Flora y fauna de Malpica de Tajo
Biscutella: nombre genérico que deriva del Latín, compuesto de {bi}= «doble» y {scutella} = «pequeña copa». {Auriculata}: epíteto latino que alude al fruto que evoca a las «orejas».

Planta anual que alcanza una altura de unos 40-60 cm, con tallos erectos y ramificados en la mitad superior. Tiene pelos en la parte inferior pero es glabra en la parte superior. Hojas basales en roseta, las hojas caulinares (del tallo) son numerosas, progresivamente menores hacia la inflorescencia, sésiles, todas hirtas, con pelos setosos laxos. La inflorescencia es amplia, muy ramosa, ebracteada, con racimos densos en la fructificación.
Las flores actinomorfas (dos planos de simetría), hermafroditas, tetrámeras con cuatro pétalos patentes de color amarillo limón/azufre. Tiene seis estambres, tetradínamos, los internos con filamento brevemente alado en su tercio basal; el ovario súpero, con un primordio por lóculo. Sépalos glabros o laxamente híspidos, amarillo-verdosos. Frutos (silículas) aplanados y muy delgados, glandulosos, también centimétricos, en forma de cristales de gafas (de allí ciertos de sus nombres vernáculos en Castellano y otros idiomas), y con una fina membrana marginal de ancho milimétrico parcialmente decurrente sobre el estilo persistente, erecto y cuya altura es similar al diámetro de las valvas. Una semilla en cada uno de los «cristales de los anteojos» con forma ovada y color pardo.
Abunda en barbechos, campos cultivados, lindes, cunetas, ribazos y baldíos. Florece a finales de la primavera.!
Se utilizaba antigüamente entera en infusión o tisana para favorecer la elimación de agua y sodio por la orina (diurética) y para eliminar el exceso de líquidos de los edemas (antiedematosa) o combatir la hidropesía.




Anteojeras, anteojos, anteojos de Santa Lucía, génaves, hierba de los anteojos, tamarilla y yerba de los anteojos.
Simetría y sexualidad, *: Flor hermafrodita (☿), actinomorfa o disimétrica por la disposición de sus órganos. La inflorescencia se agrupa en un amplio racimo terminal, muy corimboso y ramoso durante la antesis, que carece por completo de brácteas (racimo ebracteado).
Cáliz K2+2: Formado por cuatro sépalos libres (dialisépalo) organizados en dos verticilos diferenciados (2+2), de color amarillo-verdoso. La gran particularidad de esta especie radica en los dos sépalos internos laterales: presentan en su base una prolongación membranosa notable en forma de saquito o espolón pronunciado (sacciformes/auriculados). Los dos sépalos externos (anteroposteriores) son marchitos o erecto-patentes y carecen de este apéndice.
Corola C4: Compuesta por cuatro pétalos libres (dialipétala) de un llamativo color amarillo limón o azufre, dispuestos en un solo verticilo con orientación cruciforme (en cruz). Cada pétalo es de morfología marcadamente unguiculada, diferenciando una uña basal extraordinariamente larga (que iguala o supera la longitud del limbo) y un limbo expandido de ápice redondeado u obtuso.
Androceo A2+4: De carácter tetradínamo, integrado por seis estambres distribuidos en un patrón de 2+4. Los dos estambres laterales son más cortos. Los cuatro estambres centrales son más largos, y presentan como rasgo distintivo del género un filamento folioso, sutilmente alado o provisto de un diente membranoso en su tercio basal. Anteras ovoides de dehiscencia introrsa.
Gineceo G (2): Ovario súper, sincárpico y bicarpelar (dos carpelos soldados). El ovario es fuertemente comprimido (angustisepto), dídimo, y desarrolla un falso tabique (replum) con un único primordio seminal (óvulo) por lóculo. Durante el desarrollo evolutivo post-antesis, dará lugar a un fruto en silícula dídima muy característico, cuyas dos valvas circulares aplanadas recuerdan de forma idéntica a unos anteojos o gafas.
*, ☿, K2+2, C4 A2+4, G(2)
La firma de las gafas: Su dato más célebre es la teoría de las signaturas en medicina tradicional. Debido a que su fruto verde maduro tiene la forma exacta de dos lentes o anteojos pegados, los antiguos curanderos creían que la naturaleza "firmaba" las plantas para indicar su uso. Por eso, el agua destilada de esta planta se usaba como colirio para limpiar los ojos y curar afecciones de la vista, consagrándola a Santa Lucía (patrona de los ciegos).
Las "orejuelas" (auriculata) tan pronunciadas en la base de sus sépalos actúan en la flor viva como un sistema de almacenamiento de néctar reforzado, obligando a los insectos con espiritrompa larga (como ciertas mariposas y abejas especializadas) a adoptar una posición forzada que garantiza que se llenen la cabeza de polen para transportarlo a otra flor.