Flora y fauna de Malpica de Tajo

 

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Etimología de la Aristolochia paucinervis

El nombre genérico Aristolochia deriva de la compsición de dos vocablos griegos {aristos (άριστος)} que significa "que es útil" y {locheia (λοχεία)} que significa "nacimiento", pues en la antigüedad se usaba en la asistencia al parto. El epíteto específico paucinervis procede del latín y significa "de poca nerviación, poco veteada".

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Descripción de la Aristolochia paucinervis

La Aristolochia paucinervis es una hierba con rizoma tuberculoso, cilíndrico, fusiforme u ovoideo, vertical y que genera varios tallos. Los tallos estan ramificados (en zig-zag) desde la base y son glabros o escasamente pubescentes. Las hojas, con pecíolo, tienen el limbo ovado-triangular, entero, cordado, obtuso, emarginado, mucronado, con haz glabrescente y envés pubescente, verdoso. Los pedicelos son pubescentes. Las flores son axilares, solitarias, hermafroditas y zigomorfas. El periantio es glabrescente externamente y peloso internamente, amarillo-verdoso, con bandas purpúreas en la garganta y base del limbo; tubo recto con utrículo; limbo más corto que el tubo, de lanceolado a oblongo-lanceolado. El ovario es pubescente. Fruto en cápsula de subglobosa a piriforme. Las semillas están densamente tuberculadas.

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Distribución y hábitat

Crece en zonas de matorroles y sotos sombreados. Las fotos están tomadas, a principios de abril, en la cabecera de la cuesta de Tejeros. Desprende un olor (imperceptible para los humanos) que atrae a los insectos, que tienen que penetrar en su interior para acceder al néctar, unos pelitos dispuestos retrorsamente impiden al insecto volver al exterior y entonces la planta despliega una ilusión óptica muy sofisticada. Las paredes de esta cámara basal suelen tener tejidos más finos o zonas translúcidas que dejan pasar la luz solar, como si fueran pequeños ventanales de cristal. El insecto, al verse atrapado, instintivamente vuela hacia las zonas más luminosas creyendo que son la salida. En lugar de buscar el túnel oscuro por el que entró, se pasa horas chocando y revoloteando contra estas "ventanas" cerradas, lo que garantiza que roce repetidamente los estigmas femeninos de la planta y deposite el polen que traía en su cuerpo pudiendo estar varios días atrapados alimentándose del néctar proveniente de dos nectarios, mientras que los tricomas del utrículo les proporcionan la humedad, hasta que los granos de polen de otra aristoloquia fecunden la parte femenina de la flor, cuando los óvulos son fecundados, los estambres maduran produciendo polen (así se evita la autopolinización) y además los pelillos se marchitan (proteroginia) y permiten la salida del insecto (la tapa del tubo se dobla y tapa el acceso al interior), que también se habrá impregnado del polen de la parte masculina del interior de la flor y acudirá a otros ejemplares de la misma planta a los que polinizará de la misma forma.

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Su trampa es completamente ciega y funciona para todos los visitantes por igual. La flor no tiene ninguna capacidad para detectar si el insecto porta polen o no, el mecanismo de encierro y liberación no responde a la carga del insecto, sino a un temporizador biológico estricto, cualquier intruso que penetre, queda atrapado y trancurridas 24-48 horas, cuando la flor ha madurado su parte masculina y ha espolvoreado su propio polen sobre el prisionero, los pelos trampa se marchitan para todos al mismo tiempo, tanto el insecto que trajo polen nuevo y fecundó a la planta, como el insecto inútil que entró "de vacío", tienen la misma oportunidad de salir. No dispone de "un mecanismo de evacuación de residuos", la flor no tiene una "trampilla de limpieza" ni segrega fluidos para expulsar a los insectos muertos. Al no ser carnívora, la flor carece de jugos gástricos o glándulas capaces de absorber proteínas o minerales del cadáver. El insecto simplemente se seca o se pudre dentro de la cámara esférica inferior (el utrículo), descompuesto por bacterias y hongos microscópicos del ambiente, tal y como ocurriría si hubiera muerto sobre una piedra o una hoja cualquiera. Semanas después, cuando la flor ya ha sido polinizada (por otros insectos) o simplemente cumple su ciclo, se marchita y cae. Esos restos de insectos secos acabarán en el suelo, descomponiéndose junto con la propia flor y pasando a formar parte del sustrato de la tierra. Su mecanismo de "evacuación" es mucho más drástico y pasivo, el desprendimiento de la flor entera, una vez que la flor ha cumplido su ciclo (se haya polinizado con éxito o no), entra en senescencia (envejecimiento), todo el tubo floral y la cámara esférica se marchitan, se secan y terminan por desprenderse del tallo, cayendo al suelo, La planta se queda solo con el ovario fecundado (que engordará para formar el fruto), y desecha la flor entera, por lo tanto, cualquier insecto muerto cae al suelo del bosque junto con los restos de la flor marchita, sirviendo de abono para la tierra.

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Al margen de su sistema de polinización, la Aristolochia paucinervis guarda otra característica ecológica muy específica, segrega ácido aristolóquico, un compuesto químico altamente tóxico para la mayoría de los herbívoros. Sin embargo la espectacular mariposa arlequín (Zerynthia rumina, inconfundible por sus alas amarillas, rojas y negras) ha logrado "hackear" este veneno. Pone sus huevos exclusivamente en estas plantas. Sus orugas devoran las hojas sin sufrir ningún daño y secuestran las toxinas en su propio cuerpo, volviéndose venenosas e indigestas para los pájaros y otros depredadores durante el resto de su vida.

Usos de la Aristolochia paucinervis

Es tóxica, estaba prohibida su venta y actualmente se desaconseja su utilización.


Pero a pesar de ello, se aseguraba, en la medicina tradicional, que era eficaz como antídoto contra las picaduras de serpientes (tal vez constituya algún antídoto para algún tipo de veneno de alguna especie de serpiente), como antiinflamatoria y analgésica, cicratizante, para combatir la ictericia, para el tratamiento de los trastornos biliares, se trata de aminorar o inhibir la evacuación excesiva de bilis –como anticolagogo–, pero también se considera antiinflamatorio hepático-biliar y hepatoprotector en caso de náuseas, vómitos y diarrea. Para estimular el flujo sanguíneo en el área de la pelvis y el útero, y en algunos casos, fomentar la menstruación y el parto y como abortivo. Para tratar la pulmonía. Se empleaba externamente para tratar el acné, fístulas cutáneas, ulceraciones dérmicas, heridas, forúnculos, callosidades y herpes. O sea, otro de los abundantes bálsamos de Fierabrás de los que pululan ( y se transmiten) sin control en este tipo de pùblicaciones que recojen usos farmacológicos tradicionales de plantas no contrastados científicamente.


Algunos estudios aseguran que es una buena fuente ácidos grasos poliinsaturados (linolénico y linoleico) y tiene propiedades antibacterianas. En cualquier caso se debe evitar su uso interno pues el ácido aristolóquico es altamente tóxico e irritante de las mucosas, a altas dosis es purgante, vomitivo y puede producir parálisis respiratoria. El ácido aristolóquico perjudica y ataca a los riñones y es cancerígeno.

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)
Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)
Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)
Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)
Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

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Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)
Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Candelitos (Aristolochia paucinervis, longa)

Otros nombres comunes, vernáculos o vulgares de la Aristolochia paucinervis

Alcaparronera bravía, aristoloquia, aristoloquia larga, aristoloquia macho, cabeza de cobra, calabacilla, candelicos, candil, candiles, candilicos, candilillos, cornamusa larga, meloncillo de lagarto, melonera y orejillas del diablo.