Flora y fauna de Malpica de Tajo
Su nombre genérico convolvulus procede del latín y significa "que se retuerce", por los zarcillos que produce y el epíeteto específico arvensis significa "campestre".

La Convolvulus arvensis es una planta perenne herbácea rastrera y trepadora que se desarrolla hasta una altura de 0,5 a 2 metros. La raíz es frágil y larga, puede profundizar hasta 3 m mientras que las raíces laterales rastreras pueden alcanzar longitudes de hasta 2 m y es la parte que dura todo el año. Los tallos son rastreros o rampantes, pelosos, que se enroscan a otras plantas o reptan por el suelo. Sus hojas, que se distribuyen en espiral, son lineares con forma terminal de punta de flecha, de unos 2 a 5 centímetros de largo, con un peciolo de 1 a 3 cm. Las flores tienen la corola con cinco pétalos soldados formando una característica flor en forma de embudo trompeta (gamopétala), con un diámetro de 1 a 2,5 cm, de color rosa pálido o blanco, con cinco rayas radiales rosadas levemente más oscuras que pueden llegar a tapizar el suelo de color blanco, y que durante las fuertes horas de calor en verano se pliegan y cierran. El cáliz está compuesto por cinco sépalos que se encuentran unidos o fusionados entre sí (gamosépalos), los externos oblongos, obtusos o emarginados, mucronados, de glabros a densamente pelosos en el dorso, con margen membranáceo estrecho y normalmente ciliado, los internos de anchamente oblongos a orbiculares, obtusos, truncados o emarginados, mucronados, de glabros a densamente pelosos en el dorso, con el margen membranáceo ancho y normalmente ciliado. En su androceo cuenta con cinco estambres libres soldados a la corola, los filamentos con la base ligeramente aplanada y glandular, blancos y las anteras son papilosas y blancas. El nectario intraestaminales anular y carnoso. El ovario súpero con dos carpelos completamente fusionados (sincárpico) que continúan con un estilo glabro divido en dos brazos estigmáticos blancos. El fruto es una cápsula redondeada y glabra, más larga que el cáliz, esféricas o elipsoides y con 3-4 semillas. Las semillas son granulosas, ornadas de prominencias a modo de gemas, de un pardo obscuro.
Ficha botánica de la correhuela menor (Convolvulus arvensis) de elaboración propia. Los dibujos están extraídos de la lámina botánica del Prof. Dr. Otto Wilhelm Thomé Flora von Deutschland, Österreich und der Schweiz 1885, Gera, Germany. Fotografías/documentación propias.
Se encuentra en las zonas húmedas, frescas y umbrías: riberas de los arroyos y río y en lindes y zonas no cultivadas de parcelas de regadío, se puede encontrar en campos de diversos cultivos, que incluye las hortalizas, los cereales, viñedos, plantaciones de olivos, los cítricos y puede infestar prácticamente cualquier cultivo. Su capacidad de crecer rápidamente y su tolerancia a la mayoría de los herbicidas pre-emergentes le permite competir con efectividad con los cultivos, a pesar de su hábito de crecimiento postrado. Aún cultivos con un follaje denso, como la papa, no pueden inhibir con eficacia al C. arvensis, ya que cuando el cultivo ha formado su follaje, la maleza lo ha ya enrollado. La presencia de C. arvensis causa considerables pérdidas a los cultivos. Una infección fuerte puede reducir a la mitad los rendimientos en viñedos (Juliard 1971). Los cultivos de campo y las hortalizas sufren la presencia de esta maleza, que está entre las más peligrosas competidoras del trigo de invierno, la cebada de primavera, la remolacha azucarera y la colza de invierno (Malicki y Berbeciowa 1986). C. arvensis reduce los rendimientos hasta un 50% del tomate para conserva (Lanini and Miyao 1987). Además de sus efectos directos de competencia sobre los cultivos, C. arvensis es una especie potencialmente peligrosa en áreas donde se presenta Cuscuta campestris Yunker, ya que es una hospedera favorita de la maleza parasíta indicada.
La planta emerge, en primavera (entre abril y mayo) a través de dos vías, or vía sexual, mediante semillas latentes en el suelo que germinan con el aumento de las temperaturas y Por vía asexual (la más común y agresiva), rebrotando desde su profundo y extenso sistema de raíces y rizomas perennes. De mayo a julio los tallos crecen de forma sumamente rápida. Al principio adoptan un porte rastrero pero en cuanto entran en contacto con un objeto, cultivo o pared, comienzan a trepar de manera helicoidal (levógira, en sentido contrario a las agujas del reloj) buscando la luz solar. El máximo esplendor ocurre en los meses más cálidos, entre junio y agosto. Las flores individuales abren por la mañana al recibir la luz del amanecer y se cierran definitivamente al atardecer(1) y tras la polinización entomófila (por insectos), la flor da paso a una pequeña cápsula ovoide. Las semillas se vuelven viables apenas 10 a 15 días después de la polinización. Cada planta puede producir miles de semillas que caen al suelo y mantienen su viabilidad y latencia durante más de 20 años. Con la llegada del frío extremo y las heladas, la parte aérea de la correhuela se marchita y pierde todo su follaje, dando la impresión de haber muerto. Sin embargo, sus rizomas subterráneos entran en un estado de latencia invernal, acumulando reservas para reiniciar con fuerza el ciclo en la siguiente primavera.
Las raíces de las plántulas segadas tienen buen poder regenerativo. Así, las plántulas segadas 18 días después de la emergencia (DDE) mostraron un 50% de regeneración, mientras que las segadas 34 DDE regeneraron el 100% (Swan 1989).
Esta planta se está utilizando para muchos propósitos en la fitoterápia tradicional.
Como tiene una resina purgante, alcaloides (similares a la cocaína), taninos y ácido caféico, se utilizaba la raíz como purgante y laxante. Ayuda a bajar la tensión y estimula la circulación coronaria. La raíz y la resina son colagogas, diuréticas, laxantes y purgantes. La flor es laxante, se usa como infusión de té y también en el tratamiento de heridas y fiebre, mientras que la hoja puede ser útil durante el período menstrual. Mientras tanto, Meng et al. mostró que el omnipresente extracto de CA podría considerarse como un agente anticancerígeno prometedor, con más del 50% de inhibición de la actividad de crecimiento tumoral en dosis no tóxicas. CA también proporcionó un efecto inmunoestimulante cuando se probó en conejos y resultó tener efectos citotóxicos en células cancerosas humanas. En un estudio preliminar, Thrakal et al. informó la actividad antioxidante del extracto de CA utilizando el método DPPH, la actividad de eliminación de óxido nítrico y el ensayo de poder reductor. Además, el extracto de CA mostró abundantes trazas de compuestos fenólicos, incluidos ácido p -hidrobenzoico, ácido siríngico, vainillina, ácido benzoico y ácido ferúlico. Este alto contenido de compuestos fenólicos puede permitirle servir como fuente de antioxidantes para la industria alimentaria.
Aunque produce flores atractivas, es a menudo una planta incómoda en los jardines considerada como una fastidiosa mala hierba debido a su crecimiento y que pueden estrangular rápidamente a otras plantas cultivadas. Ocupa muy fácilmente grandes superficies y se enreda a las plantas debilitándolas ya que les hace la competencia por la luz, el agua y los nutrientes. Cuando se ha desarrollado plenamente, la gran masa de tallos y de hojas puede dificultar o impedir la recolección mecánica. La correhuela es muy propensa a ser infectada por el hongo del oídio.Un aspecto útil de C. arvensis es que resulta ser el alimento preferido de conejos de cria doméstica.
- Infusión. Se pone agua a hervir y se añaden de 6 a 12 g de hojas frescas machacadas. Después se deja enfriar y se retiran los restos de la planta. Se toma una taza al día antes de acostarse. Si el sabor no resulta muy agradable, puede añadirse un poco de anís al agua hirviendo o una vez que se haya preparado.
- Cocción. Poner 10 g de hojas y raíces en medio litro de agua; cocer durante 5 minutos y después dejar que se enfríe; hay que colar también todos los restos de la planta. Se recomienda tomar un vaso en ayunas todos los días.
Control
Las raíces de C. arvensis tienen una alta capacidad regenerativa, sobre todo aquellas dispuestas más profundas, debido a las reservas alimenticias almacenadas en ellas. Los fragmentos de raíces y rizomas también son medios importantes de propagación de la maleza, por lo que las labores de cultivo o labranza que fraccionan y distribuyen estas partes subterráneas, pueden en realidad ayudar a elevar las infestaciones, es por esto que, aún después de una labranza profunda, reaparecen plantas de la maleza sobre la superficie del suelo. Por los medios mecánicos de labranza es difícil de eliminar porque, aunque se eliminen las partes aéreas de los tallos, tiene muchas y profundas raíces de las que vuelve a rebrotar la correhuela. Los herbicidas que se pueden emplear son los de tipo sistémico que son absorbidos por las hojas y actúan sobre las raíces. En cultivos de cereales, incluyendo el arroz, se pueden aplicar herbicidas poco costosos, tales como 2, 4-D y MCPA, así como dicamba, algo más costoso que los anteriores y repetir su uso inmediatamente después de la cosecha. Estos herbicidas se deben usar con precaución para evitar daños por arrastres o deriva en cultivos susceptibles adyacentes. Donde se use dicamba durante el período de barbecho de verano, no se debe aplicar muy próximo a la siembra de un cereal para evitar el riesgo de daño por acción residual. 2, 4-D y MCPA se pueden aplicar con seguridad en huertos de cítricos, siempre que se garantice que la aspersión no moje el follaje de los árboles. En cultivos bajo irrigación, p.ej. papa, en los que la susceptibilidad a los herbicidas hormonales excluye su uso durante el ciclo de desarrollo del cultivo, se pueden hacer aplicaciones pocas semanas después de la cosecha, cuando el rebrote de C. arvensis esté avanzado, pero antes que el agotamiento de la humedad del suelo cree condiciones de stress que afecten negativamente la acción del herbicida. En tales situaciones varios otros herbicidas se pueden usar que, aunque más costosos, pueden producir un mejor efecto y más persistente sobre la maleza y no son tan dañinos sobre los cultivos adyacentes. Entre ellos el más usado es glifosato, a dosis de hasta 3.6 kg i.a./ha. Una adecuada humedad del suelo y condiciones de temperaturas frescas permiten usar dosis inferiores (Rashed-Mohassel 1982). En climas cálidos la adición de un coadyuvante adecuado, tal como el novedoso fosfolípido de la soya, a 0.5% v/v, permitió una reducción del 25% de la dosis de glifosato, sin pérdida de eficacia (Americanos y Vouzounis 1991). Este herbicida se puede usar en todos los cultivos arbóreos sin ramas bajas, así como en viñedos. Como no es selectivo, se debe aplicar con cuidado para evitar asperjar accidentalmente el follaje, especialmente en viñedos, que se pueden dañar severamente con este herbicida (Barralis et al. 1973, Americanos 1978). En huertos de frutales irrigados C. arvensis ha sido controlada con glifosato en dosis tan bajas como 1.6-2.0 kg e.a./ha (Americanos 1982). Al aplicar glifosato el volumen de aplicación o solución final no debe ser muy alto, de lo contrario se puede reducir la eficacia; 200-3001/ha suele ser lo más adecuado. Otro herbicida no selectivo que controla C. arvensis, a dosis de 5-10 kg i.a./ha, es aminotriazole, cuya acción es afectada por condiciones adversas de igual forma que es afectado glifosato. El uso de aminotriazole en viñedos y otros cultivos alimenticios ha sido prohibido en algunos países. El control de C. arvensis con herbicidas pre-emergentes, a dosis toleradas por los cultivos, en pocos casos ha tenido éxito. En viñedos, aplicaciones anuales consecutivas de una mezcla de terbutylazina + terbumeton, cada uno a 3.75 - 5 kg i.a./ha, ha controlado completamente la maleza (Barralis 1973, Americanos 1978, Agulhon et al. 1979). Sin embargo, por razones de seguridad para el cultivo, este tratamiento se debe aplicar fraccionado en dos aplicaciones, dos tercios de la dosis se aplican inicialmente y el restante cuatro a cinco meses después. La misma mezcla, así como terbumeton solo, a 7.5-10 kg i.a./ha han controlado C. arvensis igualmente en cítricos (Americanos 1975).






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Simetría, * : Indica que la flor tiene simetría radial (actinomorfa).
Cáliz, K(5): Está compuesto por 5 sépalos que se encuentran unidos o fusionados entre sí (gamosépalos).
Corola, C(5): Tiene 5 pétalos soldados formando una característica flor en forma de embudo (gamopétala).
Androceo, A5: El androceo consta de 5 estambres libres. Los corchetes [C(5), A5] indican que estos estambres están soldados a la base de la corola (epipétalos).
Gineceo,G(2): Está formado por un ovario súpero (indicado por la línea inferior) con 2 carpelos completamente fusionados (sincárpico).
(1) : Las flores de abren por la mañana y se cierran al atardecer debido a un movimiento vegetal regulado por estímulos ambientales llamado nictinastia (combinado con fotonastia), el cual está programado genéticamente para maximizar la reproducción y proteger los recursos de la planta.
(a) El porqué - La flor abre únicamente cuando sus polinizadores principales (abejas, escarabajos y mariposas) están activos y se cierra para no consumir energía si no hay polinizadores.
- Al cerrarse por la tarde, la planta protege el polen de la humedad nocturna, el rocío y las bajas temperaturas. El polen húmedo se apelmaza, pierde viabilidad y puede pudrirse y además se protege de los depredadores nocturnos.
(b) El cómo - Al amanecer, unas proteínas sensibles a la luz llamadas fitocromos y criptocromos detectan los primeros rayos de sol que activan una serie de fitohormonas que provocan que las células de la cara interna (superior) de los pétalos bombeen iones (como el ión potasio) hacia su interior con lo que el agua entra a estas células para equilibrar la concentración de iones. Las células de la cara interna se hinchan por el agua (aumenta su presión de turgencia) y se estiran más rápido que las de la cara externa, forzando a la flor a abrirse como un paraguas que se despliega.
- Al caer la tarde, la falta de luz solar y el descenso térmico revierten el proceso hormonal. El estímulo del final del día activa el crecimiento acelerado de las células de la cara externa (inferior) de los pétalos y al estirarse la cara externa mientras la interna pierde turgencia, los pétalos se curvan hacia dentro de forma irreversible. Una vez cerrada, la planta inicia un proceso de apoptosis (muerte celular programada o senescencia) en la flor, marchitándola definitivamente para concentrar toda su energía en el desarrollo del fruto si fue polinizada. >>