Flora y fauna de Malpica de Tajo
El nombre genérico Erodium proviene del griego [erodios] que significa "garza" con referencia a la forma del fruto: pico de garza. El epíteto específico malacoides deriva del deriva del griego [malakoeides] que significa "blando", posiblemente en referencia a la escasa dureza de las hojas.

Son hierbas anuales (bienales en ocasiones) y caulescentes. Los tallos son erectos, más o menos densamente pubescente-glandulosos y a veces con pelos setosos eglandulares. Las hojas tienen un limbo oblongo u ovado, a menudo pinnatífido y con de tres a cinco lóbulos crenado-dentados, a veces glanduloso, con pelos setosos sobre todo en el margen y nervios del envés. Las umbelas presentan de tres a siete flores con brácteas ovadas o triangular-lanceolados, pubescentes y parduscas. Los sépalos son ovado-lanceolados, mucronados, pubescente-glandulosos en la parte externa y con pelos setosos al menos en el margen. Los pétalos subiguales y violáceos. Los mericarpos con pelos setosos, erecto-patentes y abundantes, con foveolas generalmente glandulosas y un surco intrafoveolar. Cuando las semillas se despenden lo hacen de arriba hacia abajo enrolladas en espiral a diferencia de los geranios.

Habita en eriales de cierta humedad o de secano. Florece a finales del invierno. Las fotos están tomadas en la cuneta del carreterín de Osborne al comienzo del monte de Bernuy.
No documentados.






Agujas, alfileres, alfilericos, alfilerillos, alfileteros, mata de alfileres, relojes, relojicos y relojitos.
*, ☿ o ⚥, K5, C5, A5+5, G(5)
El gineceo se transforma tras la fecundación en un fruto seco y esquizocárpico de gran longitud (entre 3 y 4 cm), asemejando un "pico de cigüeña" o un "alfiler". Este se divide longitudinalmente en cinco mericarpos monospermos (cada uno contiene una sola semilla) unidos a un eje central o carpóforo que, al madurar y deshidratarse, las aristas o colas de los mericarpos se desprenden bruscamente del eje central retorciéndose sobre sí mismas en forma de hélice o espiral helicoidal. Este movimiento higroscópico (sensible a la humedad ambiental) actúa como un muelle mecánico: cuando el ambiente se seca, la arista se enrolla apretadamente; al humedecerse, se desenrosca. Este vaivén constante entierra literalmente la semilla puntiaguda en el suelo, garantizando su siembra.