Flora y fauna de Malpica de Tajo
El nombre genérico Cirsium deriva de la palabra latina {cirsĭŏn, -ĭi} que procede del griego {χιρσός, -ον} y significa "varices" vocablo que usa Plinio el Viejo para identificar un cardo que se utiliza para el tratamiento de este tipo de dolencia. El epíteto arvense proviene del latín derivado de {arvus, -a, -um} que significa "de los campos".
El Cirsium arvense es una planta erecta, dioica y vivaz con un sistema radicular extenso y rastrero que genera nuevos brotes con facilidad. Los tallos son muy ramosos, foliosos, no alados de hasta 1,5 m y con estolones rastreros largos de brotes foliosos. Las hojas son lanceoladas a oblongas, enteras o divididas con lóbulos triangulares espinosos, glabras o con pelos como de telaraña. Forma de uno a cinco capítulos de color morado claro, agrupados en una panícula corimbiforme, de cabillo corto, con el ápice de las ramas. Brácteas involucrales violeta oscuro, erectas, las externas, romas. Flores diocas, zigomorfas, pentalobuladas, las individuales funcionan de manera unisexual como masculinas (♂) o femeninas (♀), lo que reduce el androceo o el gineceo a estructuras vestigiales no funcionales. El cáliz está modificado en un vilano o papus formado por pelos plumosos y no tiene sépalos verdes tradicionales. Los cinco pétalos de la corola están soldados formando largo tubo corolino. Los cinco estambres están soldados por sus anteras formando un tubo que rodea el estilo (estambres sinantéreos). El ovario es ínfero, bicarpelar y unilocular del que madura un fruto tipo aquenio amarillo-pajizo, aunque no es un aquenio simple sino una cipsela(2) que presenta un vilano acrescente que ayuda a su dispersión por el viento. La semilla puede sobrevivir en el suelo durante un máximo de 20 años.
Ficha botánica del Cardo estrellado, cundidor o garbancero (Cirsium arvense) de elaboración propia. Los dibujos están extraídos de la lámina botánica de Amédée Masclef - Atlas des plantes de France. 1891. Fotografías/documentación propias.
Suele crecer en terrenos áridos, y baldíos (cunetas, lindes, terraplenes, barbechos y eriazos). También invade áreas naturales como praderas, sabanas, claros y dunas si ya existe un cierto grado de perturbación. Incluso invade zonas húmedas con la fluctuación de los niveles de agua, tales como prados, praderas de juncos y praderas húmedas. Una vez que se ha establecido, se propaga rápidamente sustituyendo a las plantas nativas la y provocando una disminución de la diversidad. Crece en parches circulares de propagación vegetativa a través de raíces horizontales que pueden propagarse 10 -12 en una temporada, se se establece en un campo de cultivo, al arar se rompen y esparcen sus raíces (que pueden llegar a profundizar hasta tres metros) y se multiplica el crecimiento de la planta al año siguiente pudiendo llegar a convertirse en una pesadilla invasora para la agricultura. Se ha censado como una de las malezas agrícolas más tenaces. Si se le combate con fuego ha de hacerse a finales de la primavera pues al inicio estimula la germinación. La corta repetitiva comienza a producir su extinción al cabo de cuatro años consecutivos. La investigación ha demostrado que este cardo es una rica fuente preteica para la alimentación pero el ganado suele evitar la planta por las espinas. Las ovejas y las cabras sí se comen las partes tiernas de los cardos en primavera. Incluso los caballos pueden comer los cardos si se cortan en primer lugar, al parecer, para que puedan pastar sin ser pinchados en la nariz. El pastoreo o pisoteo no matar a las plantas, pero no reducir las reservas de energía en las raíces y oportuno pastoreo puede prevenir la producción de semillas. al tiempo que puede pisotear eficazmente las concentraciones de cardo y estimular otras especies de plantas más deseables para que puedan competir. Como puede constatarse en la foto de más abajo, es muy apetecida por los caracoles que, en años de lluvias, pueden llegar a atronconarla. Las fotos están tomadas en la linde izquierda del carreterín del Canal de Castrejón en el quinto del Término a la altura de los ciruelos de Justo.
La fenología de Cirsium arvense describe un ciclo de vida perenne altamente adaptativo y regulado por la temperatura del suelo y el fotoperiodo. Al tratarse de un geófito, la planta combina una fase aérea estacional con una fase subterránea continua.
Los nuevos tallos aéreos, que provienen de las yemas de sus profundas raíces rizomatosas, emergen principalmente a mediados de la primavera. Sin embargo las cipselas (semillas) en el suelo pueden germinar tanto en otoño como en primavera, si hay suficiente humedad. Las plántulas forman primero una roseta basal pubescente. De mayo a junio, durante las primeras semanas, el crecimiento se concentra a ras de suelo para consolidar la captación de luz y después, coincidiendo con el aumento de las horas de luz en junio, la planta sufre una elongación vertical acelerada desarrollando tallos ramosos mientras que en esta época (principios de junio) es cuando las reservas de carbohidratos en las raíces subterráneas caen a su mínimo anual, ya que toda la energía se destina a construir la estructura aérea. Luego viene la antesis (a partir de junio) en que los primeros botones florales visibles aparecen unos diez días antes del solsticio de verano. Estas inflorescencias en capítulos se abren de forma escalonada durante todo el verano y principios del otoño. La floración es estimulada por los días largos (fotoperiodo máximo) y a medida que avanza el verano y la floración disminuye, la planta invierte el flujo de nutrientes, comenzando a enviar azúcares de vuelta a las raíces para asegurar la supervivencia invernal. La fructificación y dispersión ocurre entre agosto y octubre; pocas semanas después de la polinización, las flores femeninas polinizadas transforman sus ovarios en cipselas maduras, cuyo vilano (paracaídas plumoso ya expandido y seco) aprovecha los vientos de finales de verano, para dispersar los frutos y colonizar nuevos territorios. Durante el invierno, con la llegada de las heladas otoñales y la reducción del fotoperiodo, toda la parte aérea de la planta se marchita, se seca y muere y el sistema radicular entra en un estado de latencia metabólica durante todo el invierno, tolerando temperaturas bajo cero extremas y quedando dispuestas para reiniciar el ciclo en la siguiente primavera utilizando las reservas acumuladas.
Desde antiguo se usaba la planta, en la Medicina tradicional, por sus propiedades astringentes. Se utilizaba también la planta entera externamente en forma de baños contra las hemorroides o varices (de ahí el nombre genérico). La planta contiene un alcaloide volátil y un glucósido llamado cnicina, que tiene propiedades eméticas y emenagogas.
Dos enlaces a sendos artículos sobre principios activos encontrados en el Cirsium arvense.
Las hojas y los tallos pelados de Cirsium arvense se consumían, estando muy tiernos, hervidos y luego fritos con ajos o ajipuerro pues son muy sosos. Cuando la planta está tierna se pueden comer los tronchos como si fueran pencas después de desprovistas de las púas. Creo recordar que era una de las plantas que se usaba en casa de mi abuelo para cuajar la leche y producir queso. Masticada puede calmar el dolor de muelas. La raíz cocida se utilizaba para tratar las lombrices en los niños.
Otros Usos: Una vez seca se usaba como yesca para iniciar el fuego pues de un material muy esponjoso. La semilla de todas las especies de cardos produce un buen aceite y la de esta especie contiene alrededor de un 22% de aceite. Es muy visitada por los insectos durante la polinización(1).
Cardo, cardo blanco, cardo borriquero, cardo burrero, cardo condidor, cardo de las pelotas, cardo hemorroidal, cardo heredero, cardo oloroso, cardo trigal, cardo triguero, chupaderos, ginetes, negrillo, ramoncillo negro, ramoncillo oloroso, serrilla.
Sexualidad&, X ó Ø: Cirsium arvense es una especie dioica. Sus flores individuales funcionan de manera unisexual como masculinas (♂) o femeninas (♀), lo que reduce el androceo o el gineceo a estructuras vestigiales no funcionales dependiendo de su género.
* (Actinomorfa): Indica que las flores individuales poseen simetría radial (se pueden dividir en múltiples planos simétricos).
Cáliz, K(0-∞): El cáliz está modificado en un vilano o papus formado por pelos plumosos. A veces se representa como K0 porque no tiene sépalos verdes tradicionales.
Corola, C(5): Los 5 pétalos están soldados formando un tubo.
Androceo, A(5): Los 5 estambres están soldados por sus anteras formando un tubo que rodea el estilo (estambres sinantéreos).
Gineceo, G(2): El ovario es ínfero (indicado por la línea sobre el número), bicarpelar y unilocular del cual madura un fruto tipo aquenio.
(1) La polinización de Cirsium arvense: Es muy eficiente y especializada gracias a su estructura en capítulos (inflorescencias que imitan a una sola flor) y a un mecanismo mecánico especializado. Las anteras de los cinco estambres están soldadas formando un tubo cerrado por el cual el polen cae hacia el interior de este tubo antes de que el gineceo de la misma flor sea receptivo. El estilo (el "tallo" del ovario) crece a lo largo del tubo estaminal y al ascender en su crecimiento, unos pelos especiales en su parte externa empujan el polen hacia afuera, exponiéndolo en la superficie. Allí depende por completo de insectos (abejas, mariposas y abejorros) que buscan el néctar en la base de la corola tubular y una vez que el polen ha sido retirado por los polinizadores, las dos ramas del estigma se abren y exponen su superficie interna receptiva para recibir polen de otra planta. >>
(2) El Fruto, Cipsela: El fruto de Cirsium arvense no es un aquenio simple, sino una cipsela, un tipo de fruto seco e indehiscente derivado de un ovario ínfero. de forma oblonga, comprimida, de color marrón claro a grisáceo con un vilano (o papus) que es la estructura plumosa corona el fruto. Proviene de la modificación del cáliz y consiste en pelos ramificados de color blanco que actúan como un paracaídas, facilitando que las semillas sean arrastradas por el viento a grandes distidades (anemocoria), colonizando campos enteros rápidamente. >>