] (el corralito de la cerda), de donde salió el castellano zahurda (recinto donde viven los cerdos), y que en la Edad Media se pronunciaba /dsajurda/, con la J aspirada. La palabra de donde sale la nuestra no es zahurda sino chahurda (pronunciado /chajurda/). Lo complicado es explicar cómo se pasa de esa Z /ds/ a nuestra CH. Hay quienes lo atribuyen a que chahurda no viene de zahurda sino de su forma portuguesa, [chafurda], lo cual explicaría nuestra CH pero dificulta el paso de F a H (que en castellano se da, salvo excepciones, sólo en posición inicial). Pudieran ser influencias leonesas o que las versiones castellana y portuguesa se fundieran en una sola. El caso es que esta palabra, que se encuentra extendida por Cáceres y el sur de la provincia de Toledo, presenta múltiples variantes (chufardo, chafurdo, chafurdón, chahurdo, chahurdón o zahurdón), lo que refuerza la teoría de que confluyeran y se mezclaran en la zona palabras hermanas de diversos orígenes. >>

55) La palabra chupa es el nombre moderno de una prenda de vestir muy usada por los moteros (motoristas) y los que salen de botellón cuando el clima es más bien fresco. Es prenda propia de roqueros y juventud alternativa. Pero la palabra es muy antigua.

Viene del árabe clásico [gubbah] que se pronunciaba /jubba/ e significaba ideas como "cortar de raiz", "arrancar", "despojar", "vencer" o "emascular". La palabra tomó el sentido de ropa que se puede despojar de una vez, por lo que la prenda llamada [gubbah] era en principio una túnica amplia de una pieza con mangas que se echaba sobre la ropa habitual para guarecerse del frío o como guardapolvo, fácil de quitar, pero en los diferentes paises fue adoptando formas diversas. Al español [gübba] se adaptó de dos maneras, una es [aljuba], de donde rerivan "jubón" y "jubete". La otra manera como se adaptó es esta, "chupa", que se mantuvo viva en el lenguaje de los moriscos y de la población llamada "pueblo bajo". Andando el tiempo fue evolucionando en su significado: En unas épocas significaba una prenda que se llevaba por encima de la ropa buena para protegerta, como un guardapolvo, ese es el sentido de la expresión "chupa de dómine", pues el dómine era el maestro de escuela que enseñaba a escribir y los primeros niños, por cuya causa la chupa del dómine estaba llena de lamparones y manchas de tinta, cuando no de haberle sonado los mocos a algún pupilo, por eso denigrar es poner "como chupa de dómine", o sea, puerquísimo. También, cuando llegó la moda de las casacas, en el lenguaje de la milicia la chupa era una ropilla que se llevaba debajo de la casaca. Por eso es muy improbable que el español chupa haya venido del árabe a través del francés [jupe] como pretende el DRAE. Una palabra referida al campo semantico de la vestimenta que tuviera origen francés habría esta ligada en sus inicios a la gente "de buen tono", a los "elegantes", no a los moteros, los catetos, los toreros, la soldadesca o los que más hambre pasaban, los maestros de escuela. Si se entrecomilla "elegante chupa" y se coloca en cualquier buscador de internet te devuelven alarededor de medio centenar de entradas y absolutamente todas son de pomografía, que es otro de los sentidos con los que está relacionada la palabra homógrafa chupa. >>

56) Cibanto derivado del verbo latino [cibare] (cebar, dar de comer), significa alimentación. Se usa también para referirse a una persona entradita en carnes ("bien alimentada"), así que tal vez sea esa la conexión entre el significado latino original y el de elevación de terreno, como si el suelo echase barriga. >>

57) Cipote viene del latín [cippus], piedra o columna funeraria que marcaba una tumba, o el mojón que marcaba una linde. De ahí sale [cipo], que con el sufijo aumentativo [-ote] nos da "cipote", que se aplica a un mojón de piedra o a un poste de madera. De ahí que se llame también cipote a una porra de madera grande y, por la semejanza de forma, otra de las acepciones es pene. Derivado de cipote (cachiporra) con el sufijo colectivo [-azo] (golpe dado con). Así un cipotazo sería un golpe dado con un cipote, es decir, un porrazo (golpe dado con una porra), pero por extensión se usa para cualquier tipo de golpes. Pero también en lenguaje militar el [cippus] era una especie de trampa para detener al enemigo: era una piedra aguda clavada en un agujero disimulado del terreno o cubierto con broza. De ahí que con ese sentido, la palabra latina [cippus] haya dado lugar también al vulgarismo "cepo". >>

58) Ciringoncias no está admitida por la RAE, el vocablo más parecido que aparece es "jerigonza" que en su tercera acepción dice "Acción extraña y ridícula", derivado del francés occitano [gergons] (argot). Por ser el "argot" una forma extraña y extravagante de hablar, puede que su significado se extendiese también, en el habla vulgar, a la forma extraña de comportarse. >>

59) Originalmente se pronunciaba "cochiquera" pues provenía de [cocho] "cerdo" que llegó al castellano a través del francés [cochon], con el mismo significado, luego un cuchitril (o cochitril), composición de [cocho] y [cortil] ( que era un diminutivo de ‘Corte’, como forma burlona de referirse a los miembros de la nobleza y la aristocracia y comparar a éstos con los animales de granja), no deja de ser un lugar destinado para vivir los cerdos y por extensión a los lugares poco acondicionados para vivir los humanos. >>

60) La palabra cogorza puede provenir de un antiguo verbo castellano "cohorzar" que significaba "celebrar un banquete fünebre", procedente del latín [confortiare] (reafirmar, consolar, confortar). En castellano antiguo se testimonia también la variante [cogûerzo] (convite fúnebre), y la forma [cogorça] se documenta en el s. XV. Parece ser que una forma de confortarse en el banquete de un funeral era agarrar una buena cogorza. >>

61) Cojón viene de [coleo, coleonis] o de [culio, culionis], derivado a su vez de [coleus], nombre en latín de un registro referido a los testículos. Se usa bastante como interjeción (malsonante y coloquial, dice el DLE) para expresar diversos estados de ánimo, especialmente extrañeza o enfado y como sinónimo o indicio de valor, que se supone inherente a la masculinidad, y frecuentemente se expresa en el vulgarismo "Tener cojones", que viene a significar como "ser valiente", "tener arrestos" y se ha introducido recientemente en el inglés, aunque para la posteridad quedará aquel "manda huevos" visceral. >>

62) Este vocablo que usaban algunas pocas personas en el pueblo (y da nombre a un famoso grupo de teatro local) no está admitido por la RAE y no aparece en el DLE. Puestos a especular, lo más parecido que he encontrado en la red es la palabra "corrobla" con el sentido "gentío, multitud, muchedubre", puede que del latín [roborare] (fortificar, dar firmeza) saliesen [robra] y [robla] (recompensa que el donatario da al donante tras la firma del acuerdo) y si empieza a usarse en el sentido de gente junta que celebra algo, se añade el prefijo [co-] (compañía), produciendo así "corrobla". >>

63) Cotarro es una palabra que designaba un recinto o corral donde se daba albergue nocturno a mendigos y vagabundos, y es sinónimo de colectividad agitada y ruidosa. La palabra cotarro es un derivado con sufijo despectivo de "coto", en el sentido de lugar cerrado o protegido, que viene del latín [cautum] (precaución, defensa), nombre derivado del supino de [cavere] (tener cuidado, ser precavido). El vocablo "cotorra" se obtuvo por derivación regresiva de cotorrera, es decir, una mujer del cotarro y al pájaro parlanchin se le dío ese nombre por "cotorrear" como una mujer habladora y deslenguada. También se dan varones que les gusta ir de cotarro en cotarro. >>

64) La palabra coyunda viene del latin [colungüla], variante de [colugüla], que se refería a la soga o correa con que se atan los bueyes al yugo, posteriormente designó unión de cualquier cosa o incluso unión conyugal. El vocablo latino [colugüla] (que puede ser [colungüla] y adquirir esa ene por por analogía con [colungère]), se compone de [co-] (idea de juntar o reunir) y la forma [lugüla] que derivada con sufijo instrumental-diminutivo del vocablo [lugum] (yugo, unión, ligazón), de ahí también palabras como yugo y subyugar. La raíz también la tenemos en el verbo latino [iungere] (unir, juntar, uncir), de donde vienen uncir, junto, cónyuge, coyuntura, disjunto, etc. >>

65) La palabra crisma (aceite usado para consagrar) viene del latín [chrisma] y esta del griego [χρίσμα] (khrisma = ungüento perfumado) que evidentemente está relacionada con Cristo (Χριστός [Khristos] = el ungido. De ahí también la palabra crema. Pero popularmente parece que se identificó ese crisma con la parte del cuerpo que habitualmente se unge, que es la frente o en general la cabeza y en el habla corriente tenemos "la crisma", en versión femenina, referido a la cabeza, que se emplea bastante en la expresión "romperse la crisma" o "romperle a uno la crisma" (descalabrar a alguien). >>

66) Se trata de un derivado de descuajar, verbo formado con un prefijo [des] de inversión de la acción (del separativo latino [dis-]) y el verbo cuajar, procedente del latin [coagulare] (espesar, condensar, aglutinar), voz derivada de [coagúlum] (grumo, aglutinación). Pero la variante descuajeringar, parece haberse producido por analogía o por cruzamiento con un verbo popular "jeringar" que significa fastidiar, molestar aunque en origen es introducir un líquido con fuerza mediante una jeringa y se deriva de jeringa, voz que procede del latin [syringa] (cánula, fístula, flautilla y también jeringa). >>

67) La palabra desván viene del verbo "desvanar", con el significado de vaciar o ahuecar, formado con el prefijo [des-] y la raíz del adjetivo [vanus] (vacío, hueco). A partir de ese adjetivo latino tenemos infinidad de palabras en nuestra lengua, como vanidad (cualidad de lo vacuo, falsa apariencia), vano, desvanecer, vanilocuencia (habla vacía sin sustancia ni contenido), hilván (de filum, "hilo" y vanus, propiamente hilo flojo, costura hueca e inconsistente). También el latin con la misma raiz tiene [vacare] (estar vacio o desocupado) y en relación con él tenemos vacante, vagar, vago, vacío, evacuar o vaguada. Asimismo el verbo latino [vastare] (asolar, dejar algo vacio y desierto) y el adjetivo [vastus] (vacío) comparten esta raíz, y de ellos tenemos vastedad, devastar y gastar. >>

68) El vocablo proviene de un guerrillero vallisoletano (natural de Castrillo del Duero) Juan Martín Díez, que se hizo famoso tras ganar varias batallas al ejército invasor francés. A pesar de su impecable hoja de servicio, el hecho de ser liberal hizo que, tras la restauración de la monarquía borbónica, el rey absolutista, Fernando VII, ordenara ejecutarlo por su ideología política. Pero ni de uno (infatigable lucha contra el francés) ni otro (obstinación en mantener sus ideas liberales y defender la constitución de Cádiz de 1812, "La Pepa") de sus empeños proviene el apodo de "Empecinado", pues el apodo era común ponérselo a todas aquellas personas que residían en Castrillo del Duero a modo de gentilicio y se originó a raíz de las ‘pecinas’ (charcos de lodo negro) que había en el río Botijas que atraviesa la población. La fama hizo que el término ‘empecinado’ ya no solo se utilizara como gentilicio de los habitantes de Castrillo del Duero sino también para referirse a todas aquellas personas que se mantienen firmes en sus convicciones e ideas y, también, a las obstinadas, tercas y pertinaces. >>

69) La palabra encandilar viene de [en-] (hacia adentro)+ [candil] + [ar] (terminación usada para formar verbos) y el vocablo candil nos viene del árabe [qandil] "lámpara". Esta bonita palabra tiene usos similares en circunstancias diferentes: "Al niño le encadilaba el destello de las luces festivas", "Rosalía encandiló al público", "se encandiló con el abrigo nuevo", "su programa electoral encandiló a miles de personas", "esa mujer me encandiló en cuanto la conocí y su belleza encandiló mi mirada", "la luz del atardecer encandila el río Tajo con su irisado reflejo". >>

70) Aunque en un principio pudiera parece que habría que buscar los orígenes de la palabra ’engatusar’ en los arrumacos y zalamerías de los gatos, no es así como lo ven nuestros expertos etimólogos. ‘Engatusar’ viene de ‘encantusar’, derivado de ‘encantar’ con la connotación de "engañar valiéndose de magia y brujería". >>

71) El diccionario Urban, editado en 1964 con los auspicios de Menéndez Pidal, señala que en Burgos y Salamanca el término “tángano” (en masculino) significa “rama seca de un árbol”. Ese vocablo irá evolucionando, y, ya con la palabra en femenino (“tángana”), designará el juego que consiste en arrojar tejos contra un cilindro de madera. La voz “tángana” entra en el Diccionario en 1925, con ese único significado y con el acento que la hace esdrújula. La diversión del juego de la tángana, tangana o chito consiste en que se arrojan los tejos contra el cilindro de madera seca sobre el que se han depositado en forma de pila las monedas que los jugadores apuestan. El que logra derribar la tangana o tángana (a veces también se le llamaba “tanga”) se lleva las monedas que hayan caído más cerca de su tejo que del cilindro. Pero en la práctica se producían muchas discusiones sobre la distancia entre el tejo lanzado, el cilindro derribado y las monedas esparcidas, así como sobre el justo reparto del dinero, lo cual, según el investigador Alfred López, llevó a la gente a decir a menudo “se ha montado una tangana”, pasándose así a adquirir el significado del resto de acpciones: 2. f. Alboroto, escándalo. 3. f. En el fútbol, follón, jaleo, pelea. 4. f. Engaño, fraude. 5. f. Ant. y Ven. Discusión violenta sobre un asunto. >>

72) Verbo construido con el prefijo verbal [en-] a partir del sustantivo [toliga] (tonto, pasmado, panoli), palabra de origen desconocido que, tal vez, podría provenir del árabe hispano [ta'liqa] (bolsa que cuelga del cinto), que dio las palabras castellanas talega y talego. Si así fuera, entoligar recogería la idea de colgar (colgarle a alguien el muerto), y sería el sustantivo toliga el que derivaría del verbo entoligar, pues la persona que se deja entoligar sería un pasmado incapaz de reaccionar y defenderse. >>

73) De los tres homógrafos de la palabra "era", aquí nos referimos al espacio de tierra. Esta era viene del latin [area], del que también proviene área y hectárea. La palabra latina [area] viene del verbo [arere] (estar seco), pues originalmente se refería al lugar seco y sin vegetación dónde se trillaban y depositaban los cereales. >>

74) Deriva, por aféresis de la {D} inicial, del castellano [descaecer] (ir a menos, perder poco a poco la salud, la autoridad, el crédito, el caudal, etc.), que es una variantes ya desaparecidas del verbo decaer. Esta variante perdida se usaba en la Edad Media y se fue manteniendo hasta entrado el siglo XX. Del verbo latino [decadere] (decaer, degradarse, venir a menos). >>

75) La palabra escupitajo tiene el significado de "porción de saliva" y viene del sufijo diminutivo [-ajo] sobre el verbo escupir y este deriva de un supuesto latín vulgar [exconspuere], forma roforzada con prefijación [ex-] (de dentro hacia afuera), sobre [conspuere] (escupir, salir o sacar de), verbo a su vez prefijado [con-] (un prefijo con acción global y completa), sobre [spuere] (escupir, expulsar). De este verbo tenemos también el cultismo esputo. >>

76) La palabra "pelechar", deriva del latín [pilus] (pelo), probablemente unido a [iactare] (impulsar, lanzar). Con el prefijo [es-], variante fonética de [des-] (lo contrario de la acción). Si un animal muda el pelo o la pluma se dan dos sucesos, por un lado echa pelo/pluma nuevo, y por otro lado pierde el pelo/pluma antiguo, de modo que según lo miremos, podemos ver la acción como echar pelo/pluma o perderlo, por eso no es de extrañar que tengamos las formas pelechar(echar pelo) y su contrario, espelechar (despelechar, perder pelo) usadas con el mismo significado. >>

77) Como ya quedan pocos caballos (y caballeros) y a los que se monta (los caballos) no se les suele picar espuelas, lo de "Espiga de metal terminada comúnmente en una rodaja o en una estrella con puntas y unida por el otro extremo a unas ramas en semicírculo que se ajustan al talón del calzado, y se sujetan al pie con correas, para picar a la cabalgadura" ha pasado a la historia pero sin embargo sigue vigente y muy practicado "tomar la espuela o última copa (del día)" y ¿de dónde procede esa expresión?, pues cuentan que la expresión procede de los tiempos de los tercios españoles. Al entrar en la taberna los soldados españoles educados, se despojaban del sombrero, la capa, la espada y las espuelas. Después de beber se volvían a poner parsimoniosamente esos pertrechos. El último gesto era el de calzarse las espuelas al tiempo que se tomaban la última copa, la de la espuela. >>

78) Antes de que pase ser objeto de estudios arqueológicos sepultado por montañas de bolsas de plástico, no me resisto a recordar al antiguo papel de "estraza", tan utilizado en su época en las tiendas de Malpica, que se denominaba así por sus bordes recortados pues se formó a partir de "estrazar" verbo que procede del latín vulgar [tractiare] ¡Válgame Dios! como suele exclamar una amigo. >>

79) Etimológicamente el término faltriquera proviene del mozárabe [ḥaṭrikáyra], cuyo significado era ‘lugar para las bagatelas’ (cosas de poco valor). Pero no siempre fue así, el hecho de que faltriquera y sus variantes regionales significasen también una bolsa más ancha de tela que se ataba a la cintura y se llevaba colgando bajo la vestimenta, especialmente las mujeres debajo del delantal, hizo que se relacionase muy pronto con las faldas. Así lo entendió la Academia en su primer diccionario de 1735 y ha mantenido esta etimología ininterrumpidamente hasta la 21ª edición de 1992 y todavía el DLE en la edición actual, la 23 con actualización de 2019, la trae, probablemente por descuido, en la voz "faldriquera", donde dice sin rubor "de falda". La expresión "rascarse la faltriquera", que la mayoría no habréis escuchado nunca, ni la escucharéis jamás, (por la edad) pero tal vez sí "rascarse el bolsillo" significa literalmente "tener que pagar algo de mala gana". >>

80) Deformación fonética del valenciano "esvarar" (resbalar). Dada la similitud de pronunciación entre la {v} y la {f}, pronunciarían "esfarar" y luego acortando la palabra quedó tal cual la conocemos, farar. >>

81) La palabra farruco designa coloquialmente al insolente y altanero y desde tiempos antiguos parece que se aplicó a los emigrantes gallegos o asturianos por una mezcla de audacia e ingenuidad. La versión que el DRAE acepta cómo válida es que la palabra vendría del árabe andalusi [farrug], y este del arabe clasico [farrúg] (pollo o gallo joven). Corominas no obstante afirma otro origen al constatar que tal adjetivo no se documenta en la lengua hasta el s. XIX, y que es un poco extraño que si fuera un arabismo no aparezca antes. Se percata de que Farruco y Farruca es una antigua forma familiar y diminutiva muy usual y antigua en Galicia y Asturias del nombre Francisco, con un sufijo diminutivo [-uco/-uca] absolutamente normal en gallego y asturiano, y que por eso serviria de apodo o apelativo de los jóvenes emigrantes de aquellas tierras. De hecho en las antiguas genealogías gallegas y asturianas Farruco y Farruca figuran como nombre de pila, muy frecuente además. Del mismo modo plantea Corominas que esta forma dio lugar a una metátesis Facurro, y una variante Pacurro de la que por aféresis se habría obtenido la forma Curro con que los andaluces llaman familiarmente a quien se llama Francisco, y sugiere que, posiblemente por derivación regresiva, a partir de Pacurro se obtuvo Paco. También se llamó "pacos" a los tiradores ocultos maroquíes que en la guerra de Marruecos disparaban a los españoles (con este valor se documenta en 1899), de donde pasa al sentido de "francotirador". En definitiva es posible incluso que haya que pensar en un doble origen para la palabra o una confluencia, pues al menos el hecho de que designara a emigrantes gallegos y asturianos parece vincularía más directamente con el hipocorístico gallego Farruco, más que con un arabismo. >>

82) La palabra fuelle viene del latin [follis], que significa "fuelle y bolsa de cuero". A partir del acusativo [folle(m)], la [o] breve tónica diptongó en [ue] como es habitual en los vulgarismos y se formó fuelle. En latin, a partir de [follis] se forman derivados que nos dan diversas palabras como follar (tanto manejar el fuelle como copular sexualmente, probablemente por el jadeo), hollejo (por el valor de bolsa de piel) desollar, holgar (de follicare), huelga o jolgorio. >>

83) Procede del árabe clásico [ḡundar] (mimado, cuidado) "joven mimado y elegante cuyo cometido era el de ser el acompañante de mujeres adineradas y vivir a expensas de éstas" y auque no fuesen holgazanes, sí muchos de ellos acabaron siéndolo al tener la posibilidad de ser mantenidos sin tener que trabajar y se convirtieron en auténticos truhanes, motivo por el que esa fuera la acepción cuando el término pasó al árabe hispánico [gandúr] (truhan, pícaro, rufián) y de ahí al castellano gandul (vago, holgazán). >>

84) Del latín [canna] "caña" salió el castellano caña, que también podía referirse a la tráquea. Con ese sentido de tráquea salió el aumentativo cañón, que dio luego [gañón] (garganta). Un nuevo aumentativo generaría la palabra gañote. >>

85) Del castellano "carrucha", derivado de carro, del latín [carrus] (vehículo de ruedas) más el prefijo despectivo [-ucha], por su forma circular, como las ruedas del carro, pero de tamaño menor. >>

85) La palabra gorgorito es diminutivo de "gorgor", voz, menos usada, sinónimo de "gorgoteo". Tanto gorgor como gorgotear se derivan de [gorga] (remolino de un rio sobre todo, que traga y excava el fondo) y esta procede del latin [gurges, gurgitis] (garganta y también abismo que traga), que dio lugar al francés [gorge] (garganta) que recuperamos en español con la forma "gorja". De toda esta familia léxica tenemos también vocablos como gorjear, jerga (habla gutural incomprensible), gorigori y guirigay. De [gurges] formó el latin el verbo [regurgitane] (vomitar, devolver algo fuera desde la garganta), que conservamos en el cultismo regurgitar.

Cambiando de registro (relato está ahora de moda), el método de elección popular por excelencia (además de ¿pares o nones?), de mi infancia era "el pinto, pinto, gorgorito" que, en sus muchas variantes, era algo parecido a:
Pinto, pinto, gorgorito,
saca la mano de veinticinco.
¿En qué lugar?
En Portugal.
¿En qué calleja?
La de la Moraleja.
Esconde la mano
que viene la vieja
. >>

87) Haiga es un barbarismo o cuando menos un vulgarismo o un arcaísmo, es la forma incorrecta e la 3.ª pers. de sing. del pres. de subj. de haber "haya", pero entonces ¿cómo la admite la RAE en su DLE ya desde 2001? La explicación es al menos curiosa o interesante (y la explicita el diccionario en su entrada). Después de la guerra civil española los nuevos ricos (los únicos que podían permitirse ese dispendio), gente adinerada pero de escaso nivel cultural (los de "cuanto menos"), llegaba a los concesionarios pidiendo «el {coche} más grande que haiga» Expresión que en la España de mediados del siglo XX, termina reduciéndose, por un proceso de metonimia, a una sola palabra (haiga), que se convierte en sustantivo: un haiga, en lugar de un coche, pero no cualquiera, sino uno que cumplía ciertas características, grande, ostentoso y americano. Señala, además, que se trata de un españolismo ya poco usado en la actualidad. Haiga se empleaba con sentido irónico en el ámbito coloquial de la España de la posguerra (1940-1950). Se trataba, entonces, de una palabra usada para ridiculizar a los nuevos ricos españoles valiéndose para ello de su forma de hablar, que revelaba su extracción popular a pesar de su cambio de estatus socioeconómico. Con todo, su uso llega a asentarse en la lengua y era frecuente encontrarlo en anuncios publicitarios de la época, en que se vendían estos haigas o también en la literatura, que no solo reflejaba el habla popular, sino también lo usaba para referirse a este tipo de autos en particular. De este modo, aunque haiga figure en el diccionario, según la norma culta actual, su empleo solo es válido como sustantivo, pero no como verbo. >>

88) Según la Academia Española, la palabra hato (ropa o porción de ganado) es de origen incierto y lo más probable es que venga de un gótico [*fata] (vestidos, equipaje) con posterior aspiración de la {F} inicial, aspiración que luego se perdió. Según Corominas y Corriente, también podria tener una confluencia con el árabe [hazz] "porción que le toca a cada cual". Es posible que se trate de dos hatos diferentes. Uno relativo a un bulto de ropa que tendría un origen germanico, y otro hato en relación a parte de un rebaño que vendria del árabe. "Hato" es "ropa y otros objetos que alguien tiene para el uso preciso y ordinario" pero en nuestra zona a eso se denomina "avío" (véase la entrada correspondiente) luego la palabra hato pasó a referirse en concreto al bulto que se hace con esas cosas, que podían ir en una bolsa o, más frecuentemente, liadas dentro de una tela que se anuda por arriba, tal vez por asociar, incorrectamente, hato con el verbo atar. >>

89) La palabra huebra aparece ya en el s. XII en el poema de Mio Cid con el valor de obra o jomada de trabajo. En su forma antigua su grafia es [uebra], solo que en castellano acaba siendo norma dotar de una hache a todo diptongo [ue] inicial (como en huevo del latin [ovum]. La palabra viene del latín [opera] (obra, trabajo) y a partir de opera (m), se realizó la síncopa de la {e}, la sonorización de {p} intervocálica y la diptongación en {ue} de la {o} breve tónica. De ahí también el semicultismo "obra" y el cultismo "ópera". Me contaba mi abuelo David que durante la guerra estuvo dando güebras en Cabeza Parda. >>

90) Otra bonita palabra que "tiene su aquel". Los sacerdotes de las religiones europeas precristianas, y algunos reyes de la antigüedad, ceñían sus cabezas (a modo de diadema) con una tira hecha de copos de lana blanca unidos por cintas y cuyos extremos colgaban a ambos lados en forma de tiras sueltas, llamada en latín [infula-infulæ] que llegó a ser un signo de gradeza y poder. Como no podía de otra manera, el cristianismo, en su afán fagocitador, adoptó también esa costumbre para sus jerarquías (esas dos tiras que salen de la parte trasera las mitras obispales o tiaras papales, que indican la jerarquía de quien las porta) y ¡claro! hubo personas que querían aparentar un poder o autoridad que no tenían y se empezó a decir (irónicamente) que tenían muchas ínfulas porque no se conformaban con solo dos (de ahí viene el uso en plural). Otras construciones con esta palabra son: Gastar ínfulas, darse ínfulas, ir con ínfulas... >>

91) ¡También me gusta esta palabra! La palabra intringulis (dificultad, enredo, intriga, maniobra) viene de la locución latina [in triculis], compuesta por la preposición {in} (hacia adentro), como en in situ, in vivo e in vitro y la palabra [triculis], derivada de [tricae] (embrollos, molestias, líos o impedimentos), que encontramos en intricado, intriga e inextrincable. De [in triculis] por insonorización se pasó a intríngulis. Pocos son los que conocen y ejercen los intrígulis del poder en el pueblo. >>

92) El verbo enjalbegar procede del latin vulgar [*exalbicare], verbo vulgar que es cruce de [exalbare] y [albicare], verbos que significan blanquear, volver blanco. En concreto {ex-} marca el inicio de un proceso y [albicare] es derivado del adjetivo [albus] (blanco mate), que nos dio [albo] en el castellano del siglo X, de ahí también alba (amanecer), albino, albada, albura, albumen, albúmina, etc. La evolución de [*exalbicare] pasó por formas como [exalbegar] (con mera sonorización en g de la c intervocalica) y variantes como xalbegar, jalbegar y axalbegar, hasta que asumió el prefijo {en-} por analogia con otras muchas formaciones que implicaban aplicar un producto como enlodar, enfangar, ensuciar, etc. Enjalbegar las paredes además de la función estética desempeñaba otros dos cometidos, la cal (que absorbe el CO2 y el agua y es ignífuga e impermeable) actúa como desinfectante (fungicida y biocida) al proporcionar un medio básico (pH > 12) y además protege las casas de las altas temperaturas del verano, al refractar los rayos ultravioleta del sol. >>

93) Jarca viene del árabe marroquí [hárka] (tropa, escuadrón de caballería). La jarca mora era un escuadrón de caballería, acopañada del ruido y desorden que lleva al pasar. También era usual la forma jarca moruna, de donde salió por confusión la variante de jarca morena, he escuchado a veces. Se popularizo a partir de la guerra de Marruecos.>>

94) Esta primera palabra "jerga", homógrafa de la segunda, que se refiere a una tela gruesa y tosca parece venir del latin [serica] (paños de seda), este deriva de [seres], nombre de un pueblo que habitabia una región de Asia. más allá de Escitia e India. De ah;i tenemos también sarga, serigrafia, sirgador, etc.

La segunda palabra homógrafa "jerga" viene del francés [jargon] y se refiere al conjunto de términos especializados que usan individuos que comparten cierta profesión o interés y originalmente, en el siglo XII, se referia al canto de los pájaros. Era una onomatopeya del gorjeo de las aves, similar como nació la palabra española gerigoncio. >>

95) Su origen etimológico proviene de latín [labium] que designa al reborde carnoso en la boca de los seres humanos y animales. Tiene dos visiones totalmente diferentes. En inicio, tener labia “es positivo”, pues indica que se maneja el lenguaje de manera eficaz. y "tener labia", es algo útil en muchos ámbitos de la vida y puede servir para convencer a alguien, enamorar, lograr un empleo, y en definitiva, mostrar una buena imagen y alcanzar el éxito personal y profesional, pero, el término labia, también se usa de manera despectiva para decir, que alguien es mentiroso, tiene "demasiada labia", no solo se necesita de la facilidad para hablar, sino también de otras características, como la empatía.>>

96) Una de la acepciones de liga se refiere a una materia viscosa usada para coger aves, esta sustancia se hacia de muérdago y era conocida como [viscum], por los romanos, de donde tenemos la palabra viscoso. Aunque el DLE dice que esta liga es origen incierto, obviamente, como explica Corominas en las entradas de ligar y alear, es también un derivado del latin [ligare].

Otra acepción de la palabra liga tiene el significado de "cinta, cordón" y viene del verbo "ligar" y este del latin [ligare] (atar, amarrar) de donde tenemos ligar, aligar, alear, coligar, desligar, obligar y religar y está presente en las palabras: ligamento, y ligadura.

En cuanto a las competiciones deportivas, la de fútbol profesional de primera división (LFP) yo pensaba que se llamaba "La Liga" pero resulta que desde el 21 de julio de 2016 se denomina "LaLiga" y a partir de 2022 y actualmente «LaLiga EA Sports». Para terminar, solo indicar que ante la ingente e inacabable fuente de incorrecciones y dudas que generan los deportistas y sus cronistas, La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) ha creado una página específica para deportes y otra para el fútbol que recomiendo visitar. >>

97) La palabra maña viene de un supuesto latin vulgar [mania] (habilidad manual), compuesto de [manus] (mano, como en mandar, manipular y manejar) y el sufilo {-ia} (cualidad, como en memoria. opulencia y victoria). De ahí también tenemos: Amañar, "presentar un asunto con habilidad (a+ maña+ ar)", artimaña, "engaño muy hábil (arte maña). De la palabra latina [manus], tenemos también mantener, manumisión, manejar, manubrio, manufactura y emancipar. Desmañado es "el que no [des-] tiene maña". >>

98) De la cuarta acepción proviene el trabalenguas: "El cielo está enmarañado, ¿quién lo desenmarañará? El desenmarañador que lo desenamarañe, buen desenmarañador será", que es una variante del "cielo enladrillado..." y este otro "Mariana Magaña desenmarañará mañana la maraña que enmarañará Marina Mañana". >>

99) La palabra marrano procede del árabe [muḥarrám] y su significado original era "cosa prohibida", utilizada para referirse, entre ellas, a la prohibición del consumo de cerdo en la religión musulmana y judía. Después de la expulsión, tanto de judíos como de musulmanes de España, empezó a utilizarse el vocablo marrano como un insulto hacia los judeoconversos que seguían practicando en secreto sus costumbres y ritos religiosos, entre ellos el no comer cerdo. Después de la persecución emprendida por los Reyes Católicos, el vocablo marrano se utilizó de forma extensiva y peyorativa para designar a todos los judíos convertidos al cristianismo y a sus descendientes, llevando implícita la insinuación de cristianismo fingido. >>

100) Según la RAE proviene de [maular] (maullar), aunque nos inclinamos más por la procedencia del árabe [mawla], palabra que designaba en Al-Ándalus a las personas de una clase social compuesta sobre todo por esclavos (personas de poco valor en aquel entonces). >>

101) La palabra melopea que vulgarmente es sinónima de borrachera, en realidad viene de la forma más culta "melopeya", que procede del latin [melopoeia], palabra prestada del griego [μελοποιΐα] (arte de producir música o melodias). Esta palabra se compone de la raiz [musiké] (música), de la que derivan también melodia, melómano y melodrama, y de la raiz del verbo [ποίησις] pronunciado «poíesis» (hacer, crear), del que proceden las palabras poema, poeta (creador, hacedor), poesía, epopeya, onomatopeya, prosopopeya, farmacopea y hematopoyético. Evidentemente la tendencia fácil al canto y al jolgorio de los que andan ebrios, ha provocado este uso específico de la palabra melopea. >>

102) La palabra mohíno viene del árabe andalusí [muhin] "debil, vil, despreciade". El arabismo se vocalizó con o, y se le dio terminación de masculino y femenino castellanos [mohín(o/a)] que significa, en principio, "triste, disgustado" que tiene una minima variación semántica con "ofendido". De aquí derivaron luego [mohína] "enojo, disgusto, tristeza", que alterna como nombre de cualidad con un anticuado [mohindad] y que ha producido un derivado [mohín] para denominar "la mueca o gesto facial del que está mohino o sufre mohina" y un verbo [amohinar] "causar mohina". En Andalucia existe una acepción vulgar de la palabra mohíno en la que se pronuncia la h, por lo que a veces se encuentra escrita "mojino" y que se refiere a los órganos sexuales de las mujeres o bien a las partes pudendas de ambos sexos y que se supone que deriva de una metáfora que se hace con el rostro del [amohinado], que de tan cejijuntoanto por la preocupación y la tristeza tiene las cejas como si fueran una sola y el entrecejo surcado de pilegues y arrugas, de donde se deduce que habrá venido la denominación jocosa de dichas partes caracterizadas por los replegues y arrugas. Supongo que por aquí "van los tiros" del nombre del grupo catalán de hard rock español Mojinos Escozíos. También sabemos que el Mohíno es una finca aledaña al arroyo Cedena.>>

103) Este comentario trata sobre la tercera acepción, la fiesta de las Mondas de Talavera de la Reina. La etimología ya nos encamina hacia su motivo, del lat. [munda, pl. de mundum] "cesta llena de tortas, pasteles y otras ofrendas para Ceres" ya que La fiesta de Las Mondas, “la gran fiesta de Las Mondas”, como la llamó Miguel de Cervantes se corresponde con otra pagana, que los primeros pobladores de estas tierras, en épocas prerromanas, ya celebraban, justo en el tiempo que marca el final del invierno y en el que llega la esperanza de la primavera, el despertar de la naturaleza en su cíclica regeneración. Fiesta de pueblos agricultores y ganaderos.

Los romanos adaptaron la celebración, según el ritual grecolatino de la época del Imperio, en la fiesta en honor a la diosa Ceres (diosa de la agricultura) de cuyo nombre proviene el vocablo "cereales". En época romana la “Cerealia” se celebraba en el mes de abril, concretamente el día 19, pero los “ludi cerialis”, los juegos de la “Cerealia”: carreras, luchas, danzas, toros... iban del 2 al 19 de abril. El culto a Ceres aparece ligado a la plebe, al pueblo llano, y vigilado y controlado por ediles plebeyos.

La denominación “Mondas” derivan de las llamadas por el escritor romano Apuleyo “Munda Cereris”, que no es otra cosa que el contenido de las “cistae” místicas, las cestas sagradas de los viejos rituales grecorromanos de los cultos agrícolas a Deméter en Grecia y Ceres en Roma, son las cestas en las que las doncellas portaban al templo de la divinidad flores, frutos, tortas, pasteles y otros objetos que no se debían mirar porque si se miraban traían mala suerte. Por tanto, Las Mondas son “las cestas de Ceres”, las cestas con las ofrendas. El poeta Ovidio refiere que en las Cerealia había que ir vestido de blanco, que era el color favorito de la diosa. El carnero era el animal consagrado a Ceres como protectora de los rebaños, la leyenda decía que la diosa había enseñado a los hombres a cuidarlos y a aprovechar su lana.

La Iglesia, desde época visigoda, acomoda de nuevo el culto, cristianizándolo y vinculándolo a la Virgen del Prado, concretamente a la conmemoración de los Desposorios de la Virgen con San José, en el mismo lugar donde debió existir el templo romano y dónde hoy se levanta la Ermita del Prado. Un “locus amoenus”, un lugar ameno, que tan bien describe el Padre Juan de Mariana en su Historia de España. >>

104) Mondongo (intestino) procede de [mondejo], con el mismo significado, que a su vez deriva de [bandullo o bandrullo] (vientre o tripas), derivado del latín [ventriculus] (vientrecillo). La palabra mondongo la encontramos escrita por primera vez en 1580, y morcilla poco antes, justo en 1492, así que no está claro cuál de ellas es más antigua. Mondongo aparece por entonces con el significado de morcilla (de sangre). En 1597 Quevedo, en una de sus poesías, escribía:
"Por lo noble es muy ilustre
por lo pesado, muy grave
enamorado mondongo,
es todo tripas y sangre
". >>

105) Del mozárabe [mawráq] (asadura para rellenar embutidos), emparentado con morcón y morcilla. O del hispanoárabe [mohraca] (cosa quemada por el fuego), o de una mezcla de ambas palabras. En el pueblo se popularizó el nombre de la calle de "los Moragas", "Travesía del Palomar" o "Palomar" a secas, hoy en día, pues es donde vivía entonces esta familia. >>

106) La palabra "mostrenco" se aplica al "sumamente ignorante y torpe", y a veces también a la persona o animal "gordo y pesado". Su sentido originario era "animal de ganado sin dueño, probablemente defectuoso o de mala casta o de ganaderia desconconoda". El vocablo es alteración de "mestenco" que es un derivado de [mesta] y quería decir que el animal pertenecia a la Mesta que designaba a consejos o asambleas formados por los ganaderos, para ponerse de acuerdo en asuntos comunes, distribución de zonas de pastos, llevar rebaños de distintos propietarios, separar animales mezclados sin dueño aparente en los rebaños, etc Viene del latin [mixta] (mezclada), forma femenina de [mixtus], participio de perfecto del verbo [miscere] (mezclar), de donde también los cultismos mixto, miscible, inmiscuir, promiscuo y miscelánea, así como también el verbo mezclar y nuestro árbol dela barrera de la fuente "el Belén" "El Mesto". Cuando un ejemplar de ganado no tenia dueño conocido quedaba en poder de la mesta y se le llamaba "mestenco", pero la ley obligaba a que un pregonero especial llamado "mestenquero", mostrara a todos los posibles propietarios el animal por si alguien lo reconocia como propio y de ese mostrar surgió la contaminación y deformación popular mostrenco. De esa idea de un animal sin rumbo derivó el sentido actual de persona sumamente ignorante y torpe. >>

107) La palabra mugre se obtuvo por derivación regresiva de "mugriento", adjetivo sincopado de [mugoriento], bien procedente de un latin vulgar [mucorentus], o bien formación romance sobre el latin [mucor-ocoris] "enmohecimiento", designado en especial a la "sustancia viscosa y babosa compuesta de mohos que flota en la superficie de un vino estropeado", de este vocablo proceden las palabras mugroso, mugriento y mugre, [mucor] tiene la misma raiz que la palabra latina [mucus o muccus] (moco, materia viscosa), de la que proceden moco, mucilago y mucilaginoso. Es también la raiz de un vulgar verbo [*muffare] y las palabras del latin medieval mufa o muffa (enmohecimiento) que generan por otro lada nuestras palabras moho y mohoso. >>

108) Dicen que es una palabra compuesta de [pa] (apócope de para) y [chasco] (burla o decepción) y es conocida en casi toda Castilla la Mancha y parte de Extremadura desde hace generaciones y se sigue utilizando y la mayoría de las veces veces expresa una contriedad, fastidio o decepción pero que no nos pilla de sorpresa, lo esperábamos, trata de indicar que ha ocurrido algo de la que teníamos algún temor de que podría pasar y, al final, termina ocurriendo. >>

109) La palabra se forma sobre la misma raiz que [pachón] (flemático e indolente, pero también regordete y barrigudo) con un sufijo despectivo y a veces diminutivo [-orro/-orra]y pachón viene del vocablo [pacha] (barriga) equivalente a pancha y panza. Estas formas proceden de las variantes vulgares [pantica] y [pantia] del latin [pantex panticis] (abdomen, vientre), más empleada en plural [pantices] con el valor de (tripas o intestinos). >>

110) Para el Diccionario de la Real Academia deriva del latín [pandurica]; de [pandura], especie de laúd; y que en otras acepcines significa “andorga”,“vientre, barriga, panza”; “mujer muy gorda y pesada, o floja en sus acciones”, y hasta “zambomba, instrumento músico”. El Diccionario de María Moliner identifica “andorga” con vientre, y cita el ejemplo "llenar la andorga". "Pandorga" también puede derivar del latín vulgar “pandoricare”, a través de un desaparecido “pandorgar”; de la misma raíz grecolatina (“pandur”) que “bandurria”. Lo que significaría primero “serenata”; después, instrumento empleado en ella, o zambomba; luego, por comparación de forma, también con la misma bandurria, mujer gorda. De ahí que se aplique a una mujer “gorda, pesada de movimientos o perezosa”. “Llenar el andorga” es en sentido familiar y regional, una comilona. >>

111) Es bien conocido que el término "filo" [philo] significa "amigo, amante de" luego podría suponerse que pánfilo es el amante del pan, pues ya que en griego [pan] significa "todo", de ahí viene "panacea" entre otros, luego sería una persona a quien todo le gusta o ama todo, es decir una persona cándida. >>

112) La palabra pejiguera, que es como llamamos coloquialmente a "un problema o incomodidad que no trae ningún provecho y no representa más que un incordio" y también se llama asi a "la persona que siempre está buscandole pegas a todas las cosas", viene de persicaria, que es, como su sinónimo duraznillo, el nombre de una yerba de las poligonáceas, la Polygonum persicaria L., se le dio ese nombre derivado del latin [persicum], albérchigo, porque sus hojas son como las hojas del melocotonero, pero con la peculiaridad de que se tumba y arraiga por los entrenudos, con lo que forma una maraña que cuando invade los sembrados no deja vivir a las plantas cultivadas, es dificil de arrancar y un verdadero incordio para los agricultores, de donde le vino el uso metafórico. Por tanto es antes el sentido de fitónimo que el metafórico de molestia, pero, curiosamente, el DRAE registró antes este significado secundario de incomodidad que el original de nombre de planta. >>

113) El origen de la palabra pelandusca lo encontramos en un castigo, supuestamente ejemplarizador, que se practicaba antiguamente a las prostitutas y consistía en raparles el pelo al cero, de modo que se adoptó rápidamente el término ‘pelandusca’ (por ir con la cabeza pelada) para referirse despectivamente a aquellas mujeres que practicaban la prostitución callejera. Aunque es muy habitual encontrar esta palabra en las formas de ‘pelandrusca’, ‘perlandusca’ o ‘perlandrusca’ hay que advertir que son tres modos erróneos de decirla. >>

114) El origen del adjetivo perillán se remonta al siglo XIII, y alude en realidad a un nombre propio: Per (Pedro) Illán (Julián) del que solo se conoce la fecha de su muerte (1247) y que, como muchos en su época, dedicó su vida al servicio del rey y de su ejército y debió de ser un hombre orgulloso, tanto, que no podía soportar la idea de que alguien le pisara siquiera después de muerto. Así que pidió al rey, como recompensa por los años y servicios prestados a la corona, "ser enterrado en alto en la catedral". Y lo consiguió, su sepulcro se halla en la capilla de Santa Eugenia de la catedral de Toledo.

Hoy en día ya está en desuso, exiten otros adjetivos más modernos y sonoros, y a no ser que "peines canas" no lo habrás escuchado, pero hubo un tiempo "el de los eufemismos" en que el hambre y la misería hacía que muchos perillanes se buscasen la vida en las calles. >>

115) Pescozón proviene de la unión del latín [post] (detrás) y el castellano antiguo [coço]. que dio [cuezo] (cogote), que viene del latín [cocceum] (cacharro roto), deriva el estándar pescuezo que designa específicamente la parte de atrás del cuello. La adición del sufijo [-ón] puede crear a partir de un verbo un sustantivo con la idea de "golpe". Un sopapo se entiende por aquí "un golpe con la mano dado en la cara" luego no serían sinónimos.>>

116) La palabra pifiar viene del alemán [pfeifen] (silbar) y hacer referencia a los silbidos de descontento del público ante algo que no le gusta. Según Corominas quizá procede de pifiar "hacer que se oiga demasiado el soplo del que toca la flauta". Las voces pifia y pifiar aparecen por primera vez en el DLE en 1803, con su significado relativo al "golpe en falso que se da con el taco en la bola en el juego de villar", con {v}. Añade que el taco "al resbalarse forma un sonido semejante á esta voz". Entiendo que se refiere al sonido "pif". Las dos acepciones hacen mención a errores. De hecho, si el pífano es un instrumento de sonido agudo, pifiar podría significar "hacer que una flauta suene como un pífano". Entiendo pues que la acepción de "golpe en falso" pudo venir influencia por pifiar, y la de "tocar mal la flauta" sí que pudo venir del alemán "soplar" o tal vez de "pífano". Ahora bien, ¿cuál de las dos acepciones, la del billar o la de la flauta, generó la acepción de "error, descuido", introducido en el DLE en 1852? Pudo ser cualquiera, o incluso las dos combinadas dado que ambas refieren errores. Pero ambas apuntan, según Corominas, al aleman [pfifen].>>

117) La palabra pilila tiene el significado de [penea] y viene de ta onomatopeya [piss] "sonido que hace el chorrito de orina al mear" de donde también procede la palabra picha, pija y pis para la orina. El miembro viril se había llamado primero [pixa] (pronunciado pisa) y luego por el mismo proceso fonético que retrotrajo el fonema fricativo palatal sordo hasta hacerlo fricativo velar sordo se dijo pija y su variante masculina, pijo que en el español jergal moderno ha dado en significar, además de verga, algo así el "niñato que afecta en los modales y el vestido pertenencia a una clase social alta". Los que han seguido pronunciándolo a la manera antigua lo escriben picha, que es forma habitual en Andalucia y buena parte del territori español.

Al pis también se le dice, de forma cursi, pipí y esto tambén tiene en su origen una curiosa historia que se remonta a Felipe V, el rey que padecía trastorno bipolar y nunca llego a aprender una palabra del castellaño. Este personaje se vino a reinar a España (por imposición de las potencias europeas, Francia sobre todo) con su familia y allegados y la corte de Madrid era una érupción de modas afrancesadas, una de ellas fue acentuar las palabras de la jerga infantil a la francesa con acento agudo, como lo hacian los infantes de Borbón. Asi fue la corte empezó a decir papá en lugar de papa y, como ese lenguaje cortesano era imitado por los advenedizos que deseaban medrar en la corte, se consideró "fino" y elegante decir mamá en lugar de mama que quedó como provinciano, rústico y cateto. Tambien se dijo, en consecuencia, pipí y cacá por pipi y caca que al ser términos escatologicos no podían considerarse elegantes, en todo caso más bien ridiculos y afectados, cacá fue rechazado de plano y pipí quedó a medio camino, la mayoria dicimos pipi y una minoria dice pipí que a todas luces suena afectado o repipi o cursi.>>

118) Aunque el vocablo piscolabis es de orígen desconocido la explicación más plausible es que apareció hacia la primera mitad del siglo XIX, siendo común ofrecer ese tipo de refrigerios en las recepciones ofrecidas por la aristocracia. Según indican, el término se formó a raíz de la deformación de dos palabras: [pizco] pellizco, que es la "porción mínima que se toma de algo" (y que también se usa en la forma "pizca") y [labios], debido a que dicha porción de alimento se depositaba delicadamente sobre el borde de la boca. Así pues, podría decirse que un piscolabis viene a ser una pequeña porción de alimento que se deposita con sutileza sobre el labio inferior de la boca, para ser ingerido de forma elegante.>>

119) Desde el punto de vista etimológico, pitiminí está formado por el vocablo francés [petit] que significa "pequeño" y [menu], que quiere decir "menudo". Más pequeño, minúsculo.>>

120) La palabra pololo, de origen incierto, al principio entró en España al empezar el s. XX como unos pantaloncitos semicortos muy amplios que podían ser usados por niños que aún llevan pañal. Luego se fue extendiendo a niños más crecidos y finalmente a las mujeres, y estuvo muy de moda hasta los años 30. La prenda conocida como leotardo o leotardos es relativamente reciente. Su inventor fue un tal J. M. Léotard, acróbata francés de finales del siglo XIX. La palabra en cuestión no tuvo mucha aceptación entre nuestros antepasados, que asociaron la nueva prenda con algo parecido y que ya existía: los pololos y las polainas. >>

121) El término "potra" ya aparece descrito en el Diccionario de Autoridades de 1737, aunque, en sus inicios, a la palabra no se le dio el sentido de buena suerte que se le otorga hoy. Tal y como se describía en el mencionado diccionario y, hoy en día, el da la RAE (en sus dos primeras acepciones), la potra era la hernia de una víscera u otra parte blanda o en el escroto y se decía que proporcionaba a quien la padecía el pequeño "don" de sentir molestias cuando el tiempo iba a cambiar (semejante a lo que le pasa a algunas personas que tienen problemas en hueso o articulaciones) con lo que podían detectar con antelación el cambio meteorológico, y así pues se le comenzó a considerar como algo bueno y de ahí que al que la padecía se le acabó considerando como alguien suertudo, dando lugar con los años a expresiones del tipo "menuda potra tiene", "vaya potra he tenido", "a ver si tenemos potra".>>

122) El quicio es el punto de apoyo sobre el que se mueve y gira la puerta o ventana y cuando estas se sacan o salen del quicio se caen. De ahí que sacar de quicio algo esté relacionado con sacarlo de su natural curso o estado y en general, algo fuera de quicio, es algo que está fuera de su estado o ubicación habitual.>>

123) El vocablo hacía referencia a aquellos que se dedicaban a vender y comprar "quincalla" (baratijas, piezas de escaso valor), comúnmente conocidos como quincalleros, cuyo apocopé es quinqui. Estos solían ser de la etnia de los mercheros, un pueblo nómada dedicado a la venta ambulante y cuyos miembros tenían fama de delincuentes.>>

124) Antiguamente, las prácticas homosexuales estaban perseguidas físicamente y se castigaba públicamente a quienes las practicaban con un latigazo que se asestaba directamente en los testículos del acusado con un trozo soga conocido como "ramal" (léase la entrada anterior), la marca que dejaba, se conocía como ramalazo. Luego todo aquel que tenía la marca del ramalazo fue señalado como homosexual o afeminado.>>

125) El verbo rebañar se considera la evolución patrimonial del latin vulgar [*rapineare] o [*rapiniare], variante vulgar de [rapinare] "llevarse y quitar algo tras arrebatarlo del entorno", variante influenciada por [*rapinia] o [*rapinea], la variante del clásico [rapina] (arrebato, robo, pillaje, acción de saquear un entomo para llevárselo) que dio nuestra voz rapiña y este un sustantivo derivado del verbo latino [rapère] (arrebatar, quitar, robar), de donde voces como rapaz, rapto, rápido, raudo y subrepticio.

Es posible que la palabra rebaño, cuya forma antigua fue rabaño, sea sin más un derivado romance del verbo rebañar o rabañar, y no a la inversa, teniendo en cuenta que rebaño es lo se recoge y junta para llevarlo, e incluso es posible que rabaño significara también en algunos lugares las ramas verdes que se recogen del bosque y se juntan en hatos, pues en el fondo subyace la idea de algo que uno junta o reúne para llevárselo .>>

126) La palabra redaño se refiere en origen al "mesenterio, que es un repliegue del peritoneo que une el estómago y el intestino, formado por una red de tejido conjuntivo con numerosos vasos sanguíneos y linfáticos y en que puede acumularse gran cantidad de células adiposas". De ahí que su nombre se derive de la palabra [red], con un sufijo año, derivado del latin [-aneus] (relacionado, con, que tiene la cualidad de). El redaño se tomó como paradigma del brío, la fuerza o el valor, por eso en el habla la palabra redaño tiene preferentemente ese sentido y decimos "tener redaños" para algo, cuando queremos expresar la idea de tener fuerzas o estómago, decisión y brío, para acometer una empresa dificil o desagradable. >>

127) La palabra rescoldo es variante de [rescaldo], derivado de efecto del verbo [rescaldar] (escaldar de nuevo, volver a calentar), verbo formado por la lengua romance con un prefijo [re-] (reiteración, de nuevo, hacia atrás, intensificación), sobre "escaldar", verbo que viene del latin [excaldare] (principalmente introducir algo en agua caliente), verbo formado con [ex-] (de, desde, punto de partidal de un proceso o una acción) y la raiz obtenida, con una sincopa, del adjetivo [calidus] (cálido, caliente). El adjetivo [calidus] se forma con un sufijo [-idus], propio de adjetivos derivados de verbos que suelen expresar cualidades percibidas por los sentidos, a partir del verbo [calère] (estar caliente), de donde procen las palabras como caliente, calor, calefacción, escalfar, calafatear, etc. De [calidus] se derivan también cálido, caldera y caldo. >>

128) La palabra retortero como sustantivo se emplea poco, pero se usa muchísimo en las expresiones "al retortero" (alrededor) o sobre todo "traer al retortero" (llevar a alguien dando vueltas de un lado a otro, sin parar, teniéndolo entretenido con encargos, continuas ocupaciones, faisas promesas). La voz puede proceder de un latin [retortorium] si no es que es un derivado romance con sufijo [-ero] a partir del latin [retortum] (retorcido, vuelto atrás, vuelto a la inversa), participio del verbo [retorquere] (volver atrás, retorcer, torcer intensamente o del todo), compuesto de [re] (hacia atrás, intensamente, de nuevo) y el verbo [torquére] (torcer, retorcer), de donde proceden torcer y retorta. >>

129) La palabra sinapismo designa a una cataplasma o pasta hecha con mostaza que la medicina tradicional y antigua empleada, aplicada la mayoria de las veces sobre el pecho, para aliviar inflamaciones y males pulmonares y catarrales. Pero como la mostaza es irritante, si el sinapismo se dejaba durante un tiempo considerable, provocaba bastantes inflamaciones y molestias en la piel, por eso vulgarmente la palabra sinapismo metafóricamente designa a la persona o cosa que molesta e irritante. El vocablo nos viene del latin [siapismus] (cataplasia de mostaza, pomada de mosca). >>

130) Del catalán [socaire], (hombre que cuidaba del madero donde se enrollaba una soga del barco, generalmente al abrigo del viento). El término está formado por [aire] y el verbo [socar] (tensar una cuerda) del latín [soca] (de donde sale también soga). Por asociación con el prefijo [so-] (bajo, debajo) terminó por designar la idea de hallarse al abrigo del viento (debajo del viento, fuera de su acción). >>

131) Somanta resulta de la composición de la preposición [so] (bajo, debajo de) con la palabra [manta] (la pieza que sirve comúnmente para abrigarse en la cama, pero que también significa tunda/paliza), significaría literalmente “bajo la manta”, “debajo de la manta”, “cubierto por la manta”, pero también se le daría el significado de “estar bajo los golpes”. >>

132) Sopapo procede del término en latín escrito del mismo modo y está compuesto por la presposición [so] que significa ‘debajo’ y [papo] que es como se conocía a la ‘papada’ o parte que se encuentra entre la barbilla y el cuello. En su origen, un sopapo era el golpe seco que se daba en esa parte (en la papada) pero con el transcurso del tiempo se generaizó a bofetada o golpe que se da con la mano, aunque sin determinar en qué parte de la cara/cabeza. >>

133) El término soplamocos podemos encontrar que también se utiliza para definir varias cosas diferentes: se conoce como soplamocos al niño pequeño que continuamente está resoplando por la nariz y lleva mocos colgando (suele usarse el término para señalar a alguien de carácter o comportamiento infantil); también encontramos que soplamocos se ha convertido en sinónimo de bofetada o golpe que se da con la mano y es que, originalmente, (sobre todo en el Siglo de Oro) se conocía como soplamocos a aquel bofetón que se le daba a alguien en todas las narices, con tal fuerza que el agredido soltaba mocos debido a dicho golpe. >>

134) El origen del vocablo tabarra como sinónimo de "ser un paliza y/o estar continuamente dando la lata", lo encontramos en el "tábano", un insecto díptero (moscardón), propio del verano y que suele ser muy molesto. El lugar en el que el número de estos insectos es abundante recibía el nombre de [tabanera], pero también [tabarrera] (de tabarro, que es el cruce del tábano con un gabarro o abejorro). De ahí que la acción de dar el tostón a alguien se conozca como "dar la tabarra". >>

135) La palabra talandango tiene la misma estructura que otras palabras expresivas usadas en España como: perendengues (baratijas), pelindangos (pelambreras), querindango (amante), Sarandonga (Sarita), etc. Todas estas palabras parten de una raíz y la deforman de modo humorístico o castizo para sacar una palabra larga terminada en [ango/a]. La raíz de la que se ha formado puede que sea [talante], cuyo significado se aproxima mucho al de esta palabra en varias zonas (sensatez, cambios de humor, manejo en la vida). Esto daría *talantango, con posterior sonorización de la {t} y posterior vacilación {r/l} como vemos en otras muchas palabras. >>

136) Tarambana procede del hispanoárabe [taráb] (música), de donde viene también el castellano [tarabilla] (persona que habla mucho, deprisa y sin orden ni concierto), sentido que dio a tarambana (persona alocada). >>

137) La palabra tentemplé viene de la expresión "tente en píe" y aparte de referirse a un muñeco que lleva un contrapeso para que quede siempre parado (tentetieso), lleva el significado de bocadillo, piscolabis refrigerio, entremés o vituperio, La idea es de un alimento pequeño, que te da fuerzas a mantenerte en pie. Es una expresión bastante nueva. Su primera mención, según el CORDE, es de 1849 en una obra de José Zomilla llamada "Traidor, inconfeso y mártir" en referencia a la merienda. Con el significado de muñeco se encuentra en 1961 en "Sobre héroes y tumbas" de Emesto Sabato.>>

138) El vocablo tiqismiqis proviene de la locución del latín tardío [tichi michi], y esta su vez del latín clásico [tibi, mihi] que significaba "para ti, para mí". En el siglo XVII ya pasó a [tiquis miquis] y en el XIX, en la edición de 1899, ya tenemos la forma actual "tiquismiquis" dándole la acepción: "Escrúpulos o reparos vanos o de poquísima importancia. Expresiones o dichos ridículamente corteses o afectados".>>

139) Etimológicamente proviene del francés [tire-bouchon] el cual significaba literalmente "sacacorchos" (tire: tirar, sacar; bouchon: corcho, tapón). En el Diccionario de Autoridades, en su edición de 1739 (la primera publicación académica de la Real Academia de la Lengua), la entrada correspondiente a [tirabuzón] daba la siguiente explicación (literalmente): "Una especie de sacatrapos, que sirve para quitar los tapones á los frascos, ó botellas", no habiendo mención alguna al rizo de cabello largo. No fue hasta un siglo y medio después cuando el diccionario (en su edición de 1884) incorporó una segunda acepción para el término "tirabuzón": "Rizo del cabello en forma espiral".>>

140) El origen de la expresión "pagar a tocateja" proviene de una moneda de oro de gran tamaño acuñada por Felipe III en el siglo XVII, llamada [centén] y cuyo valor era de 100 escudos. Por el gran tamaño que tenía cada moneda de centén, no tardó en comenzar a ser conocida popularmente con el nombre de [tejo], que era la manera con la que se llamaba al pedazo pequeño de teja o piedra, muy utilizado en diversos juegos infantiles de la época y al transcurrir el tiempo de tejo pasó a teja. Por lo tanto "pagar a tocateja" era entonces "tocando la teja, la moneda".>>

141) Trajinar viene del latín [tragināre] que a su vez derivaba de [trahĕre], cuyo significado era "arrastrar" o "tirar de". De ahí que "tener trajín", "trajinar", "andar trajinando", "estar ajetreado" era "tener una actividad continua de ir y venir arrastrando o acarreando cosas". Pero también se puede utilizar para hacer referencia a que muchas personas entran y salen de un lugar: "trajín de gente"; estar algo excesivamente usado: "está trajinado"; como alusión directa a los vaivenes y viajes de los trenes: el "trajín del tren"; para decir que alguna casa está muy usada: "estar muy trajinado"; o como una manera vulgar de indicar que se mantiene una relación sexual: "trajinarse a alguien".>>

142) Los "trapaceros" eran las personas que se dedicaban a la compra-venta o intercambio de cualquier tipo de mercancía, e intentaban ganar con el trato. Etimológicamente el vocablo proviene de [trapaza] (engaño, fraude) y éste del portugués [trapa], cuyo significado es "trampa". El término "trapacería" se usa poco, pero antes se utilizaba para hacer referencia al "artificio engañoso e ilícito con el que se trataba de perjudicar y/o defraudar a alguien". >>

143) El verbo trasegar se considera procedente de un latin vulgar [transicare] (hacer pasar de un lado a otro), derivado de [transire] (ir de un lado al otro, atravesar), compuesto de [trans] (de un lado a otro) y el verbo [ire] (ir). >>

144) La palabra trasto viene del latin [transtrum] que era una plancha o tabla de madera colocada horizontalmente por encima de un vacio entre dos muros, para cualquier función, incluida la de andamiaje, o simplemente una viga, traviesa o travesaño. En la lengua romance acabó significando "artilugio o cachivache indeterminado, que no es exactamente un mueble, de valor indefinido o incluso de función inútil o molesta, dado que se atravesaba pudiendo obstaculiza" . >>

145) Trébedes procede del latín [tripes-tripedis], compuesto formado por el prefijo [tri] (tres) y [pes-pedis] (pies) que significa "que tiene tres pies o tres patas". Del acusativo latino [tripedem] salió el castellano medieval "trébedes". La explicación de "estrébedes" es que al ser un objeto con varias partes se usaba en plural, "trébedes", igual que pantalones o tijeras, que siendo una cosa está compuesta por dos partes. Como siempre se usaba en plural, siempre se decía las trébedes, que sonaba "las trébedes", aunque se refería a un objeto en singular. Por ello se pensó que esa {s} no era del artículo, sino del nombre, creyendo que en realidad era la [strébedes], y por tanto, vocalizando bien sería la estrébedes. >>

146) El origen etimológico de trifulca es la composición de dos vocablos latinos [tri] "tres" y [furca] "horca, horquilla" que generó [trifurca] que era una especie de horquilla, de tres piezas, queusaban los herreos y servía para impulsar el movimiento del fuelle para avivar el fuego de los hornos y conseguir que los metales sepusieran incandescentes para moldearlos. Los estridentes chirridos que emitían al girar, el zumbido propio del fuelle y el rítmico golpeteo del herreo con el martillo sobre el metal y el yunque formaba un estruendoso alboroto y estrépito que hicieron que el término [trifurca], posteriormente "trifulca", se asimilase como sinónimo de alboroto, escándalo o mucho ruido. Después apareció el modismo "armarse una trifulca" con un sentido semejante al de "armarse un alboto, una tangana o la Marimorena".

Como curiosidad y relacionado con esto, apuntar que el característico sonido del fuelle en funcionamiento, muy similar al de un jadeo, fue el que dio lugar al origen del término "follar", cuya etimología esel término latino [follis] "fuelle" de la que deriva [follicare] como el acto de soplar con el fuelle y que da el significado de "resollar y/o "jadear" follando. >>

147) Probablemente su origen sea el gótico [thraughs] (arca o arcón) que se pronunciaba /traujs/, más tarde /trojs/ que entraría en España con los visigodos en el siglo V. El diccionario de la RAE reconoce la forma [troj] como "espacio delimitado por tabiques para guardar cereales y frutos" pero también se utiizaba como desván y almacenar allí todo tipo de trastos viejos. Hoy en día, en que la cosecha no se almacena en las casas, la mayoría de las trojes se han incorporado a la vivienda. >>

148) Procede latín [tundere] "golpear", que dio en castellano [tundir], y de ahí derivó tunda. >>

149) Proviene del latín [esca] (alimento o comida), que dio en castellano estándar "yesca" (cualquier materia muy seca que arde con facilidad). Por tanto, echar yesca al fuego tiene como consecuencia que se avive muy rápidamente. De ahí proviene nuestro significado de "dar caña" o como expresión de ánimo. El sentido de golpear a alguien podría derivar del anterior. Al echar yesca al fuego se produce una especie de fogonazo repentino que tiene una lejana similitud con una bofetada. >>

150) La palabra yunta que designa "un par de animales uncidos por un yugo para tirar de un arado o un carro" y es la forma femenina de "yunto", que viene del latin [iunctus-a-um] (unido, uncido, enlazado), que también produce los vocablos "junto" y "junta". Esta palabra es el participio de perfecto del verbo [iungere] (uncir, enlazar, unir, poner el yugo) del también provienen "uncir, juntar, cónyuge, conjunción, conjuntiva, coyuntura, descoyuntar, disyuntiva, subjuntivo y ayuntamiento". El verbo [iungère] se forma con un infijo nasal {n} sobre la raiz indoeuropea [*yeug-] (Juntar, unir), que también da lugar en latin a la palabra [iugum] (yugo), de donde proceden "yugo, yugada, yugular, conjugar y subyugar". >>

151) El término "jamacuco" no fue recogido por el diccionario de la RAE hasta su edición de 2001 y se le da entonces la acepción de "Indisposición pasajera" cuando la palabra se suele usar para alguna patología algo más grave o severa que un indisposición. Pero algunas instituciones médicas admiten la voz jamacuco como sinónimo de "ictus, apoplejía, embolia, trombosis y otros traumatismos de la fisiopatología cerebrovascular" . El término "zamacuco" sí que estaba recogido en el Diccionario de Autoridades de 1739 y, originalmente, nada tenía que ver problemas de salud, sino que hacía referencia a "el hombre tonto, torpe y abestiado" y "a la embriaguez o borrachera". En la edición de 1925, del diccionario usual, se le añadió una tercera acepción al término zamacuco: "Hombre solapado, que calla y hace su voluntad", pero en ningún momento había rastro o referencia alguna a la salud, hasta que apareció recogido en 2001 en la forma "jamacuco" en el sentido parecido al que se usaba en el pueblo. >>

152) La palabra zambomba tiene, según la Academia, origen onomatopéyico, pero Corominas la relaciona con el latin [symphonia] "sinfonia", adaptación del griego [συμφωνία] "concierto", que habría derivado en el nombre de un instrumento pastoril, la "zampoña", y, por el abultamiento del recipiente de barro de que consta, se habría cruzado con "bombo" y habría producido zambomba. La sugerencia de Corominas parece más interesante que las onomatopeyas, "cajón de satre" donde cabe todo lo que no se tiene muy claro.

Hay un adjetivo sustantivado, zambombo, con el que se califica al que es "rudo y grosero" y en otro derivado, zambombazo se ha fusionado zambomba con bombazo ligado al estruendo de una explosión. Y, para terminar, por el parecido con la forma de "tocar la zambomba", se usa (en lenguaje vulgar, supuestamente jocoso, pero rayano con la groseria) esa expresión relacionada con la masturbación masculina. >>

153) El vocablo zanguango designa a un "vago, remolón y perezoso, y a veces torpe y desmañado". La palabra se forma con un sufijo despectivo [-ango] sobre [zangón o zancón] "muchacho ya crecido o zancudo y que en cambio es un holgazán", que, a su vez, se forma con un sufijo aumentativo [-ón] sobre [zanca], "primera parte de las patas de las aves" y también un tipo de sandalia que cubría la piena, que en latín medieval da lugar a [zancha] de la que dimanan "zancajo, zancudo, zancada y zancadilla y también chancla". >>

154) Zurra probablemente es derivado del árabe hispano [surriyága], de donde salió "zurriaga" (vara o látigo para castigar). Este arabismo proviene a su vez de una palabra prerromana basada en la onomatopeya /zurr/. De ese mismo sonido salió el verbo castellano [zurrar] (curtir y adobar las pieles quitándoles el pelo), por el ruido que se hace al raspar las pieles para descarnarlas con la técnica que consiste en "macerar por golpeo" en la que se dan golpes a las pieles en el proceso de curtirlas. Esto haría que el verbo zurrar signifique tanto curtir como golpear con un objeto. El sustantivo zurra, pues, podría haber derivado pues de zurriaga o de zurrar. >>

156) Según Francisco Corral (que me ha sugerido este vocablo) "Forma en desuso, pero que muchos habréis escuchado en el antiguo dicho:

En Mesegar esparto. En Malpica ajeas

y en (...) las mozas, pocas y feas.

Y en los puntos suspensivos (….) se ponía el nombre de cualquier pueblo vecino al que se quisiera chinchar". >>

157) Como suele suceder con los vocablos expresiones cuyo origen se desconoce se han aventurado varias explicaciones. Una la hace provenir del árabe "min duni din" cuyo significado sería [Min(sin)] [dun(ningún o ninguna)] [din( juicio, costumbre o religión)] y la otra mira en sentido opuesto, al latín [minuendus], que significa "menguante o disminuido".>>

158) En cuanto a su procedencia, como no se sabe a ciencia cierta, se suelen barajar varias opciones:

- "Una es la que relaciona el adjetivo con la abjuración en público del arrianismo por el rey visigodo Recaredo y su conversión al catolicismo, hacia el 589, en el III Concilio de Toledo. El rey, al tomar juramento y preguntado por San Leandro algo así como “Queréis abrazar la verdadera fe católica”, respondió “Ego volo…” (Sí, quiero…).

- Otra está fechada en el siglo XIV; el arzobispo de Toledo Gil Álvarez de Albornoz fundó el Real Colegio Mayor de San Clemente de los Españoles en Bolonia, Italia. algunos toledanos marchaban a estudiar allí, dada la relación del arzobispo con la ciudad. Al regresar a Toledo, pavoneándose y dándose importancia se les denominaba “bolos”, los Bolonios.

- Otra, no menos curiosa, está relacionada con los aceros toledanos. “Los armeros toledanos se surtían de aceros producidos en acerías vascas. Las muestras de ese producto eran unas bolas de acero al carbono que en la jerga siderúrgica se denominaban “bolos”. Así, los vascos se referían a Toledo como “la provincia de los bolos”. Pasando la asignación a sus habitantes.”

- Otra explicación aportada por D. Luis Orgaz sería la referida al “bolo” como el machete (el bolo es un machete de hoja larga, de origen filipino, y utilizado como arma o para desbrozar) que nuestros sufridos soldados de ultramar utilizaban en Cuba, Puerto Rico y Filipinas y que, por supuesto, se elaboraban en la Fábrica de Armas de Toledo. Al estar muy afilados y llevarlos siempre consigo, quedó aquel dicho de “no te andes con el bolo colgando” (ya que te cortará), no sé si está relacionado con esto lo de "andarse con el bolo entre la manta" ya que por aquí se usaba también "bolo" para referirse al pene u organo sexual masculino.>>

159) Se cuenta que reunido el senado romano para decidir cómo organizar la defensa de Roma en caso de que Aníbal decidieran asediarla después de la batalla de Cannas, Cayo Ligurio pronunció la famosa frase: "ille ficus non caduturus", o sea "no caerá esa breva" (o «higo», como en el original) refiriéndose a los presagios de Apolo que decían que Roma no sería asediada mientras la higuera de Minerva tuviera todavía algún fruto. Una vez que la posibilidad del asedio se descartó la frase comenzó a utilizarse para asegurar que un evento no acurrirá.>>

160) La palabra mameluco viene del arabe {mamluk} "esclavo o poseido", en el sentido de pertenecer a alguien ya que eran los esclavos guerreros de los califas abasies que podian ser turcos, estavos o circamianos. Napoleón en su campaña de Egipto en 1801 formó un cuerpo de mamelucos y con la invasión napoleónica de España, los franceses los trajeron a Madrid en 1808 que era una especie de regimiento de la guardia Imperial. Cuando el 2 de mayo de 1808 el pueblo se se sublevó contra los franceses, parece que este cuerpo de mamelucos fue utilizado para cargar contra la población en pleno centro de Madrid y Francisco de Goya pinto un famosisimo cuadro llamado "La carga de los mamelucos", así que el vocablo entró en España en estas fechas y pasó también a significar hombre bobo y necio, pero con un matiz de bruto y mala bestia, sin entendederas. Por cierto que tras la caída del primer imperio napoleónico estos mamelucos se dispersaron y fueron masacrados en Marsella y también después en Egipto fueron masacrados los linajes mamelucos. >>

161) Alcuza, en casa de mi abuelo David la alcuza se usaba para sacar el aceite de la cántara o zafra en que se almacenaba, en la aceitera de cristal se guardaba par los aliños y guisos y la alcucilla era una especie de "pera" metálica (latón u hojalata) que se usaba para engrasar, la máquina de coser, los pernios de alguna puerta que chirriaban, la cadena y piñones de la bicicleta, etc. >>

163) Unos aseguran que "gilipollas" hace referencia a un aristócrata español de siglo XVI, que ocupaba el cargo de fiscal del Consejo de Hacienda, llamado Baltasar Gil Imón de la Mota, y tenía dos hijas poco agraciadas (Fabiana y Feliciana) con quienes acudía a todos los eventos y fiestas en los que se daba cita lo más granado de la sociedad madrileña y con las que se paseaba por las calles madrileñas con la sana intención de encontrarles pareja. Al verlo la gente decía: "Allá va don Gil y sus pollas (niñas)" o "Gil y sus pollas", la asociación de ideas fue inevitable y, muy pronto, la sorna y el ingenio fundieron en un solo concepto la estupidez y las hijas del fiscal. Así, cuando se quería señalar que alguien parecía alelado o era corto de entendederas, se aludía a las «pollas» de don Gil Imón. Según otra hipótesis la palabra gilipollas era usada en la época medieval. "Gili"-tonto y "polla" pene se referia a los hombres que solo engendraban hijas, puesto que en aquella época se apreciaba el nacimiento de varones, gilipollas significaba que su pene era tan estúpido, que no sabía como tener hijos. Para liarlo aún más, la hipótesis de F. Corriente es que se trata de un arabismo vulgar transmitido por la tradición morisca y adobado de gitanismo con una pizca de calco semántico. En el árabe andalusi están documentadas en registro vulgar tanto la palabra [hirr] "coño, vulva" (propiamente árabe) como [pissa] "pene, picha". El uso por las mujeres de un insulto especifico para los hombres que no responden a las expectativas requeridas de masculinidad تریسی [hirripissa] "coño-picha" (="hermafrodita", "amariconado") conduce a la idea del insulto "hirripichi", usado por los moriscos en registro vulgar para significar "maricón", que, asimilado al gitanismo [gil] "tonto" (del gitano español [jili], 'inocente, cándido', derivado de [jil] 'fresco', [jilar] 'enfriar'") que está detrás de [gilipichi], antecedente de gilipollas y éste último término resultaria asi formado por gil "tonto" + polla, sinónimo moderno del clasico picha, con el calco semántico de otros modismos del tipo de "tonto pollas". >>

164) El término arroba procede del árabe {Ar-roub} que significa "la cuarta parte" Entre los siglos XVI y XIX era una unidad de de masa, muy utilizada, sobre todo en agricultura, con distintos valores dependiendo de la zona, alrededor de 11,5 kg en Castilla. Con la promulgación de la Ley de 19 de julio de 1849,​ que declaró obligatorio el uso del sistema métrico decimal en todas las transacciones comerciales, cayó en desuso. Sobre el origen de su símbolo @, sucedió algo similar a la aparición de la virgulilla de la ñ, los copistas del latín, para ahorrar tiempo, unían la "a" y la "d" creando la palabra latina "ad" que significa "hasta" o "hacia" rodeándolo con una circunferencia y, con el paso del tiempo, pasó a escribirse antes del nombre del destinatario (@Juan) lo que posiblemente le dió la idea, en 1971, a Raymond Samuel Tomlinson, un programador informático e inventor graduado del MIT, para utilizar el símbolo @ como separador de la dirección del correo y el servidor desde que se envía. Posteriormente pasó también a usarse el símbolo para etiquetar y encontrar a otros en en redes sociales, principalmente en Facebook, X e Instagram. El símbolo de arroba también se usa en las Matemáticas como la representación del área y en Ingeniería, se utiliza para describir porqué los datos de una operación son válidos. Con el auge de la Igualdad de género, alguno miembros del movimiento feminista fomentan el uso gramatical de la @ como reemplazo de la “a” y de la “o” para referirse a las formas masculina y femenina de las palabras, (hij@s, niñ@s, etc.) pero la Real Academia Española de la lengua rechaza completamente el uso de @ en las palabras para incluir ambos géneros, argumentando que aunque haya palabras que terminen con “e” u “o” se están englobando las formas masculina y femenina y además existen palabras con formas femeninas que igualmente incluyen a hombres y mujeres (policía, salvavida, psiquiatra, etc.). En el código ASCII (Código Estándar Americano para Intercambio de Información) el símbolo de la @ es el número 64. >>

165) El término asaduras procede del del latín {assare} (asar) tal vez porque, en la antigüedad, fuese más frecuente este método de cocinarlas que la cocción o fritura. Como expresiones populares también se usaba, sobre todo en negativo, "tener pocas asaúras" como expresión coloquial de poseer "pocos arrestos o poca sangre" quizás asimilando la creencencia popular de que tener entrañas grandes y pesadas o sangre espesa suponía poca propensión a la acción física e intelectual. >>