Flora y fauna de Malpica de Tajo

 

Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Etimología del Tragopogon angustifolius

«Tragopogon» (del griego {τραγω}, trago, "macho cabrío" y {πογον}, pogon, "barba") —nombre por el que ya aparece mencionada por Dioscórides en su "Materia médica", por Plinio el Viejo en su "Historia natural" y por Teofrasto en su "Historia de las plantas"— le viene de la cabellera o barba que pende de la cumbre del tallo cuando marchita la inflorescencia; y el epíteto específico angustifolius significa "hoja estrecha", pues tiene hojas largas y muy finas (linear-lanceoladas) que abrazan parcialmente el tallo. Su nombre vulgar "tetilla de vaca" se asigna por la forma que adquiere el capítulo floral, que se hincha justo debajo de la flor.

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Descripción de la Tragopogon angustifolius

Es una planta anual o bienal que tiene una raíz gruesa y tallos ramificados. Las hojas, como indica su nombre científico (angustifolius significa "hoja estrecha"), son largas y muy finas (linear-lanceoladas) que abrazan parcialmente el tallo. Las flores son de color púrpura o violáceo. Encima del tallo produce un cáliz grande y de la cumbre pende un vilano grande, del que también toma el nombre. Es especie botánica con capítulos lila a violeta, con lígulas la mitad de larga que las brácteas involucrales agudas glabras, que son de 3-5 cm de largo. Pedúnculos marcadamente engrosados en la parte apical. Cabillos hinchados por de bajo de los capítulos. Receptáculo desnudo sin cerdas ni escamas, como todas los representantes del género. Los frutos son aquenios (cipselas) fusiformes finos de 4-5 cm de largo con una decena de costillas longitudinales más o menos denticuladas, con pico filiforme y con vilano plumoso.

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Distribución y hábitat

Es una hierba silvestre con una inflorescencia de las más espectaculares (en mi opinión), de ciclo anual muy frecuente en los márgenes de los caminos, yermos secos, baldíos y campos de cultivo de secano. Como ocurre con otras especies de su género, sus flores tienen un comportamiento nictinástico. Se abren con las primeras luces del alba y se cierran al mediodía o ante la falta de sol(1), lo que servía antiguamente a los pastores para orientarse sobre la hora del día, luego tiene un problema, para poder contemplarla en todo su explendor hay que madrugar pues en cuanto calientan los rayos del sol, cierra su capullo, de manera que habrás visto miles de veces el capullo cerrado y el vilano (que también es muy vistoso) pero tal vez no hayas tenido la oportunidad de contemplar esta bella flor. La he captado en las cunetas del camino a la labranza del quinto Hornguera Alto ("labranza de Mota"). Florece de abril a junio.

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Usos de la Tragopogon angustifolius

La planta, muy apreciada en la antigüedad, es comestible. La raíz larga y dulce es comestible. Se consume cruda, en ensalada, y frita o guisada. Las raíces se utilizan cocidas en guisos en su primera temporada de crecimiento. Su sabor recuerda en cierta medida al del espárrago. Al igual que otras hortalizas, su contenido de agua es elevado y aporta poca energía, principalmente a expensas de su contenido de hidratos de carbono. Destaca su contenido de fibra, vitamina C y de minerales tales como el calcio y el hierro. Crudo y frito puede ser algo indigesto, pero bien cocido, es un alimento de fácil digestibilidad indicado para quienes sufren de digestiones difíciles (dispepsia), problemas de aerofagia (exceso de gases), niños o personas mayores. Por su elevado contenido de fibra es muy recomendable para quienes padecen de estreñimiento. Por su bajo valor calórico, indicado para quienes deben realizar una dieta de adelgazamiento. De escaso valor nutritivo, pues solo proporciona 18 calorías por cada 100 gramos es muy indicada en los regímenes de adelgazamiento. Se emplea así mismo en la elaboración de sopas, ensaladas y una gran diversidad de platos (fritos, estofados y guisos). Para ello, inicialmente se han de retirar las puntas y las barbas de las raíces. El resto se ralla y se le añade zumo de limón para evitar que se ennegrezca. Es poco abundante así que la abocaremos a situarla en peligro de extinción si nos diera por recolectarla para su consumo como si fuesen espárragos, ¡hay alimentos cultivados mucho más nutritivos y sabrosos!

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Las larvas de algunos insectos, se alimentan de la savia de la planta y generan un líquido que al ser frotado produce esa especie de saliva. Se asegura que es un mecanismo de defensa frente a depredadores pero "Vete tú a saber qué piensan, y qué planes tienen, los insectos".

En la medicina tradicional se usaba el agua en la que se han cocido los salsifís es excelente contra la gota, reumatismos y enfermedades de la piel. Se toma un vaso diariamente en ayunas. Es un alimento con un efecto limpiador beneficioso sobre el hígado y la vesícula biliar. La raíz es antibilis, ligeramente laxante y diurética. Es específica en el tratamiento de las obstrucciones de la vesícula biliar y la ictericia y también se utiliza en el tratamiento de la arteriosclerosis y la hipertensión arterial. El látex, que segrega la planta al cortarla, se aplicaba sobre los cortes en la piel para frenar las hemorragiaspor sus propiedades astringentes..


En esta página de la NIH puede consultarse un estudio sobre la actividad biológica de "su hermana" el T. porrifolius, que concluye que los extractos etanólicos detienen un efecto prometedor sobre la actividad antioxidante, antimicrobiana y citotóxica, así como la actividad de inhibición enzimática, pero se requieren más estudios para identificar compuestos específicos responsables de estas actividades.

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Tallo y hojas de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca seccionada (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Tallo de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Tallo, ramas y hojas de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Involucro de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Inflorescencia de la Tetilla de vaca (Tragopogon angustifolius)

Otros nombres comunes o vulgares de la Tragopogon angustifolius

Barba de chivo.


1) Las plantas no piensan, no tienen cerebro ni sistema nervioso, entonces ¿por qué cierran las brácteas involucrales al disminuir la calidad lumínica y la intensidad de la radiación solar? Pensamos nosotros que es una respuesta biomecánica (fotonastia ligada a su reloj circadiano) que le proporciona algunas ventajas evolutivas: Si la intensidad solar baja de cierto umbral es posible que esté nublado y llueva, con lo que el agua de la lluvia puede mojar y arrastrar su precioso polen reproductor y, aunque no llueva, los insectos polinizadores disminuyen su actividad y a la planta no le compensa el "esfuerzo" de abrir su capítulo. Pero y ¿por qué cierran la despensa al medio día en el comienzo de la máxima intensidad solar? Se piensa que su reloj circadiano, al cerrar sus brácteas, evita una pérdida masiva de agua, por evapotranspiración, en las delicadas estructuras reproductivas y además, sus polinizadores principales suelen estar muy activos a primera hora de la mañana para el mediodía, el trabajo reproductivo del día ya está hecho, así que la flor "cierra el chiringuito" para proteger el polen y ahorrar energía.

Apuntadas algunas respuestas al "porqué" veamos ahora cómo realizan la apertura y cierre del involucro. Tratamos primero de la deteccción lumínica. Las plantas tampoco tienen ojos para detectar la luz pero poseen unos fotorreceptores, proteínas especializadas que actúan como sensores de luz extremadamente precisos que son principalmente de dos tipos:

- Criptocromos y Fototropinas: Detectan la luz azul y la radiación ultravioleta (UV-A). Son los responsables de medir la intensidad de la luz diurna.

- Fitocromos: Detectan la luz roja y roja lejana, lo que les ayuda a saber si están a pleno sol o bajo la sombra de otras plantas.

Estos fotorreceptores son los que alertan a la planta cuando la luz es la adecuada para abrir su involucro o cerrarlo en caso contrario.

Y ahora la segunda parte, el mecanismo hidráulico de cierre y apertura: Una vez que los fotorreceptores detectan las condiciones adecuadas de luminosidad (en horario de apertura), envían una señal química a unas células motoras especializadas, situadas en la base de las brácteas y de las lígulas, de manera que, para abrirse, la planta bombea iones (principalmente potasio) hacia las células de la parte interior (superior) de la bráctea lo que provoca que el agua entre de golpe en esas células por ósmosis. Al hincharse de agua (aumento de la presión de turgencia), la parte interior se alarga y empuja la bráctea hacia afuera, desplegando la flor. Para cerrarse sucede el mecanismo contrario, las células interiores pierden agua y se deshinchan, mientras que las exteriores pueden absorberla, haciendo que las brácteas y lígulas se curven hacia adentro y cierren el involucro.

Pero aún queda un interrogante por contestar. ¿Qué ocurre si el día amanece nublado y después sale y luce un sol brillante? Pues que dependerá de la hora del día en que ocurra el cambio y se despejen las nubes. Si el sol sale a media mañana, a las 10:30 o las 11:00 de la mañana, como el reloj circadiano de la planta todavía marca "horario de mañana", al recibir de golpe el impacto de la luz azul y ultravioleta del sol, los fotorreceptores alcanzan su umbral crítico repentinamente, la planta activa su motor hidráulico a toda prisa bombeando potasio y agua a las células de la cara interna de las brácteas y el capítulo se abre rápidamente (a veces en cuestión de minutos) para aprovechar al máximo el tiempo de "mañana" que le queda antes de que el reloj circadiano ordene "echar el cierre" del mediodía. Si el sol asoma alrededor del mediodía (o después) el reloj biológico interno de la planta emite una señal de inhibición tan fuerte que anula la orden de los fotorreceptores. Aunque los sensores detecten que hace un sol radiante, el reloj circadiano indica que, como ya es tarde, la planta corre el riesgo de deshidratarse y además sus polinizadores mañaneros ya han terminado su turno y, no se abre. La planta prioriza la conservación de recursos sobre una polinización tardía poco probable.

Para resumir podríamos comparar este tipo de plantas con un establecimiento que tiene un horario fijo de apertura y cierre, "el de mañana". Si las condiciones climáticas son buenas dentro de su horario de mañana, abren el "chiringuito", pero a partir del mediodía, echan el cierre incondicionalmente por ese día, y no importa lo mucho que "llame al timbre" el sol de la tarde, no volverán a abrir hasta el amanecer del día siguiente. >>